sábado, 31 de octubre de 2015

capitulo 15




PODER DE SEDUCCIÓN.






JiHyo estaba feliz con que Yunho hubiese tomado las riendas de la vida de Jaejoong, solía decírselo a cada rato. Jae sentía como si su amiga lo hubiera cambiado y lo hubiera arrojado a los brazos de Yunho. Ella no sabia que el lo había forzado a tener sexo, pero ahora Jae tampoco sentía que solo Yunho se había equivocado aquella noche; si él no se hubiese dejado desnudar y si a él no le hubiera gustado, nada hubiera pasado. 


Precia que JiHyo delegaba cada vez mas, a Yunho los detalles concernientes de las finanzas de Jaejoong; y, aunque Jae sabia que Yunho era un genio de las finanzas, no veía con agrado aquello.


Sufrió una amarga decepción, cuando poco después de que Yunho se hubiera hecho cargo de sus asuntos, JiHyo le entrego unos documentos para que los firmara, diciéndole que se trataba de cuestiones de escasa importancia. Jaejoong siempre había confiado en ella sin reservas, pero esa vez su instinto lo impulso a leer con cuidado los documentos mientras JiHyo, lo observaba nerviosa. En efecto, la mayoría de ellos se referían a asuntos poco importantes, pero, en mitad del montón, Jaejoong encontró el documento de las ventas de las acciones de CoTech. Se habían vendido a un precio ridículamente alto, no a su valor en precio, como él había exigido.



Con calma, Jaejoong extrajo el documento y lo puso aparte.



-Este no lo firmare -le dijo a JiHyo tranquilamente.



Ella no tuvo que preguntar a que documentos se refería.



-Esperaba que no te dieras cuenta -confeso-. Jaejoong, no trates de luchar mas contra él. Quiere que recibas ese dinero; acéptalo. Ademas yo también necesito dinero.



-¿Que? así que todo este tiempo te has estado vendiendo? -dijo Jae con furia-.Yo no me vendo como tu. Deja de ilusionarte con que firmare eso para tu conveniencia.



-No me he hecho ninguna ilusión -Yo solo trabajo, no he hecho nada en contra tuyo, solo estoy ayudándote; esto no es comprarte, él esta enamorado d ti, ¿Que no ves como te mira? en todo este tiempo te ha respetado y cuidado. Deja de comportarte como un niño y madura. 



-No firmare nada, prefiero venderlas a terceros si seguimos con esta estupidez- casi grito Jaejoong, mientras empezaba a sentir unos fuertes dolores en su vientre.



-No, no lo hagas -advirtió JiHyo-. Él no estará muy feliz si esas acciones van a parar a otras manos.



-Entonces se hará como digo -dijo Jae antes de sentir que el dolor lo ahogaba. Se sujeto de la mesa de su despacho y con la otra presiono levemente su vientre. JiHyo corrió hacia él, mientras este sentía que todo se volvía oscuro.



Cuando despertó estaba sobre una camilla, en un cuarto de hospital; ¿Que había pasado? pero para responder a su pregunta JiHyo entro a la habitación con su cara cubierta de lagrimas y cuando lo vio despierto, se acerco y le acaricio el vientre.


-Jae, estas bien, tranquilo están bien -dijo JiHyo aun llorando. Jae no entendía así que pregunto:



-¿Quienes están bien? ¿Que me paso? 



JiHyo se sentó en un sofá que estaba enfrente de la camilla y agacho la cabeza.



-Yo, yo tuve la culpa, si no te hubiera hecho enojar nada de esto hubiera pasado. Pero tu y él bebe están bien -dijo en tono bajo, sintiéndose culpable.



-¿Bebe? ¿De que hablas Ji...-Jae reacciono, y rápidamente bajo su miraba hacia su vientre, luego llevo sus manos y lo acaricio. Tenia un bebe en él, tendría un hijo de él y de Yunho. Nuevamente reacciono y regreso la mirada a JiHyo que aun estaba llorando en el sofá con la mirada hacia el suelo.



-¿Quien mas sabe que estoy aquí? ¿Le has llamado a Yunho, le has dicho que es lo que ha pasado? -inquirió con preocupación Jaejoong, no quería que Yunho supiera, no así, no ahora. Aun no confiaba ciegamente en él. ¿Como podría decirle vamos a tener un hijo?



