PODER DE SEDUCCIÓN.
Jaejoong había permanecido caminando en el mismo lugar durante casi una hora. Desde que le había dicho a Yunho donde estaba y este le había dicho que en unas horas llegaría por él, no podía mantenerse quieto. Tenia tantas cosas que decirle. ¿Yunho estaría enojado? ¿Que diría Yunho del bebe? ¿se enojaría por habérselo ocultado?; tenia que explicarle tanto pero, no sabia como.
-¡¡Jaejoong!! Sientate, me estas mareando -grito Junsu desde el sofá donde observaba a su amigo. Pero Jaejoong ni siquiera le había escuchado; suspiro frustrado-. ¡¡¡Jaejoong que te sientes!!!
Jaejoong se detuvo y busco de donde provenía la voz, encontrando a un Junsu que lo observaba molesto.
-Lo siento. ¿Decías algo? -pregunto Jae tratando de sonreír.
-¡Ahh Jae! te he estado hablando desde hace treinta minutos y no me has escuchado -dijo Junsu con expresión seria-. Si continuas caminando en el mismo lugar y hablando solo, creeme que te amarrare a una silla.
-¿Ah? -Jaejoong no entendía.
-¡Por Dios Jae! ¿Estaras así hasta que venga el señor Jung Yunho?
Jaejoong camino hasta donde estaba sentado su amigo y se sentó a su lado. Sabia que estaba actuando como un niño inmaduro pero, como se tranquilizaba si cada nervio de su cuerpo estaba ansioso por la llegada de Yunho. Se acostó en el sofá y acomodo la cabeza en las piernas de su amigo; Junsu siempre le cantaba cuando se sentía mal y necesitaba tranquilizarse. La voz de su amigo era perfecta, sintió pesado los párpados y se quedo dormido, mientras se imaginaba a Yunho junto a él.
Yunho había corrido después de que colgó el teléfono; no dijo ninguna palabra a su secretario mientras abandonaba su despacho. Necesitaba viajar cuanto antes hasta Japón y encontrar a su Boo. ¿Como no se le ocurrió buscarlo ahí? había ido cada noche a buscarlo a su casa y esperado por horas por si aparecía; JiHyo no le había querido decir donde estaba a pesar que él le había rogado casi al borde de la locura; pero solo había conseguido que le contara todo sobre su pequeño y por eso entendía la actitud que había tomado.
Jaejoong, su Jaejoong era fuerte. No comprendía como había soportado todo lo que le habia pasado; él pensaba que había sufrido después de su matrimonio con Shirota, pero jamas se imagino lo que había vivido desde su niñez, Pero ahora él estaba para su Boo, y quería que supiera que jamas lo abandonaría como sus padres y como Shirota. Él siempre estaría para su niño.
Llego a Japón después de 3 horas, manejo por otra hora; sentía que el camino nunca acababa, quería estar ya con su Boo. Cuando llego a la la propiedad del difunto Shirota, se bajo del vehículo y abrió el portón con la clave que Jae le había dado para poder acceder; cuando pudo abrir regreso a su coche y manejo hasta el estacionamiento a toda prisa. La casa era enorme, tenia dos piscinas y una hermosa vista al mar. Se apresuro hasta llegar a la puerta y entro. Se encontró con la vista mas hermosa que sus ojos habían visto; Su pequeño Jae estaba dormido sobre un sofá, el cabello rojizo le caía sobre sus mejillas y su boca estaba ligeramente abierta, se aproximo hasta estar frente a él y le beso los labios; lo había extrañado como un loco, este bello chico lo había convertido en alguien débil.
-Boo, cariño -dijo mientras besaba una y otra vez los labios rosa de Jae-. Despierta mi amor.
Jaejoong arrugo la cara, mientras se despertaba y cuando abrió los ojos, auténticamente salto sobre Yunho que lo recibió de la misma forma.
-Yunho, viniste -Jaejoong empezó a llorar en los brazos de Yunho.
-Te dije que vendría. ¿Por que llorar cariño? -Dijo Yunho mientras se sentaba con Jaejoong en sus brazos.
-Por que te he extrañado, ¿Yunnie estas enojado conmigo? -pregunto Jaejoong con lágrimas en los ojos y un puchero, que hizo que Yunho sonriera. ¿Como podía haberse hecho mas bello en este tiempo? pensó Yunho.
-No, cariño. No me puedo enojar contigo, aunque tendrás que recompensar me por el tiempo que me abandonaste y me hiciste sufrir.
-Yo hago lo que me pidas, si eso hace que me perdones por alejarme tanto tiempo -dijo Jae para después abrazarlo con fuerza-. Pero antes tengo que contarte algo que no te he dicho aun.
-¿Que pasa Jaejoong? -pregunto Yunho, mientras un frió recorría su cuerpo.
Jaejoong se alejo del cuerpo de Yunho y se sentó a su lado, le tomo las manos y Yunho pudo sentir el temblor en las manos de Jae.
-Yunho, yo... yo. Yunho vamos hacer padres -dijo Jaejoong en tono de angustia y agacho su cabeza.
Yunho lo veía sin expresión alguna. ¿Él iba hacer padre? ¿Jaejoong, su Boo le iba dar un hijo? Una sonrisa apareció en el rostro de Yunho después de unos segundos y abrazo con fuerza el cuerpo aun delgado de Jae.
-Boo, te amo, mi amor me haces tan feliz -Yunho beso a Jaejoong en la mejilla mientras lo cargaba y apretaba contra si.
-Yunnie, no puedo respirar -apenas pudo decir Jae, sintiendo que el aire le faltaba.
-Lo siento, Jaejoong. ¿Estas bien?
-Si, estoy bien, pero tu hijo tiene hambre. Yunho quiero pizza -sonrió Jaejoong.
-TE AMO -dijo Yunho para después besarlo con pasión. Ahora si se podría sentir completamente feliz.
-¡Oh disculpen! -dijo Yoochun que entraba en la sala.
Jaejoong rápidamente termino el beso y se sonrojo.
-No, no te preocupes Yoochun -dijo Jaejoong, mientras sujetaba la mano de su hombre.
-Jaejoong, ¿Quien es él? -pregunto molesto Yunho.
Jaejoong dejo salir una sonora carcajada. Yunho el Gran Yunho ¿estaba celoso?
-¡¡Kim Jaejoong!! ¿Quien es este hombre y que hace aquí contigo? -Yunho estaba tratando de controlarse.
-Hola, soy Yoochun, amigo de Jae
Yunho golpearía a ese hombre. ¿Había escuchado bien? ¿Le decía a su Boo, Jae?
-Amor, no vayas a despertar a Jaejoong -Dijo Junsu mientras entraba en la escena. Se detuvo al ver a Yunho que lo observaba molesto, realmente daba miedo pensó, pero no quería ser mal educado así que se presento.
-Buenas tardes. Soy Junsu el mejor amigo de Jae y él es mi esposo - Junsu dijo con una sonrisa.