jueves, 29 de octubre de 2015

capitulo 13





PODER DE SEDUCCIÓN.





Cuando sonó el timbre, Jaejoong se quedo muy quieto. Yunho le poso una mano en el hombro y le dio un suave apretón; después lo empujo firmemente hacia la puerta. Él resistió de forma involuntaria y Yunho lo miro, con su boca curvándose en una sonrisa.



-No seas miedoso -dijo burlón-. No dejare que las fieras te devoren, así que ¿Por que no te relajas y la pasas bien?



Jaejoong meneo la cabeza, sin habla. En las tres semanas que que habían transcurrido desde que conocía a Yunho, este se había adueñado de su vida y la había vuelto al revés, cambiándola por completo. Aunque había cumplido su palabra de no tratar se acercarse le y eso hacia que confiara un poco en él. 



Esa mañana Yunho , había dado a su secretario la lista de invitados a la fiesta que pensaba celebrar en su ático por la noche, y, naturalmente, todos los que figuraban en dicha lista habían aceptado asistir. ¿Quien rechazaría una invitación de Jung Yunho? Esa tarde, a las cuatro en punto, Yunho había llamado a Jaejoong para sugerirle que se pusiera su mejor traje y anunciar que pasaría a buscarlo dos horas mas tarde. Él había supuesto que irían a cenar otra ves y, aunque se sentía incomodo con la invitación, comprendía que si no iba no lo dejaría en paz en toda la noche. Él no hablo de fiesta, no le dijo nada sobre el tema hasta que llegaron al ático.



A Jaejoong le enfureció que Yunho hubiese hecho todo eso sin consultárselo, y apenas le dirigió la palabra en desde que llegaron al ático, cosa que a Yunho no pareció molestarlo en lo mas mínimo. Sin embargo bajo la gran ira de Jaejoong, imperaba un sentimiento de angustia y desesperación. Sabia que si Yunho estaba ahí nadie se atrevería a mostrarse abiertamente frió u hostil con él; pero era tan sensible que en realidad no importaba que los demás ocultaran lo que pensaban o sentían. Él sabia que la empatia estaba ahí y, se sentía inseguro por ello. 



La presencia de Changmin, el secretario de Yunho, no contribuiría precisamente a facilitarle las cosas. El secretario disimulaba con cuidado delante de Yunho, pero se mostraba ostensiblemente su desprecio por Jaejoong cuando su jefe no lo miraba. Resulto que Changmin era primo de Yunho; quizá por eso no temía perder su puesto. 



-Estas muy pálido -observo Yunho y, detuvo la mano sobre el pomo antes de abrir la puerta. Se inclino y le sujetó la mano con fuerza, viéndolo a los ojos-. ¿Te sientes bien?. -Desde hace pocos días lo sentía cansado y veia que dormía por mucho tiempo, Estaría enfermo o demasiado nervioso por esta fiesta, pensó Yunho-. Tranquilo, yo estoy aquí.



Jaejoong sintió ganas de darle una patada, pero se prometió a respirar y dejar para después esa paliza que se merecía Yunho. Lo miro y asintió con la cabeza, en señal para que Yunho abriera la puerta.



A continuación, Yunho sujetó mas fuerte su mano y abrió la puerta, presentándolo como <su querido amigo y socio> hizo que en muchos rostros, sobre todo de hombres apareciera una expresión de complicidad y, Jaejoong pensó con furia que eso era lo mismo que presentarlo como <mi amante>, pues así habían interpretado todos con sus palabras. Naturalmente Yunho no sabia que podrían tomarlas asi, pero para él realmente eso es lo que era Jaejoong. Sin embargo al oír lo de socio, todos se presentaron muy educados y abandonaron el abierto desdén que Jaejoong había percibido por un momento. Con las palabras escogida por Yunho habia dejado bien en claro que cualquier insulto o desprecio que le dieran a Jaejoong se lo tomaría como para él mismo. 



Para sorpresa e incomodidad de Jaejoong, Yunho le presento a una mujer elegantemente vestida que era periodista. Por la leve presión que le dio al agarre de sus manos, Jaejoong supo que se trataba de la columnista de la sociedad que habia escrito el malicioso articulo que habia aparecido en el diario dominical, semanas atrás. Saludo a Kwon Bo Ah, con una actitud controlada que no dejaba translucir ninguna emoción, aunque tubo que hacer autodominio para conseguirlo. La señorita Boa lo miro con hostilidad durante una fracción de segundo, antes de adoptar una falsa sonrisa y soltar las formalidades de rigor. 