-NO, pero le llamare en este momento, él tiene que saber -dijo JiHyo mientras se levantaba y tomaba el teléfono del hospital.



-No, no le llames -grito Jae, asustando la -. No quiero que lo sepa aun, yo seré quien se lo diga, tu no le dirás nada; si aun eres mi amiga, no le dirás nada de esto.



Ella lo miro con preocupación, pero colgó el teléfono y regreso a sentarse. Iba a hacer lo que Jae le pidiera, por ella casi perdía a su hijo, ella no se lo podía perdonar, no podría olvidar que por ella Jae casi pierde al bebe que esperaba.



Unas horas mas tarde Jae fue dado de alta, con varias recetas medicas y con la condición de que descansara y se cuidara. 



Él medico le habia dicho que por falta de alimentación y ya que él no sabia que estaba embarazado estaba muy débil y por eso con la discusión que había tenido con su amiga, había causado un sangrado que podría haber generado un aborto, pero gracias a JiHyo, Jae había llegado con rapidez al hospital, y así pudieron atenderlo de emergencia. No obstante tendría que tener reposo y cuidarse durante algunos mese para pasar la etapa del peligro.



Jaejoong se recostó con ayuda de JiHyo en su cama y esta le prometió no decir nada; pero le dijo que Yunho la había estado llamando, para preguntarle por él, así que ella había dicho que tuvieron que ir a la clínica porque Jae se sentía mal. Poco después JiHyo bajo a la cocina para prepararle algo de comer, dejando solo en su habitación.  



-¿Y ahora que pequeño? -dijo mientras se tocaba el vientre-. ¿Como le digo a tu padre que vas a nacer? Jaejoong suspiro y cerro los ojos, ahora que haría, Yunho jamas le había dicho que lo quería, es mas no sabia si él mismo sentía algo por aquel hombre. ¿Como le iba a decir a alguien que ni siquiera era su pareja, que hiban a tener un hijo? Yunho nunca le había mencionado nada de tener una relación seria, pero a caso él ¿Quería una relación con el gran señor Jung Yunho? tembló derrepente , sintiendo miedo al recordar, lo que los periódicos dirían de él <El viudo caza-fortunas ahora atrapo a su nueva victima, dándole un hijo. ahora podemos darnos cuenta que el viudo caza-fortunas no le importa atar a un hombre con esta clase de artimañas>. -NO, no permitiré que nos pase eso bebe, omma cuidara de ti, nadie nos volverán hacer daño. TE AMO, MI BEBE. Y así Jaejoong se movió en su cama quedándose profundamente dormido.











viernes, 30 de octubre de 2015

capitulo 14





PODER DE SEDUCCIÓN. 







 Corrió hacia el dormitorio de Yunho y se adentro al baño permaneciendo ahí, mientras vomitaba todo lo que había comido antes. Tenia días de sentirse muy mal, con sueño y sobretodo la comida le daba asco. De pronto Jae detuvo su pensamiento, al apreciar una idea absurda. ¿No, no podía estar embarazado? ¿o si?.



Unos golpecitos en la puerta de la habitación sacaron todas sus ideas y salio del baño para abrir la puerta; no sin antes ver su apariencia y comprobar que nadie supiera que había vomitado. Al abrir, se encontró con la señorita Boa.



-¿Me permite un momento? -inquirió la periodista con calma.



-Si, pase, solo estaba necesitaba el baño -contesto Jaejoong al tiempo que retrocedía para dejarla entrar.



Vio que Boa observaba con atención el mobiliario, como si esperase encontrar sabanas negras y espejos en el techo. En realidad Yunho tenia un buen gusto, y el dormitorio tenia unos muebles finos y la enorme cama dominaba la habitación, con sabanas color blanco.



-Quería hablar con usted, señor Kim -empezó a decir Boa-. Deseaba asegurarle que nada de lo que ha dicho aparecerá en mi columna; él señor Jung ha dejado bien en claro que puedo perder mi empleo y, no soy ninguna tonta. Me doy por vencida.



Jaejoong emitió un jadeo de sorpresa y se aparto del espejo en el que aparentaba retocarse el cabello. Horrorizado, se quedo mirando a Boa y luego se repuso lo suficiente para preguntar con frialdad:



-¿Que ha hecho él señor Jung?



Los labios de Boa se contrajeron.



