lunes, 26 de octubre de 2015

capitulo 10





PODER DE SEDUCCIÓN.






Yunho trago toda la esencia de Jae y se incorporo para desnudarse…Tenia que poseerlo y saciarse.  Solo así acabaría con el tormento que este chico le causaba, solo así podría vivir en paz y regresar a su vida normal, a su país.


Cuando estuvo totalmente desnudo, empezó a besar nuevamente a Jae y le separo las piernas, asustado Jae dijo:


-Yunhooo...!no, espera! Yunho tengo que decirte al.... y no pudo hablar mas, sintió un fuerte dolor en su entrada, como si lo estuvieran partiendo en dos;  las lagrimas cayeron de sus ojos, le faltó el aire y sus manos sujetaron los cojines de su sofá con demasiada fuerza que los nudillos se le volvieron blancos. Los movimientos de cadera de Yunho fueron rápidos y fuertes, estaba tan excitado que no duro mucho, viniéndose en el interior de Jaejoong. 

Cuando salio de la apretada entrada de Jaejoong, y se dio cuenta que estaba sangrando, el chico debajo de el sangraba y tenia una expresión de dolor y sus piernas temblaban. ¿Que había pasado? No podía haber sido virgen, ¿o si?..  ¡¿Que había hecho?!. NO, NO. Se puso de pie despacio y quiso levantarlo, pero solo recibió un golpe en el rostro.


-Lárgate de mi casa y de mi vida-. Grito Jae, tratando de ponerse de pie, sin poder lograrlo; le dolía demasiado. 


-Jae, podemos hablar, yo... yo -tartamudeo Yunho, incapaz de encontrar que palabras decir.


-No tengo nada que hablar contigo, quiero que desaparezcas de mi vida, si no te vas juro que te mato. seguía gritando Jaejoong con un nudo en la garganta y sus mejillas bañadas en lagrimas. No podía demostrarle que estaba desarmado, tenia que sacarlo no podía verlo mas-. ¡He dicho que te largues! ¿Acaso quieres seguir violandome? Maldito desgraciado. Ya obtuviste lo que buscabas ahora puedes irte a la mierda de donde viniste!


Yunho se puso los pantalones y los zapatos y le dirigió una mirada de dolor y desesperación. No sabia que decir, como actuar, esto no debería estar pasando. No quería irse, necesitaban hablar, él quería hablar. pero solo pudo ver al hombre frente a él destrozado y su corazón le dio una punzada de dolor.  Y se atrevió a decir:


-Mañana te llamo, necesitamos hablar-. No obtuvo respuesta y trato de acercarse, pero recibió otro fuerte golpe en la cara que lo hizo caer al suelo.


-He dicho que no quiero volverte a ver, por mi muérete-. dijo Jaejoong con voz ronca y llena de desprecio.


Yunho entendió que no podía hacer nada. Se puso de pie recogiendo su chaqueta y se fue hacia la puerta, abriéndola dio una ultima vista a él hombre que él a cavaba de destrozar y salio de la casa, sintiéndose el peor hombre del mundo.


Jaejoong se dejo caer sobre el sofá, sintiendo que el mundo se le venia encima. ¿Como pudo dejar que esto pasara? Se sentía usado, sucio y quería morir o matar al maldito  hombre. ¿Como pudo confiar en él?. Empezó a llorar sin parar; el dolor en su pecho no se calmaba. Quería huir, encerrarse en un rincón oscuro. 


Al cabo de unos minutos dijo en voz que casi semejaba un grito:


-¡NOOO! -.  no podía dejarse derrumbar por él, No podía darle el gusto de verlo vencido. Si su plan había sido acabar con lo poco que quedaba de él, Jung Yunho se había equivocado; le demostraría que no le había causado ningún daño, no podía dejarse humillar y le haría pagar por el dolor que le estaba causando.


Después de  unas horas, Jaejoong se levanto del sofá y subió las escaleras, necesitaba un baño, no podía seguir sintiendo el olor impregnado de Jung Yunho en él. Se metió a la regadera y se quedo ahí por mucho tiempo, pensando en lo que tenia que hacer, en como actuar; necesitaba tranquilizarse y descansar, tenia que pensar con cabeza fría. 


Cuando se cambio y se fue a la cama, no pudo dormir, sentía el cuerpo pesado y le dolía la espalda baja. No durmió en todo el resto de la noche que aun quedaba.



 Cuando el sol ilumino su habitación, se dio cuenta que había amanecido; dio una rápida vista al reloj y eran las siete y treinta minutos, tenia que darle de comer a jiji, no podía dejarla morir de hambre. Se levanto con dificultad de la cama y se puso unos vaqueros ajustados, y una camiseta blanca. Bajo, entrando a la cocina suspiro y trato de olvidar todo el dolor y sonreír, aunque no lo logro. Dio de comer a jiji y se dispuso a tomar té para relajarse.


Terminando de servirse  la segunda taza de té, cuando Junsu llamó a la ventana de la puerta trasera. Jaejoong se levanto para abrirle y reparó en la expresión preocupada que ensombresia el  rostro habitualmente risueño de su amigo.


-¿Sucede algo? -pregunto Jaejoong, con miedo a la respuesta que recibiría.