sábado, 14 de noviembre de 2015

capitulo 3: Te necesito






POR AMOR 




Yunho se dejo caer sobre su cama, el dolor que oprimía su corazón no paraba a pesar que las horas pasaban; miro hacia el techo recordando a Jaejoong sonriendo pero, luego la imagen de Jaejoong vestido de blanco tomando el brazo de otro hombre apareció, y solo la idea lo volvió loco y salto fuera de la cama, necesitaba hacer algo, dejar de pensar en Jaejoong. Gruño cuando se dio cuenta que no podía dejar de pensarlo y golpeo con todas sus fuerzas la pared, haciéndose daño en la mano que había cerrado en un puño, pero pareció que el dolor no detenía su frustración, así que siguió dando golpes en el mismo lugar, hasta que no pudo mas; la sangre bajaba por su brazo y goteaba sobre el piso, pero él solo derramo lagrimas de impotencia.



-¿Jung? ¡Jung Yunho! –dijo una voz femenina -¿Estas bien? Te vi subir muy molesto, y me preocupe por ti.



Yunho solo sonrió ante el comentario hipócrita que había escuchado, pero luego contesto:



-Si, madre estoy bien, solo necesito pensar en algunas cosas –pero la señora Jung entro sin avisar y grito angustiada al encontrar a su hijo sangrando y con su rostro mojado en lagrimas.



-¡Oh por Dios! ¿Quién te ha hecho esto? ¿y como has permitido que pasara? –dijo con tono severo.



-Madre déjame solo, por favor vete, no quiero hablar con nadie, vete –pidió Yunho con calma.



-No entiendo como es que eres tan débil ¿Por qué no eres como tu hermano? –Dijo la mujer antes de darle la espalda y salir de la habitación. Yunho apretó los puños con rabia. Yunho no era él hombre fuerte y feliz que los demás veían; aparentaba siempre ante los demás para parecerse a su hermano y que sus padres confiaran en él.



Cuando el hermano mayor de Yunho murió, sus padre cambiaron y al no superar su perdida, vivían recordándolo y comparándolo con él, y al ser débil y bondadoso, sus padres lo ignoraban. Con los años aprendió a superar el rechazo de sus padres y se hizo fuerte; trataba en todo lo posible lograr lo que su hermano siempre había deseado y así volvió hacer aceptado por su padre.



El le había jurado a su padre encontrar a los asesinos de su hermano, venganza y odio era lo único que existía en su vida, pero cuando conoció a él hijo de los Kim, los enemigos de su padre; no pudo evitar olvidar la venganza y el odio; su cuerpo deseo al hombre, la necesidad de besarlo cuando le sonrió, y las ganas de convertirlo en suyo lo volvieron loco, pero lo que nunca se imagino fue que se enamoraría de él, de su risa, de su voz, de sus manos, de sus gritos y reclamos, de su suave y blanca piel, sus grandes y bellos ojos negros,  lo amaba con cada poro, con cada respiro de vida; y ahora lo había perdido para siempre, nunca mas tocaría su cuerpo, alguien mas lo haría.



Yunho siguió llorando, su rabia crecía y su dolor no paraba, la luz y paz que había compartido con Jaejoong ya no existiría mas, se sentía vació y dolía.






Kim Eungsuk permanecía sentado en su cómodo sofá, mientras tomaba una copa de vino; tenia que encontrar como acabar con él maldito hijo de los Jung, no podía permitir que un estúpido se burlara de él y pusiera encontrar a su jae, tenia que vengarse.



-Señor –escucho la voz de su sirviente, sacándolo de sus pensamientos; levanto la vista para verlo con enojo.



-¿Qué pasa? Te dije que no me molestaras, ¿no entiendes cuando te ordeno algo? –pregunto llevándose la copa a la boca y bebiendo un trago-. ¿Algo ha pasado con jaejoong?



-No. Él joven ya fue llevado a su habitación mientras estaba inconsciente; señor tenemos un problema –dijo WooBin en tono preocupado



-¿Qué es tan importante si no tiene que ver con Jae?



-La señora Hye Rim se encuentra muy grave. ¿deberíamos llamar aun medico?- pregunto woobin



-¡No!.  No se como solucionaras esto, pero lo haces ahora y sin que Jae se de cuenta de la gravedad –grito lanzando la copa al piso con enojo –tu sabes muy bien que si algo le sucede a mi esposa, jaejoong no dudara en escapar y luego regresar y para acabar con todo lo que he construido, así que mas te vale que sobreviva, sino tu la seguirás.