-Estoy segura que usted lo sabe -respondió con rencor-. Mi director me dijo hace dos semanas que, como volviera a aparecer una sola palabra sobre el viudo cazafortuna en mi columna, no solo perdería mi trabajo, sino que empezaría a engrosar la lista negra. Basto una llamada del señor Jung al editor del periódico para ello. Lo felicito. Ha ganado usted.



Jaejoong tenso los labios y elevo el mentón con altivez.



-Debo pedirle disculpas por la conducta de Yunho, señorita Boa -dijo con tono tranquilo y neutro, decidido a no permitir que la periodista se diera cuenta de lo asustado que estaba por la actitud de Yunho-. Aunque le garantizo que yo no pedí que hicieran tal cosa. No es un hombre que se le pueda mandar ni que se ande con sutileza, ¿verdad?



 Pese a la frialdad que se reflejaba en sus ojos, Boa embozo una sonrisa d buen humor.



-No, no lo es -convino.



-Lamento que haya sido tan cruel. Comprendo que usted tiene que hacer su trabajo, y yo, desde luego, soy un blanco tan legitimo como cualquier otro -prosiguió Jaejoong-. Tendré que hablar con él...



En ese momento, Yunho entro en el dormitorio y miro a Boa con frialdad.



-Señorita Boa -dijo en tono severo.



Jaejoong comprendió de inmediato que Yunho había visto a la periodista entrar en el cuarto después de él y había acudido a rescatarlo. Antes de que pudiera decir algo que ofendiera mas a Boa, Jae  se acerco a él y le hablo con calma...



-Yunho, ¿es cierto que has amenazado con hacer que despidan a la señorita Boa si publica sobre mi?



Él agacho la cabeza para mirarlo y, sus labios se torcieron en una sonrisa cínica. 



-Si, es cierto -admitió, y después su mirada se desvió hacia Boa-. No permitiré que vuelvan hacerte daño -dijo sin alterarse, aunque su tono era mortalmente serio.



-Gracias, Yunho, pero soy perfectamente capaz de cuidarme por mi mismo -dijo Jaejoong con cierta aspereza.



-Claro, claro que si -repuso Yunho indulgentemente, como si le estuviese hablando aun niño.



Furioso, Jae alargo la mano hacia la de Yunho y  la tomo sujetándolo con todas sus fuerza.


-Yunho... no. No me quedare de brazos cruzados viendo como manipulas a los demás en mi beneficio. Siento que serias capaz lo peor si algo esta en tu contra. Se acerco a su oído y le dijo para que solo él escuchara: ¿Me harías eso a mi si me alejo? alejándose un poco dijo: 



 -No soy un niño, soy un hombre, y no permitiré que me traten como si fuera un idiota.



Unos disimulados destelles de fuego dorados iluminaron los ojos cafés de Yunho; bajo la mirada hacia Jaejoong y le cubrió los dedos para impedir que siguiera sujetándolo con fuerza. Pudo parecer un gesto de cariño, pero sus dedos se cerraron con dureza para poder soltarse.


-Muy bien, cariño -murmuro mientras se acercaba la mono de Jaejoong a los labios. Tras depositare un suave beso en los dedos, irguió arrogante la cabeza de cabellos castaño oscuro y miro a Boa.


-Señorita Boa, no me importaría que diga en su columna que él encantador Kim JaeJoong ha actuado como anfitrión de mi fiesta, pero no tolerare referencias a él viudo caza-fortunas, ni a la situación financiera del señor Kim, para su información, acabamos de cerrar un acuerdo muy favorable para él señor Kim, de modo que no necesita ni necesitara el apoyo económico de otras personas.



Boa irguió el mentón y dijo: 



-¿Puedo publicar lo que ha dicho?



Yunho sonrió.


-Dentro de lo razonable  -dijo y ella le devolvio la sonrisa.



-Gracias señor Jung , Señor Kim -añadió al cabo de un momento girándose hacia Jaejoong.



Boa salio de la habitación, Yunho miro a Jaejoong en el preciso momento en el que este casi caía al suelo por un mareo. Jaejoong se dejo cargar hasta la cama. Cuando lo había acostado trato de alejarlo pero Yunho no se separo de él.



-Suéltame -dijo sin aliento, retorciéndose para alejarlo.