La atención de Jaejoong volvió a centrarse en Yunho, cuando una impresionante mujer castaña deslizo un brazo alrededor del cuello de él y se puso de puntillas para darle un beso en los labios en forma de saludo. No fue un beso apasionado, pero anunciaba a voces la intimidad que existía en ambos. Jaejoong se puso rígido y soltó la mano que aun lo mantenía agarrado y noto que una inesperada y desagradable oleada de celos lo abrazaba por dentro. ¿Como se atrevía esa mujer a tocar a Yunho, si este claramente decía abiertamente que estaban juntos? Temblando, tuvo que reprimir el impulso de apartarla de Yunho de un tirón. Aun así, habría sido capaz de montar una escena si el propio Yunho no se hubiese quitado del cuello el brazo de esa mujer al tiempo que daba un paso atras. Después se dirigió a Jaejoong pidiéndole disculpas, si bien su disculpa quedo estropeada al notar el leve enojo en las facciones del rostro de Jaejoong.


Yunho se saco deliberadamente el pañuelo del bolsillo para limpiarse el carmín marrón claro de la castaña, cosa que nunca había hecho con Jaejoong, cuando lo beso en varias ocasiones en el pasado y este se había aplicado brillo labial. Después tomo nuevamente la mano de Jaejoong y dijo: 


-Cariño, quisiera presentarte a una vieja amiga. Go Ah Ra. Ara, te presento a Kim Jaejoong.



Unos ojos color verdes se volvieron hacia Jaejoong, aunque la expresión que había en ellos era de ferocidad; a continuación, entreabrió los labios en una sonrisa.



-Ah, si, me parece haber oído hablar de usted -ronrroneo Ara.



Jaejoong noto que a su lado, Yunho se quedaba repentinamente inmóvil, como una pantera al acecho. Le apretó con fuerza la mano y le respondió a la mujer que aun le sonreía.



-¿De verdad ha oído hablar de mi? Que interesante -luego se volvió para ver al acompañante de Ara que hasta entonces había estado observando la escena con gesto cauteloso, como si no deseara verse involucrado.

Los murmullos llenaban el salón, Changmin iba de un grupo a otro, asumiendo los deberes de anfitrion y liberando así a Yunho de gran parte de dicha tarea. Durante un rato, este paseo a Jaejoong entre los distinto grupos de invitados charlando, animandolo a tomar parte en las conversaciones, mientras dejaba en claro, que Jaejoong era suyo y no le faltaran el respeto. A continuación lo dejo solo, cosa que Jae le pareció una crueldad, ahora se sentía mas seguro de la mano de Yunho que solo.


Por un momento le embargo el pánico y miro alrededor, buscando un lugar apartado donde sentarse. Entonces se encontró con la mirada fria y risueña de Changmin y supo que el secretario esperaba  que hiciera el ridículo. Haciendo un esfuerzo se obligo a acercarse aun grupo de personas que se estaban riendo, mientras hablaban de una comedia teatral del momento. Solo cuando se unio al grupo supo que en el se encontraba Boa, de inmediato se hizo un breve silencio.



Jaejoong irguió el mentón y dijo con calma:


-¿No interpreta el papel principal  esa actriz que causo tanta sensación  en Estados Unidos el año pasado?



-Si, la nominaron para el premio a la mejor actriz, pero parece que le gusta mas el teatro que el cine -respondio una mujer d mediana edad.



A partir de ese momento todo resulto mas fácil. Las mujeres mujeres y hombres parecían relajarse  un poco cuando descubrieron que Jaejoong era un jovencito educado y discreto, que no actuaba como que codiciara a sus parejas. Ademas Yunho estaba observándolo, aunque se mantuviese aparte hablando de negocios. De pronto alguien del grupo tomo un plato de bocadillo y Jaejoong sintió la necesidad de vomitar, el olor que expulsaba ese platillo era horrible y se disculpo para dirigirse al baño. Mientras se dirigió al baño, vio a Ara hablando muy seriamente con Changmin y, mientras los observaba el secretario le lanzo una mirada fria de desprecio que le produjo escalofríos sintiéndose peor. Corrió hacia el dormitorio de Yunho y se adentro al baño permaneciendo ahi, mientras vomitaba todo lo que había comido antes. Tenia días de sentirse muy mal, con sueño y sobretodo la comida le daba asco. De pronto Jae detuvo su pensamiento, al apreciar una idea absurda. ¿No, no podía estar embarazado? ¿o si?.