-Si, señor –dijo Woo Bin y se retiro




Eungsuk  necesitaba a Jaejoong para sus planes, luego de obtenerlos él mismo mataría a su hijo si se ponía en su contra. 






La mañana era hermosa, el sol se colaba entre las ramas de el árbol en el jardín; Jaejoong observaba desde la ventana de su habitación, no lloraba pero se sentía destruido y sin fuerzas para continuar; veía el movimiento de la servidumbre instalando mesas y sillas para recibir a su futura familia.



Jaejoong sentía miedo por la vida de su madre; desde que se despertó quiso correr para saber como estaba, pero le fue imposible ya que estaba encerrado en su habitación sin ninguna noticia de sobre ella.



-Jaejoong, ¿puedo pasar? -escucho Jaejoong la voz de WooBin y su estomago se retorció de rabia, pero no dijo nada.


WooBin al no recibir ninguna respuesta entro a la habitación en silencio; quiso correr y abrazar a él bello hombre que estaba de pie frente a la gran ventana de vidrio, el pelo se movía por el viento y las cortinas blancas hacían ver su piel suave y brillante; WooBin sintió su corazón latir con fuerza, Jaejoong era lo mas bello que había en el mundo, para sus ojos Jaejoong era un ángel, lo amaba y quería protegerlo, aunque para eso tenia que seguir las ordenes y abusos de Eungsuk.



-Jaejoong, tienes que prepararte, en cinco horas viene la familia Park y necesitas recibirlos junto a tu padre -camino hasta el centro de la habitación y dijo en voz baja -. Tu madre estará bien Jae, así que prepárate.



Jaejoong sintió tranquilidad ante la noticia de su madre, pero se obligo a responder sin ninguna emoción:



-Bien, ahora puedes retirarte.



-Jaejoong, ¿Amas al joven Jung? -pregunto sin vacilación WooBin.



La rabia regreso a Jaejoong, se giro hacia él y camino lentamente preguntándose: ¿Como se atrevía a preguntarle? 



-¿Quien te crees para hablarme como si fuéramos amigos? -dijo Jaejoong viéndolo directamente a los ojos-. Tu no eres nadie para preguntarme eso, si no quieres que te saque yo mismo, vete de mi habitación.



-Jaejoong tu sabes que eso no puede ser, tu sabes que es algo imposible, ¿Como pudiste arriesgarlo todo por él? ¿Te ama Jae? ¿Lo amas?



-¡NO TENGO PORQUE DARTE NINGUNA MALDITA EXPLICACIÓN! -grito Jaejoong y lo sujeto de el cuello -.No me vuelvas a hablar así -dijo Jaejoong y luego lo soltó alejándose un poco.



-Lo siento -se disculpo WooBin, sabia que Jaejoong tenia razón, él no era nadie; salio de la habitación y recordó cuando conoció a Jaejoong, aun era un joven hermoso y frágil, ahora Jaejoong era frió y fuerte, su padre se había encargado de hacerlo un asesino y convertirlo en alguien con odio y sin vida; WooBin suspiro y camino escaleras abajo sintiéndose culpable por no poder hacer nada.
















miércoles, 11 de noviembre de 2015

capitulo 2 : Dolor







POR AMOR.






Jaejoong bajo de su auto y camino en dirección al jardín tercero de su casa, mientras trataba de olvidar lo ultimo que había escuchado de Yunho esa tarde; caminaba con la cabeza agachada y sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón, cuando sintió que unas fuertes manos lo agarraron con crueldad, lastimando sus brazos, giro la cabeza para ver quien lo trataba así, encontrándose con Woo Bin.



-¡suéltame! ¿Qué te pasa? –gruño con enojo Jaejoong mientras trataba de soltarse.



-Lo siento Jae, pero tengo ordenes de llevarte al despacho, tu padre pidió verte en cuanto llegaras a casa –dijo mientras lo sujeta con mayor fuerza para arrastrarlo hasta adentro de la casa.



Jaejoong no entendía porque su padre necesitaba verlo con urgencia, pero un miedo abrazaba su cuerpo mientras era obligado a caminar.



Cuando llegaron tembló, vio a su padre sentado en su enorme sofá, su madre estaba tirada en el suelo con unas cuerdas sujetándole las manos, ahí supo que algo había hecho y temía por lo peor.



-Señor, el joven Jaejoong esta aquí –dijo Woo Bin, para después hacer una inclinación de noventa grados y retirarse.