-¿Por que? No te das cuenta que estuviste a punto de desmayarte. ¿Estas enfermo? -dijo Yunho totalmente preocupado. Jae se sintió seguro al ver que Yunho se alejo de él y corrió hacia una mesita sacando de un cajón unas pastillas y luego se acerco y le tomo la mano.


-Iré a traer agua -dijo con voz apagada -Perdóname, no sabia que estabas enfermo y te hice venir a esta fiesta.



Jaejoong pensó que se veía realmente sexy, era un hombre fuerte y alto, con expresiones severas y carácter mounstroso, pero jamas le había visto preocupado y en este momento estaba así por él , se veía realmente bello. 



-Estoy bien, solo estoy cansado -dijo Jae, tratando de convencerse él mismo mas que al otro. Sin darse cuenta estaba observando los labios suaves y pensó que el lunar que los adornaban era hermoso. Yunho se dio cuenta de la forma en que Jaejoong lo observaba y quiso besarlo pero había prometido no acercarse le. Una neblina de deseo cubrió la razón de Yunho cuando Jae se lamió los labios y lo vio directamente a los ojos. 


Yunho se acerco despacio a los labios de Jae, su cuerpo temblaba, su corazón se acelero y tenia miedo de ser rechazado. Pero ya estaba tan cerca que prefirió ignorar todo y dejarse llevar por lo que estaba sintiendo. Poso los labios suavemente sobre los de Jae y deslizo una mano entre la espalda y el colchón para levantarlo, Jae gimió ante el roze y se sujeto de los hombros de Yunho. Al cabo de un segundo Yunho se alejo soltando a Jae pidiéndole perdón, pero este lo sujeto del saco jalándolo para besarlo. Yunho se sorprendió pero al sentir un brazo de Jae alrededor de su cuello y el otro tomándolo con fuerza del cabello, olvido ha todas las personas que habían afuera y le correspondió el beso con pasión, saboreando el sabor de la boca de Jae y jugando con sus lenguas. Yunho lo cargo mientras estaba sentado sobre la cama, para colocarlo sobre sus piernas y Jae lo rodeo con las suyas, quedando frente a frente, solo se detenían para respirar por un segundo para después seguir sintiendo el aliento de cada uno y besándose como si quisieran comerse.



-Yunho, tienes que atender a tus invitados-. dijo Jae separándose de Yunho y poniéndose de pie después de un largo rato-. No puedes retirarte a tu habitación como si nada.



-Si que puedo -replico él, con una sonrisa enorme-. Tu estas enfermo debes descansar y yo te puedo cuidar.



-Estoy bien, volvamos al salón -dijo Jae acomodando su traje y acercándose a la puerta. Yunho lo siguió con una risa.



Mientras volvían a la fiesta, varias miradas de complicidad los observaban. Ara parecía furiosa; suspirando Jaejoong se pregunto, si Yunho invitaría a, Ara a muchas de sus fiestas. Esperaba que no, aunque tenia la sensación de que sus esperanzas no se cumplirían.


A partir de aquella noche, Yunho no se volvió a acercar a Jae, pero si tomo las riendas de su vida. Casi cada noche lo llevaba a alguna fiesta o reunión, a cenar a restaurantes elegantes y exclusivos. A él apenas le quedaba tiempo de pensar en sus regulares mareos y cansancios. Por otra parte Boa mencionaba a menudo el nombre de Jaejoong junto al de Yunho. Así paso un mes y Jae se sentía cada vez mas enfermo. Pero lo que no entendía era porque cada vez, se sentía mas cómodo al lado de Yunho.












jueves, 29 de octubre de 2015

capitulo 13





PODER DE SEDUCCIÓN.





Cuando sonó el timbre, Jaejoong se quedo muy quieto. Yunho le poso una mano en el hombro y le dio un suave apretón; después lo empujo firmemente hacia la puerta. Él resistió de forma involuntaria y Yunho lo miro, con su boca curvándose en una sonrisa.



-No seas miedoso -dijo burlón-. No dejare que las fieras te devoren, así que ¿Por que no te relajas y la pasas bien?



Jaejoong meneo la cabeza, sin habla. En las tres semanas que que habían transcurrido desde que conocía a Yunho, este se había adueñado de su vida y la había vuelto al revés, cambiándola por completo. Aunque había cumplido su palabra de no tratar se acercarse le y eso hacia que confiara un poco en él. 



