sábado, 14 de noviembre de 2015

capitulo 3: Te necesito






POR AMOR 




Yunho se dejo caer sobre su cama, el dolor que oprimía su corazón no paraba a pesar que las horas pasaban; miro hacia el techo recordando a Jaejoong sonriendo pero, luego la imagen de Jaejoong vestido de blanco tomando el brazo de otro hombre apareció, y solo la idea lo volvió loco y salto fuera de la cama, necesitaba hacer algo, dejar de pensar en Jaejoong. Gruño cuando se dio cuenta que no podía dejar de pensarlo y golpeo con todas sus fuerzas la pared, haciéndose daño en la mano que había cerrado en un puño, pero pareció que el dolor no detenía su frustración, así que siguió dando golpes en el mismo lugar, hasta que no pudo mas; la sangre bajaba por su brazo y goteaba sobre el piso, pero él solo derramo lagrimas de impotencia.



-¿Jung? ¡Jung Yunho! –dijo una voz femenina -¿Estas bien? Te vi subir muy molesto, y me preocupe por ti.



Yunho solo sonrió ante el comentario hipócrita que había escuchado, pero luego contesto:



-Si, madre estoy bien, solo necesito pensar en algunas cosas –pero la señora Jung entro sin avisar y grito angustiada al encontrar a su hijo sangrando y con su rostro mojado en lagrimas.



-¡Oh por Dios! ¿Quién te ha hecho esto? ¿y como has permitido que pasara? –dijo con tono severo.



-Madre déjame solo, por favor vete, no quiero hablar con nadie, vete –pidió Yunho con calma.



-No entiendo como es que eres tan débil ¿Por qué no eres como tu hermano? –Dijo la mujer antes de darle la espalda y salir de la habitación. Yunho apretó los puños con rabia. Yunho no era él hombre fuerte y feliz que los demás veían; aparentaba siempre ante los demás para parecerse a su hermano y que sus padres confiaran en él.



Cuando el hermano mayor de Yunho murió, sus padre cambiaron y al no superar su perdida, vivían recordándolo y comparándolo con él, y al ser débil y bondadoso, sus padres lo ignoraban. Con los años aprendió a superar el rechazo de sus padres y se hizo fuerte; trataba en todo lo posible lograr lo que su hermano siempre había deseado y así volvió hacer aceptado por su padre.



El le había jurado a su padre encontrar a los asesinos de su hermano, venganza y odio era lo único que existía en su vida, pero cuando conoció a él hijo de los Kim, los enemigos de su padre; no pudo evitar olvidar la venganza y el odio; su cuerpo deseo al hombre, la necesidad de besarlo cuando le sonrió, y las ganas de convertirlo en suyo lo volvieron loco, pero lo que nunca se imagino fue que se enamoraría de él, de su risa, de su voz, de sus manos, de sus gritos y reclamos, de su suave y blanca piel, sus grandes y bellos ojos negros,  lo amaba con cada poro, con cada respiro de vida; y ahora lo había perdido para siempre, nunca mas tocaría su cuerpo, alguien mas lo haría.



Yunho siguió llorando, su rabia crecía y su dolor no paraba, la luz y paz que había compartido con Jaejoong ya no existiría mas, se sentía vació y dolía.






Kim Eungsuk permanecía sentado en su cómodo sofá, mientras tomaba una copa de vino; tenia que encontrar como acabar con él maldito hijo de los Jung, no podía permitir que un estúpido se burlara de él y pusiera encontrar a su jae, tenia que vengarse.



-Señor –escucho la voz de su sirviente, sacándolo de sus pensamientos; levanto la vista para verlo con enojo.



-¿Qué pasa? Te dije que no me molestaras, ¿no entiendes cuando te ordeno algo? –pregunto llevándose la copa a la boca y bebiendo un trago-. ¿Algo ha pasado con jaejoong?



-No. Él joven ya fue llevado a su habitación mientras estaba inconsciente; señor tenemos un problema –dijo WooBin en tono preocupado



-¿Qué es tan importante si no tiene que ver con Jae?



-La señora Hye Rim se encuentra muy grave. ¿deberíamos llamar aun medico?- pregunto woobin



-¡No!.  No se como solucionaras esto, pero lo haces ahora y sin que Jae se de cuenta de la gravedad –grito lanzando la copa al piso con enojo –tu sabes muy bien que si algo le sucede a mi esposa, jaejoong no dudara en escapar y luego regresar y para acabar con todo lo que he construido, así que mas te vale que sobreviva, sino tu la seguirás.



-Si, señor –dijo Woo Bin y se retiro




Eungsuk  necesitaba a Jaejoong para sus planes, luego de obtenerlos él mismo mataría a su hijo si se ponía en su contra. 






La mañana era hermosa, el sol se colaba entre las ramas de el árbol en el jardín; Jaejoong observaba desde la ventana de su habitación, no lloraba pero se sentía destruido y sin fuerzas para continuar; veía el movimiento de la servidumbre instalando mesas y sillas para recibir a su futura familia.



Jaejoong sentía miedo por la vida de su madre; desde que se despertó quiso correr para saber como estaba, pero le fue imposible ya que estaba encerrado en su habitación sin ninguna noticia de sobre ella.



-Jaejoong, ¿puedo pasar? -escucho Jaejoong la voz de WooBin y su estomago se retorció de rabia, pero no dijo nada.


WooBin al no recibir ninguna respuesta entro a la habitación en silencio; quiso correr y abrazar a él bello hombre que estaba de pie frente a la gran ventana de vidrio, el pelo se movía por el viento y las cortinas blancas hacían ver su piel suave y brillante; WooBin sintió su corazón latir con fuerza, Jaejoong era lo mas bello que había en el mundo, para sus ojos Jaejoong era un ángel, lo amaba y quería protegerlo, aunque para eso tenia que seguir las ordenes y abusos de Eungsuk.



-Jaejoong, tienes que prepararte, en cinco horas viene la familia Park y necesitas recibirlos junto a tu padre -camino hasta el centro de la habitación y dijo en voz baja -. Tu madre estará bien Jae, así que prepárate.



Jaejoong sintió tranquilidad ante la noticia de su madre, pero se obligo a responder sin ninguna emoción:



-Bien, ahora puedes retirarte.



-Jaejoong, ¿Amas al joven Jung? -pregunto sin vacilación WooBin.



La rabia regreso a Jaejoong, se giro hacia él y camino lentamente preguntándose: ¿Como se atrevía a preguntarle? 



-¿Quien te crees para hablarme como si fuéramos amigos? -dijo Jaejoong viéndolo directamente a los ojos-. Tu no eres nadie para preguntarme eso, si no quieres que te saque yo mismo, vete de mi habitación.



-Jaejoong tu sabes que eso no puede ser, tu sabes que es algo imposible, ¿Como pudiste arriesgarlo todo por él? ¿Te ama Jae? ¿Lo amas?



-¡NO TENGO PORQUE DARTE NINGUNA MALDITA EXPLICACIÓN! -grito Jaejoong y lo sujeto de el cuello -.No me vuelvas a hablar así -dijo Jaejoong y luego lo soltó alejándose un poco.



-Lo siento -se disculpo WooBin, sabia que Jaejoong tenia razón, él no era nadie; salio de la habitación y recordó cuando conoció a Jaejoong, aun era un joven hermoso y frágil, ahora Jaejoong era frió y fuerte, su padre se había encargado de hacerlo un asesino y convertirlo en alguien con odio y sin vida; WooBin suspiro y camino escaleras abajo sintiéndose culpable por no poder hacer nada.