Jaejoong vio que su madre estaba llorando y tuvo el impulso de correr y abrazarla, pero sintió a su padre aproximarse a él, y respiro hondo.



-¿Te has estado revolcando con el maldito hijo de los Jung? ¿Me has desobedecido? ¿Te has estado burlando de mi a mis espaldas? –Grito su padre y lo agarro fuertemente del cabello y le golpeo la cara mandándolo directamente contra el piso, Jaejoong escupió sangre sintiendo un dolor insoportable.



-Ahora te castigare, no quería volverte hacer daño, pero pareciera que a ti te gusta  llevarme la contraria. Creo que ya no recuerdas lo que paso hace años y ahora te burlas de mi.



El hombre se alejo de él, en dirección de su madre y la sujeto del cuello, haciendo que gimiera de dolor y rogara porque parase.



-¡Woo Bin! ¡ven ahora mismo! –ordeno el señor kim.



Woo Bin entro en el despacho con expresión dura.


-Agarra a Jaejoong y sígueme –volvió a dar ordenes el señor kim.



El padre Jaejoong se quito un collar que siempre mantenía puesto de oro y en el tenia una llave y se dispuso abrir con ella una puerta que se mantenía oculta atrás de una enorme pintura.



La habitación que estaba al abrir la puerta era oscura, la única luz que iluminaba el lugar era una pequeña lámpara antigua; la habitación olía a humedad y lodo, no habían muebles a excepción por una mesa que se situaba en medio de el gran cuarto, y frente a esta una silla; las dos estaban totalmente equipadas con correas y cadenas para mantener inmóvil  a sus ocupantes; parecía una habitación donde psicópatas o asesinos realizaban sus torturas.



Era así como Jaejoong pensaba de su padre; lo veía  como un enfermo mental, capaz de asesinar a cualquiera que se pusiera en su camino.



Jaejoong tembló al ingresar a la habitación, sintiendo un dolor en el estomago. No podía estar pasando esto,no podía volver a vivir esta pesadilla. Se había jurado a no permitir que volviera a suceder esto, había hecho todo lo que su padre le ordenaba, para no despertar su ira, y durante seis años había conseguido parar que su padre le diera los malditos castigos.



No podía huir, no podía abandonar a su madre, si ella no estuviera Jaejoong juraba que hace mucho se hubiera quitado la vida, para acabar con su pesadilla.



Jaejoong sintió como era arrastrado hasta ser sentado en la silla y amarrado.



-Sopórtalo Jae, y has lo correcto para que él te perdone –susurro casi inaudiblemente Woo Bin, mientras lo amarraba con fuerza a la silla, y luego se alejo.



-¿Ves lo que ocasionas hijo? –dijo el hombre acercándose a él, para luego darle un fuerte golpe en el estomago, haciendo gritar a Jaejoong de dolor.



-Nada de esto estuviera pasando, si no le hubieras abierto las piernas y dejado que te perforara el culo ese maldito, pero de él me encargare después –dijo molesto el padre de Jae.



-Así que ahora seras castigado y entraras en razón; veo que ahora ya no te importa tu madre, prefieres a ese estúpido –hablo para luego alejarse de él.



-¡DÉJALA! No la toques –grito en forma de suplica Jaejoong, llorando al ver a su padre amarrar a su madre a la gran mesa, donde hace mucho tiempo había visto como mato a un chico que le gustaba.



-por favor, padre, no le hagas daño –seguía suplicando Jaejoong con dolor-. Golpea me a mi no a ella

.
-jajaja –articulo irónicamente el hombre –sabes que no puedo golpearte, te necesito en pie mañana.



Los gritos de dolor y desesperación , inundaron la habitación; la sangre salpicaba el rostro de Jae y este se retorcía tratando de liberarse, mientras su padre destrozaba la espalda de su madre.



Desde pequeño, siempre que Jaejoong mostraba debilidad o desobediencia, su padre castigaba a alguien mas, a veces mataba a sus mascotas, o a veces era él azotado hasta desmayarse, siempre lo mantenía solo y encerrado en su habitación hasta que entendiera quien mandaba y rogara por él perdón. Así que Jaejoong con el paso de los años había crecido solo, se limitaba a mostrar sus sentimientos por miedo a que su padre lo descubriera y terminara castigándole.