Esa mañana Yunho , había dado a su secretario la lista de invitados a la fiesta que pensaba celebrar en su ático por la noche, y, naturalmente, todos los que figuraban en dicha lista habían aceptado asistir. ¿Quien rechazaría una invitación de Jung Yunho? Esa tarde, a las cuatro en punto, Yunho había llamado a Jaejoong para sugerirle que se pusiera su mejor traje y anunciar que pasaría a buscarlo dos horas mas tarde. Él había supuesto que irían a cenar otra ves y, aunque se sentía incomodo con la invitación, comprendía que si no iba no lo dejaría en paz en toda la noche. Él no hablo de fiesta, no le dijo nada sobre el tema hasta que llegaron al ático.



A Jaejoong le enfureció que Yunho hubiese hecho todo eso sin consultárselo, y apenas le dirigió la palabra en desde que llegaron al ático, cosa que a Yunho no pareció molestarlo en lo mas mínimo. Sin embargo bajo la gran ira de Jaejoong, imperaba un sentimiento de angustia y desesperación. Sabia que si Yunho estaba ahí nadie se atrevería a mostrarse abiertamente frió u hostil con él; pero era tan sensible que en realidad no importaba que los demás ocultaran lo que pensaban o sentían. Él sabia que la empatia estaba ahí y, se sentía inseguro por ello. 



La presencia de Changmin, el secretario de Yunho, no contribuiría precisamente a facilitarle las cosas. El secretario disimulaba con cuidado delante de Yunho, pero se mostraba ostensiblemente su desprecio por Jaejoong cuando su jefe no lo miraba. Resulto que Changmin era primo de Yunho; quizá por eso no temía perder su puesto. 



-Estas muy pálido -observo Yunho y, detuvo la mano sobre el pomo antes de abrir la puerta. Se inclino y le sujetó la mano con fuerza, viéndolo a los ojos-. ¿Te sientes bien?. -Desde hace pocos días lo sentía cansado y veia que dormía por mucho tiempo, Estaría enfermo o demasiado nervioso por esta fiesta, pensó Yunho-. Tranquilo, yo estoy aquí.



Jaejoong sintió ganas de darle una patada, pero se prometió a respirar y dejar para después esa paliza que se merecía Yunho. Lo miro y asintió con la cabeza, en señal para que Yunho abriera la puerta.



A continuación, Yunho sujetó mas fuerte su mano y abrió la puerta, presentándolo como <su querido amigo y socio> hizo que en muchos rostros, sobre todo de hombres apareciera una expresión de complicidad y, Jaejoong pensó con furia que eso era lo mismo que presentarlo como <mi amante>, pues así habían interpretado todos con sus palabras. Naturalmente Yunho no sabia que podrían tomarlas asi, pero para él realmente eso es lo que era Jaejoong. Sin embargo al oír lo de socio, todos se presentaron muy educados y abandonaron el abierto desdén que Jaejoong había percibido por un momento. Con las palabras escogida por Yunho habia dejado bien en claro que cualquier insulto o desprecio que le dieran a Jaejoong se lo tomaría como para él mismo. 



Para sorpresa e incomodidad de Jaejoong, Yunho le presento a una mujer elegantemente vestida que era periodista. Por la leve presión que le dio al agarre de sus manos, Jaejoong supo que se trataba de la columnista de la sociedad que habia escrito el malicioso articulo que habia aparecido en el diario dominical, semanas atrás. Saludo a Kwon Bo Ah, con una actitud controlada que no dejaba translucir ninguna emoción, aunque tubo que hacer autodominio para conseguirlo. La señorita Boa lo miro con hostilidad durante una fracción de segundo, antes de adoptar una falsa sonrisa y soltar las formalidades de rigor. 



La atención de Jaejoong volvió a centrarse en Yunho, cuando una impresionante mujer castaña deslizo un brazo alrededor del cuello de él y se puso de puntillas para darle un beso en los labios en forma de saludo. No fue un beso apasionado, pero anunciaba a voces la intimidad que existía en ambos. Jaejoong se puso rígido y soltó la mano que aun lo mantenía agarrado y noto que una inesperada y desagradable oleada de celos lo abrazaba por dentro. ¿Como se atrevía esa mujer a tocar a Yunho, si este claramente decía abiertamente que estaban juntos? Temblando, tuvo que reprimir el impulso de apartarla de Yunho de un tirón. Aun así, habría sido capaz de montar una escena si el propio Yunho no se hubiese quitado del cuello el brazo de esa mujer al tiempo que daba un paso atras. Después se dirigió a Jaejoong pidiéndole disculpas, si bien su disculpa quedo estropeada al notar el leve enojo en las facciones del rostro de Jaejoong.