Jaejoong se había criado con odio, sin amor, a sus veintiséis años, nunca había tenido una relación, nunca había conocido el amor verdadero, ni ningún amigo. Su padre se había encargado de asesinar a los hombres que se le acercaban. Ni siquiera había perdido su virginidad por deseo o por decisión propia; había sido arrebatada a sus veinte años, cuando se negó a matar a un inversionista que había estafado a su padre; así que en castigo, su padre le ordeno a Woo Bin que lo tomara, y si se resistía, podía golpearlo tanto como él quisiese había ordenado.



Aunque Jaejoong se resistió, peleo y grito, no pudo detener a Woo Bin, pero este tampoco lo golpeo y trato de ser lo mas gentil que pudo. Desde entonces Jaejoong nunca se acostó con ningún otro hombre, cada vez que un hombre se le acercaba para tener sexo con él, Jaejoong lloraba y gritaba, recordando su violación; pero cuando conoció  a Yunho  olvido todo su miedo y se entrego a él, arriesgando su vida y la de su madre.



Ahora después de de tanto tiempo Jaejoong, volvía a revivir sus miedos, y sufría viendo a su madre morir a manos de su padre, hasta que perdió el conocimiento.




La luz se perdió y la oscuridad sumergió a Jaejoong en ella.















lunes, 9 de noviembre de 2015

Capitulo 1: El adiós.






POR AMOR.




Jung Yunho y Kim JaeJoong se conocieron una noche hermosa, el clima era fresco y la música sonaba animando la fiesta que se realizaba en honor a el éxito que estaba obteniendo una de las mejores empresas de entretenimiento, donde sus padres eran accionistas. Sus mirada se cruzaron en el momento en que los presentaron y sin decirse una palabra, terminaron desnudos y sudados en uno de los baños; desde entonces se veían todas las noches para destilar la pasión y el deseo que sentían; parecían una pareja de recién casados siempre sonriendo y disfrutando de sus cuerpos, aunque fuera de esas cuatro paredes de una habitación de hotel, no eran mas que socios y enemigos.




Sus padres a pesar de ser socios y accionistas mayoritarios de la misma empresa  se odiaban; sus constantes peleas eran originadas por la disputa de la presidencia, esto ocasionaba división en la empresa y constantemente guerras que terminaban en muchas muertes. La guerra entre sus familias era tan grande que los habían comprometido con hijos de grandes funcionarios del país, para generar influencias y obtener mas poder. Sin embargo ellos habían obviado esta situación en su relación, solo necesitaban disfrutar de sus encuentros y compartir sus noches durante el tiempo que pudieran, sabían que en un determinado momento tendrían que separase y cumplir con sus padres.



Para poder mantener su relación y, también para ponerle limites, habían creado tres normas o reglas.

1-Jamas enamorarse.
2-Fuera de esa habitación, eran enemigos y si tenían que luchar entre ellos, lo harían.
3-Cuando una de sus familias fijara fecha de boda, ellos terminarían sus encuentros.





Pov  Jaejoong



Siento tu cuerpo apretando el mio, tus labios sobre mi piel causando electrizantes sensaciones, las indescriptibles caricias que recibo de tus manos mientras jadeamos de placer queman mi cuerpo; tu pene me penetra sin piedad, tus dientes me torturan, mi cuerpo tiembla percibiendo tu fuerza. ¿Cómo puedes hacerme llegar hasta la locura? Es algo que me pregunto cada noche al verte dormir junto a mi ¿Cómo puedo confiar en ti, dándote mi cuerpo y mi ser? Cada beso, cada palabra, cada roze de tu piel contra la mi a, me hace llegar al cielo; tu respiración agitada, tu olor, tus ojos cuando me miran con deseo, tus gemidos y tu sonrisa me hacen él hombre mas feliz del mundo. ¿Por qué tengo que decirte adiós?



 Tu mano jalando con fuerza mi cabello me saca de mis pensamientos, mientras te mueves con mayor velocidad –ahhh – te escucho gemir y siento tus manos apretando mas fuerte mis caderas. Tu semen llena mi culo y mi pene palpita antes de correrme en las sabanas. Te acuestas a mi lado abrazándome, puedo sentir tu pecho moviéndose mientras respiras con dificultad; extrañare tenerte así, pero tengo que resignarme a no verte mas



-Jae, ¿Por qué estas actuando extraño? Tu no eres así. Has estado muy callado desde que viniste y normalmente siempre hablas mucho ¿Pasa algo? –te escucho decir mientras besas mi espalda. ¿Cómo te digo que a partir de mañana ya no vendré a verte? ¿Qué he roto nuestras reglas? ¿Qué me caso en un mes? Mis lagrimas amenazan con caer, un nudo en mi garganta me impide contestarte, pero debo decírtelo, yo sabia que este día llegaría, no puedo seguir postergándolo mas, es mi destino, es mi deber, así que tengo que decirte adiós.