Yunho se saco deliberadamente el pañuelo del bolsillo para limpiarse el carmín marrón claro de la castaña, cosa que nunca había hecho con Jaejoong, cuando lo beso en varias ocasiones en el pasado y este se había aplicado brillo labial. Después tomo nuevamente la mano de Jaejoong y dijo: 


-Cariño, quisiera presentarte a una vieja amiga. Go Ah Ra. Ara, te presento a Kim Jaejoong.



Unos ojos color verdes se volvieron hacia Jaejoong, aunque la expresión que había en ellos era de ferocidad; a continuación, entreabrió los labios en una sonrisa.



-Ah, si, me parece haber oído hablar de usted -ronrroneo Ara.



Jaejoong noto que a su lado, Yunho se quedaba repentinamente inmóvil, como una pantera al acecho. Le apretó con fuerza la mano y le respondió a la mujer que aun le sonreía.



-¿De verdad ha oído hablar de mi? Que interesante -luego se volvió para ver al acompañante de Ara que hasta entonces había estado observando la escena con gesto cauteloso, como si no deseara verse involucrado.

Los murmullos llenaban el salón, Changmin iba de un grupo a otro, asumiendo los deberes de anfitrion y liberando así a Yunho de gran parte de dicha tarea. Durante un rato, este paseo a Jaejoong entre los distinto grupos de invitados charlando, animandolo a tomar parte en las conversaciones, mientras dejaba en claro, que Jaejoong era suyo y no le faltaran el respeto. A continuación lo dejo solo, cosa que Jae le pareció una crueldad, ahora se sentía mas seguro de la mano de Yunho que solo.


Por un momento le embargo el pánico y miro alrededor, buscando un lugar apartado donde sentarse. Entonces se encontró con la mirada fria y risueña de Changmin y supo que el secretario esperaba  que hiciera el ridículo. Haciendo un esfuerzo se obligo a acercarse aun grupo de personas que se estaban riendo, mientras hablaban de una comedia teatral del momento. Solo cuando se unio al grupo supo que en el se encontraba Boa, de inmediato se hizo un breve silencio.



Jaejoong irguió el mentón y dijo con calma:


-¿No interpreta el papel principal  esa actriz que causo tanta sensación  en Estados Unidos el año pasado?



-Si, la nominaron para el premio a la mejor actriz, pero parece que le gusta mas el teatro que el cine -respondio una mujer d mediana edad.



A partir de ese momento todo resulto mas fácil. Las mujeres mujeres y hombres parecían relajarse  un poco cuando descubrieron que Jaejoong era un jovencito educado y discreto, que no actuaba como que codiciara a sus parejas. Ademas Yunho estaba observándolo, aunque se mantuviese aparte hablando de negocios. De pronto alguien del grupo tomo un plato de bocadillo y Jaejoong sintió la necesidad de vomitar, el olor que expulsaba ese platillo era horrible y se disculpo para dirigirse al baño. Mientras se dirigió al baño, vio a Ara hablando muy seriamente con Changmin y, mientras los observaba el secretario le lanzo una mirada fria de desprecio que le produjo escalofríos sintiéndose peor. Corrió hacia el dormitorio de Yunho y se adentro al baño permaneciendo ahi, mientras vomitaba todo lo que había comido antes. Tenia días de sentirse muy mal, con sueño y sobretodo la comida le daba asco. De pronto Jae detuvo su pensamiento, al apreciar una idea absurda. ¿No, no podía estar embarazado? ¿o si?.


















miércoles, 28 de octubre de 2015

capitulo 12





PODER DE SEDUCCIÓN.





 El timbre sonó y  Jaejoong se detuvo en seco y noto que un escalofríos le recorría la espalda, empezó a temblar y su corazón a palpitarle con demasiada rapidez-. ¡Dios mio!  -trago saliva -. Es él. ¡Lo se!. Dile que se vaya si no, puedo matarlo - dijo Jaejoong, apretando la mandíbula.