-Yunho, hace un mes mi padre fijo la fecha de mi boda y no te lo había dicho –me detengo para respirar hondo y retener mis lagrimas -. Pero no puedo seguir ocultándolo, mañana Se viene a vivir mi novio y su familia a mi casa para terminar los preparativos de la boda, que será en un mes. 



Te siento tensar el cuerpo y te alejas de el mio violentamente, se que estas molesto, pero no me muevo, hasta que te oigo decir:



-¿Qué estas diciendo? Por un demonio Jaejoong



Te veo alejarte de la cama donde estábamos juntos hace un momento, mi corazón duele, quiero llorar y pedirte que me abrases, pero no puedo, así que solo te observo mirarme con enojo y me siento pequeño ante tu frialdad ¿Dime a caso él único que se enamoro fui yo? ¿No te importa que me case, que no te vuela a ver? Quisiera preguntarte, pero mis labios se niegan a obedecer



-Bien Jae, te deseo lo mejor, cuídate y se feliz –Me dices mientras te vistes y tomas tu bolso y te vas dejándome solo, sintiendo que he muerto.



-Adiós amor –le digo al vació que dejaste en la habitación y me acuesto mientras aun siento tu olor en las sabanas, mientras quisiera salir corriendo tras de ti y gritarte que te amo-.Adiós amor, siempre te amare.



Pov Yunho



Te abrazo para sentirte completamente mio; acabamos de hacer el amor, porque para mi es hacerte el amor, no importa las estúpidas reglas que creamos, te amo Jaejoong, aunque se que es imposible mi amor, no puedo dejar de sentir este inmenso amor.



Te siento extraño, has estado muy callado, tu no eres así, siempre te burlas porque termino hecho polvo después de hacerte mio, pero hoy pareciera que algo te preocupa, quisiera saber que te agobia mi amor, así que te pregunto:



-Jae, ¿Por qué estas actuando extraño? Tu no eres así. Has estado muy callado desde que viniste y normalmente siempre hablas mucho ¿Pasa algo? – permaneces callado por un momento luego te escucho decir la peor noticias que puedo pensar. No quiero escuchar mas, mi corazón se esta partiendo en dos, siempre supe que esto podría pasar, pero no quería pensar en este maldito dia. No puedo permitirme llorar frente a ti, necesito huir, necesito irme y olvidarte, eres un insensible como tu padre.



-¿Qué estas diciendo? Por un demonio Jaejoong  -tengo que salir de aquí. Así que me obligo a salir de la cama donde esta tu bello cuerpo y te digo con todo el dolor de mi alma:
-Bien Jae, te deseo lo mejor, cuídate y se feliz –salgo de esa habitación sintiendo que dejo mi corazón contigo. Camino mientras lagrimas fluyen por mis ojos, si no te importa dejarme, entonces tratare de olvidarte Jae. Ahora eres solamente mi enemigo Jaejoong y, junto a mi padre acabare con tu familia.
















sábado, 7 de noviembre de 2015

capitulo 22






PODER DE SEDUCCIÓN. 





Desde hace dos mes, Yunho había estado viviendo en casa de Jaejoong; después que regresaron de Japón no había querido dejar solo a su Boo, podría caerse o necesitar algo y él tenia que cuidarlo. Su pequeño Boo se veía adorable con su pequeña pansita de seis meses; no sabia que los hombres embarazados fueran tan eróticos, pero su Jae últimamente se veía tan sexy, hasta cuando comía y comía sin fondo. 



-¡Yunnie! -grito Jae desde la habitación, cuando escucho la puerta abrirse y corrió escaleras abajo-. Ya estas en casa



-Jae, te he dicho que no corras -lo regaño Yunho, causando que Jae sollozara suavemente.



-Te he extrañado, ¿y tu solo vienes y me regañas? TE ODIO -grito Jaejoong cruzando los brazos y alejándose de Yunho.




-Boo, lo siento, no me odies-. dijo Yunho siguiendo su adorable pequeño -. Solo me preocupo por ti y por el bebe, amor ven aquí y abrazame.



-No, no quiero verte -dijo haciendo un puchero Jae



-Tan bello mi amor, esta enojado, pero yo quiero darle un beso -coqueteo Yunho acercándose y abrazándolo.




-Yunnie, quiero jugar -contesto Jae, dirigiéndole una mirada que Yunho interpreto como deseo, así que se dejo guiar hasta donde su esposo lo llevaba. Se sorprendió cuando entro a la habitación que compartían  y vio almohadas y bolsas de basura tiradas por todo el lugar. Jaejoong lo arrastro hasta la cama, y lo obligo a subir. ¿realmente lo harían estando así de sucio? se pregunto Yunho; pero se sorprendió aun mas cuando Jaejoong le entrego una computadora portátil.



-¿Que es esto? -pregunto Yunho desconcertado.




-Te dije que quería jugar, pero no puedo pasar ese maldito nivel -sonrió Jaejoong como un niño-. Así que ayúdame ¿si?



No lo podía creer Yunho, ¿a esto se refería Jaejoong cuando le dijo que quería jugar? sonrió sintiéndose un estúpido, su Boo era tan lindo.




Jugaron lo que restaba de la tarde, cuando Jae tuvo hambre dejaron de jugar y pidieron comida china. Cuando terminaron, vieron una película, pero no terminaron de verla ya que juntos se quedaron dormidos en el sofá.




Cuando Yunho despertó, unas horas después vio a Jae dormir profundamente, lo cargo en brazos hasta la cama, pesaba mucho mas que antes pensó Yunho con una sonrisa en el rostro. Esto era de lo que sus amigos hablaban cuando le contaban lo hermoso que era encontrar al amor de su vida, él se burlaba de ellos, pero ahora entendía lo feliz que se podía llegar hacer. Jaejoong le había dado lo mejor, su amor, su confianza, su perdón y le daría un hijo, sentía que no se merecía nada de eso, pero trataría de retribuir con todo el amor que sentía por su familia.



Jaejoong despertó al tiempo que Yunho lo acostaba en la cama y se acerco hasta presionar su mejilla contra su pecho, amaba sentir el olor masculino y el cálido calor del cuerpo de su hombre.




-¿Yunho? -hablo Jae con tono bajo.



-¿si? cariño -dijo Yunho



-¿Cuando te diste cuenta que me amabas? -pregunto Jaejoong, asiendo sonreír a Yunho.



-Desde hace cinco años -contesto, sabiendo que Jaejoong se sorprendería.



-¿Que? pero...pero si en ese tiempo yoo.. -se detuvo recordando a Shirota y sintiendo nostalgia, aun lo extrañaba.



-Si Boo, estabas casado con Shirota. Te vi en una fotografía en el periódico, y mi mundo se detuvo, no quería aceptar que me había enamorado de un niño, y cuando supe que estabas casado, trate de olvidarte, pero cuando necesitaba saber mas de ti, me dije a mi mismo que eras una obsesión, un deseo que tenia; pero me equivoque amor, yo te ame desde que te vi y no pude dejar de pensar en ti.



Jaejoong no sabia que decir, así que solo lo abrazo con fuerza y lloro contra su pecho.



-Te amo, Yunho Te amo. Nunca me vayas a dejar, sin ti no podría vivir -dijo entrecortadamente Jaejoong, sin parar de llorar.



-Nunca, nunca te dejaría mi Boo, yo también moriría sin ti, y sin nuestro bebe, ustedes son lo mas importante en mi vida. Lo beso en los labios mientras le repetía que lo amaba.



Jaejoong se durmió, mientras escuchaba palabras de amor. Al fin había encontrado su lugar, y no importaba lo que en el futuro se encontrara, nunca mas estaría solo, porque tendría al hombre que amaba y lo hacia completamente feliz.






fin.












viernes, 6 de noviembre de 2015





POR AMOR





Titulo:    Por amor


Autora:  Diani Kim 


Genero:  Yaoi, romance, Angst, lemon.


Pareja:   YunJae.


Advertencia: Mpreg, muerte de personajes, relaciones homosexuales, ( 18+ ), violencia, violaciones.



Resumen.



Jung Yunho y Kim JaeJoong eran amantes; disfrutaban de sus encuentro sexuales apasionados a escondidas de sus respectivos novios y de sus padres que se odian a muerte; hasta que Jaejoong le dice a Yunho que se casa en un mes. 



capitulo 21






PODER DE SEDUCCIÓN. 