-Sé valiente y compórtate como un hombre adulto Jae, aunque no tengas la edad tienes que empezar a enfrentar tus problemas, si los tienes con Jung Yunho, los arreglas y si tienes que enfrentarte con el mismísimo diablo tienes que ser fuerte, entiendes?-. Iré abrir la puerta mientras tu preparas el té -sugirió JiHyo, poniendo un pretexto para hablar antes ella con Yunho para si saber con que intenciones venia, después de lo ocurrido anoche y lo que decía el periódico, no quería que Jae sufriera mas y menos que empezaran una pelea. La expresión dolida y enojada del rostro de Jaejoong había desaparecido después de lo dicho por JiHyo, pero aun seguía sintiéndose incapaz de poder estar en el mismo lugar con Jung Yunho.


Jaejoong entendió porque JiHyo se había ofrecido a abrir la puerta, ella siempre trataba de protegerlo. A sus treinta y tres años se comportaba siempre como su hermana mayor y él sentía un inmenso cariño por ella, se dijo mientras sacaba tazas y platos para servir el té.


Se detuvo de pronto, pensando en ello. ¿Por que no se había ofrecido JiHyo antes para reunirse con Yunho y cerrar el acuerdo de las acciones? ¿Por que lo había dejado ir con ese mounstro ?. Cuanto mas lo pensaba Jaejoong mas impropia le parecía la actitud de JiHyo. Una fugaz sospecha relampagueo en su mente, pera la descarto de inmediato. Dicha sospecha, sin embrago persistía. ¿Lo había enviado JiHyo al encuentro con Yunho?  ¿por que estos se conocían? ¿Acaso Yunho se lo había pedido? ¿Cuales eran las intenciones en todo esto? Hace un momento JiHyo lo defendía, acaso ellos estaban de acuerdo? Pero JiHyo jamas le haría daño. ¿La había engañado también a ella, diciéndole que tenia sentimientos por él? ¿Yunho de verdad sentía algo por él, como lo reflejaban sus ojos en aquella foto del periódico? entonces, ¿Por que le hizo daño? -Jaejoong empezó a temblar, sin entender nada, una tormenta de ideas y preguntas se desataba en su cabeza. ¿Como podia sentirse mejor con solo imaginarse que lo que había pasado la noche anterior no había sido solo una aventura para Yunho? ¿Como podria solo imaginárselo? si él no lo queria mas en su vida, si él lo odiaba, jamas le perdonaría, si él se sentía dolido.


Jaejoong cerro lo ojos, intentando no pensar mas, pero nuevas idea inundaban su cabeza, ideas tontas y las cuales no iba aceptar nunca. pero la ideas seguían rondando; él había deseado a Yunho como jamas  había deseado a un hombre, había dejado que lo tocara y le había respondido de igual forma. ¿A caso le gustaba Jung Yunho?. No negó con un movimientos rápidos de cabeza, era la idea mas absurda de todas.  Debia alejarse de ese hombre, aunque como lo hacia, si a pesar de lo que había pasado entre ellos él lo seguia buscando.



Finalmente el agudo silbido de la tetera, lo devolvió a la realidad; se apresuro a apagar el fogón y vertió el agua en el té. Ignoraba si tenia que servirle a Yunho también, no quería hacerlo, pero se había prometido asi mismo demostrarle que no le había causado ningún daño, así que llevo tres tazas. Sin detenerse a pensar en lo que staba haciendo, agarro la bandeja y la llevo hasta salón antes de perder el valor.


Yunho estaba sentado en el sofá, mientras que JiHyo había preferido una silla. Ambos se levantaron al verlo y, Yunho se adelanto para quitarle de las manos la pesada bandeja y depositarla en la mesita baja. Jaejoong tembló ante el roze de los dedos de Yunho contra los suyos y dio un paso atrás con rapidez, y Yunho se regreso hacia el sofa para volverse a sentar. JiHyo le indico con el brazo que se sentara al lado de Yunho y Jae sin ganas le hizo caso. 



-JiHyo y yo hemos hablado de la situación -. dijo Yunho con voz suave y calmada.


Jae lanzo una mirada desesperada a JiHyo, pero esta se limito a sonreír.



-¿De que situación ? -Inquirió, Jaejoong procurando aparentar calma. 


-De el lugar en que nuestra relación te pondrá ante la prensa -explico Yunho tranquilamente. Mientras Jaejoong controlaba sus ganas de golpearlo hasta que muriera.