Jaejoong había permanecido caminando en el mismo lugar durante casi una hora. Desde que le había dicho a Yunho donde estaba y este le había dicho que en unas horas llegaría por él, no podía mantenerse quieto. Tenia tantas cosas que decirle. ¿Yunho estaría enojado? ¿Que diría Yunho del bebe? ¿se enojaría por habérselo ocultado?; tenia que explicarle tanto pero, no sabia como.



-¡¡Jaejoong!! Sientate, me estas mareando -grito Junsu desde el sofá donde observaba a su amigo. Pero Jaejoong ni siquiera le había escuchado; suspiro frustrado-. ¡¡¡Jaejoong que te sientes!!!



Jaejoong se detuvo y busco de donde provenía la voz, encontrando a un Junsu que lo observaba molesto.



-Lo siento. ¿Decías algo? -pregunto Jae tratando de sonreír.



-¡Ahh Jae! te he estado hablando desde hace treinta minutos y no me has escuchado -dijo Junsu con expresión seria-. Si continuas caminando en el mismo lugar y hablando solo, creeme que te amarrare a una silla.



-¿Ah? -Jaejoong no entendía.



-¡Por Dios Jae! ¿Estaras así hasta que venga el señor Jung Yunho?



Jaejoong camino hasta donde estaba sentado su amigo y se sentó a su lado. Sabia que estaba actuando como un niño  inmaduro pero, como se tranquilizaba si cada nervio de su cuerpo estaba ansioso por la llegada de Yunho. Se acostó en el sofá y acomodo la cabeza en las piernas de su amigo; Junsu siempre le cantaba cuando se sentía mal y necesitaba tranquilizarse. La voz de su amigo era perfecta, sintió pesado los párpados y se quedo dormido, mientras se imaginaba a Yunho junto a él.




Yunho había corrido después de que colgó el teléfono; no dijo ninguna palabra a su secretario mientras abandonaba su despacho. Necesitaba viajar cuanto antes hasta Japón y encontrar a su Boo. ¿Como no se le ocurrió buscarlo ahí? había ido cada noche a buscarlo a su casa y esperado por horas por si aparecía; JiHyo no le había querido decir donde estaba a pesar que él le había rogado casi al borde de la locura; pero solo había conseguido que le contara todo sobre su pequeño y por eso entendía la actitud que había tomado.



Jaejoong, su Jaejoong era fuerte. No comprendía como había soportado todo lo que le habia pasado; él pensaba que había sufrido después de su matrimonio con Shirota, pero jamas se imagino lo que había vivido desde su niñez, Pero ahora él estaba para su Boo, y quería que supiera que jamas lo abandonaría como sus padres y como Shirota. Él siempre estaría para su niño.




Llego a Japón después de 3 horas, manejo por otra hora; sentía que el camino nunca acababa, quería estar ya con su Boo. Cuando llego a la la propiedad del difunto Shirota, se bajo del vehículo y abrió el portón con la clave que Jae le había dado para poder acceder; cuando pudo abrir regreso a su coche y manejo hasta el estacionamiento a toda prisa. La casa era enorme, tenia dos piscinas y una hermosa vista al mar. Se apresuro hasta llegar a la puerta y entro. Se encontró con la vista mas hermosa que sus ojos habían visto; Su pequeño Jae estaba dormido sobre un sofá, el cabello rojizo le caía sobre sus mejillas y su boca estaba ligeramente abierta, se aproximo hasta estar frente a él y le beso los labios; lo había extrañado como un loco, este bello chico lo había convertido en alguien débil.




-Boo, cariño -dijo mientras besaba una y otra vez los labios rosa de Jae-. Despierta mi amor.



Jaejoong arrugo la cara, mientras se despertaba y cuando abrió los ojos, auténticamente salto sobre Yunho que lo recibió de la misma forma.




-Yunho, viniste -Jaejoong empezó a llorar en los brazos de Yunho.




-Te dije que vendría. ¿Por que llorar cariño? -Dijo Yunho mientras se sentaba con Jaejoong en sus brazos.




-Por que te he extrañado, ¿Yunnie estas enojado conmigo? -pregunto Jaejoong con lágrimas en los ojos y un puchero, que hizo que Yunho sonriera. ¿Como podía haberse hecho mas bello en este tiempo? pensó Yunho.




-No, cariño. No me puedo enojar contigo, aunque tendrás que recompensar me por el tiempo que me abandonaste y me hiciste sufrir.




-Yo hago lo que me pidas, si eso hace que me perdones por alejarme tanto tiempo -dijo Jae para después abrazarlo con fuerza-. Pero antes tengo que contarte algo que no te he dicho aun. 