-¿De que relación estas hablando? -susurro con rabia Jaejoong



-Creo que lo sabes muy bien, no puedo dejar que te hagan daño, daré ciertos movimientos para que sepan que yo te protejo, y así no tendrás otras de esas columnas en el periódico.


-No es necesaria tu ayuda -contesto Jaejoong, mientras tomaba su té; estaba confuso, así que él no tenia nada que ver con lo del periódico y ahora quería utilizar su influencia para ayudarlo. sonrió y dijo en un tono de  sarcasmo: 


-¿Y de ti quien podrá protegerme?, si eres tu el que me a hecho mas daño.


JiHyo se levanto de la silla y pensó que era momento de irse -Los dejare tengo trabajo que hacer. Jaejoong solo dirigió su mirada a ella y esta en respuesta le regreso una mirada tranquilizadora a Jae.


-Llámame mañana y hablaremos de las acciones -dijo Yunho, mientras JiHyo abría y salia de la casa. Jaejoong respiro hondo y Yunho solo permaneció en silencio.



-Jaejoong, quiero protegerte, déjame hacerlo, se que no confiaz en mi pero,..cerro los ojos recordando el dolor que sintió al verlo destrozado, al ver que le había hecho daño, y quiso tomarlo entre sus brazos e implorarle perdón, pero sabia que no se lo merecía. y ahora quería ayudarle a mejor su vida a regresarle lo que tantos le habían quitado con sus habladurías y mentiras, pero le dolía saber que no podía regresar él tiempo y protegerlo de él mismo.



-Jae prometo no hacerte daño, no acercarme a ti sin que tu lo quieras, pero déjame ayudarte con esto. Si me hubieras dicho porque te disgustaba tanto ese maldito fotógrafo, habría impedido que publicaran las fotos como la columna. Pero dejaste que se interpusiera tu orgullo, ahora esta pasando esto. Déjame ayudarte, por favor.



-No veo ninguna necesidad de interferir o ayudarme, porque lo de anoche jamas volverá a pasar. Nunca mas te quiero volver a ver.



-Me niego a eso -dijo Yunho en tono grave-. Aparir de ahora estarás a mi lado cuando salga y vaya a alguna fiesta. La gente te conocerá y sabrá quien eres en realidad. Ese es el único medio seguro para callar sus habladurías; permitir que te conozcan y descubran lo bello que eres. Eres un muchachito simpático a pesar de tu carácter y orgullo.


-¡Vaya muchas gracias! -ironizo Jaejoong. Sintiendo derrepente que Yunho estaba hablando con sinceridad. Pero no podía confiar en este hombre otra vez, verdad, ¿O si?. Lo miro directamente a los ojos y sintió que todo el odio y rencor se esfumaban cuando esos bellos ojos cafés lo miraban con tanto deseo. Estaba loco, cualquiera diría que estaba loco, pero dejaría que arreglara este problema y encontraría la manera de hacerle pagar por lo que le había hecho. 


Yunho no entendía porque este chico que parecía un niño, le hacia vibrar el cuerpo con solo verle a los ojos.¿ Por que causaba eso en él?, si en otras ocasiones dejaba a sus amantes destrozados, sin importarle en lo mas mínimo. Ellos siempre se enamoraban de él y le rogaban por su atención, pero a él no le importaba lo que pudieran sentir, después de haber estado con ellos no le interesaban en lo mas mínimo. Pero este bello chico, desde que lo vio por primera ves en un articulo hace años, hizo que su mundo girara alrededor de él,  pero el chico estaba casado y era uno de esos niños mimados que no les importaba acostarse con cualquiera por dinero.  Y cuando quedo viudo pensó en buscarlo pero no supo donde, hasta que se dio la oportunidad, cuando él voto en contra de sus ideales. Cuando lo vio en su despacho la tarde anterior, su miembro se había endurecido y pensó que con poseerlo una vez se saciaría y dejaría de pensar en él, pero sentía que quería tenerlo y acorrucarlo en su regaso, mas ahora que sabia que era todo lo contrario y que él le  había causado el mayor de los daños, necesitaba cuidarlo y quería con todo su ser, tirarlo sobre su cama, arrancarle la ropa, morderlo y penetrarlo con fuerza hasta que gritara su nombre y llegara al orgasmo. Pero no podía, ahora él  bello chico que lo veía con duda, lo odiaba y solo le tocaba ayudarlo y ganarse su confianza.