-¿Que pasa Jaejoong? -pregunto Yunho, mientras un frió recorría su cuerpo.




Jaejoong se alejo del cuerpo de Yunho y se sentó a su lado, le tomo las manos y Yunho pudo sentir el temblor en las manos de Jae.




-Yunho, yo... yo. Yunho vamos hacer padres -dijo Jaejoong en tono de angustia y agacho su cabeza.




Yunho lo veía sin expresión alguna. ¿Él iba hacer padre? ¿Jaejoong, su Boo le iba dar un hijo? Una sonrisa apareció en el rostro de Yunho después de unos segundos y abrazo con fuerza el cuerpo aun delgado de Jae.




-Boo, te amo, mi amor me haces tan feliz -Yunho beso a Jaejoong en la mejilla mientras lo cargaba y apretaba contra si.




-Yunnie, no puedo respirar -apenas pudo decir Jae, sintiendo que el aire le faltaba.




-Lo siento, Jaejoong. ¿Estas bien? 




-Si, estoy bien, pero tu hijo tiene hambre. Yunho quiero pizza -sonrió Jaejoong.



-TE AMO -dijo Yunho para después besarlo con pasión. Ahora si se podría sentir completamente feliz. 




-¡Oh disculpen! -dijo Yoochun que entraba en la sala.



Jaejoong rápidamente termino el beso y se sonrojo.



-No, no te preocupes Yoochun -dijo Jaejoong, mientras sujetaba la mano de su hombre.



-Jaejoong, ¿Quien es él? -pregunto molesto Yunho.



Jaejoong dejo salir una sonora carcajada. Yunho el Gran Yunho ¿estaba celoso?



-¡¡Kim Jaejoong!! ¿Quien es este hombre y que hace aquí contigo? -Yunho estaba tratando de controlarse. 



-Hola, soy Yoochun, amigo de Jae 



Yunho golpearía a ese hombre. ¿Había escuchado bien? ¿Le decía a su Boo, Jae?



-Amor, no vayas a despertar a Jaejoong -Dijo Junsu mientras entraba en la escena. Se detuvo al ver a Yunho que lo observaba molesto, realmente daba miedo pensó, pero no quería ser mal educado así que se presento.



-Buenas tardes. Soy Junsu el mejor amigo de Jae y él es mi esposo - Junsu dijo con una sonrisa.










jueves, 5 de noviembre de 2015

capitulo 20






PODER DE SEDUCCIÓN





El timbre de la puerta hizo que Jaejoong abriera los ojos; se dio cuenta que se había quedado dormido en el piso después de tanto haber llorado. La voz de Junsu lo saco de su impresión y se puso de pie para abrir la puerta. 



-Hola, Jae venia a decirte q... -sus palabras se detuvieron cuando vio a su amigo ojeroso, despeinado y completamente hecho un desastre-. ¿Jae estas bien?




-Hola Junsu, si estoy bien -contesto sin ganas-. Solo no he dormido bien; entra y hablamos.




-No, solo venia a decirte que estarás solo por unas semanas, Yoonchun y yo vamos a irnos de vacaciones a Japón -finalizo con una gran sonrisa Junsu.




Jaejoong le sonrió y una idea surgió derrepente.




-Junsu, ¿Puedo acompañar los? podríamos ir a la casa en la playa que tenia Shirota, y te saldría gratis amigo -dijo Jae con entusiasmo.




-¿Hablas en serio? -pregunto sorprendido Junsu.




-Si, de todas formas necesito una vacaciones, y si puedo ir contigo y los gemelos seria perfecto -contesto Jae.




-Entonces, ¿cuando nos iríamos? nosotros ya estamos listos




-Solo deja que prepare todo y, en dos horas los paso a buscar -dijo Jae, para después despedirse de Junsu y subir las escaleras y hacer su maleta.




Cuando todo estaba listo llamo a JiHyo, para comunicarle que se iba por un tiempo de vacaciones fuera del país.



-Me voy a Japón -le dijo a JiHyo-. Y no le digas nada a Yunho, yo le llamare cuando este haya. Como me falles en esto y le digas que me voy, te juro que nunca mas volverás a verme.



-Han tenido una pelea, ¿verdad? -pregunto ella con un evidente tono de preocupación.



-No, solo necesito unas vacaciones y pensar en muchas cosas -explico Jaejoong con tranquilidad.



-¿Te encuentras bien, Jaejoong? ¿Le has dicho que esperas un hijo de él? ¿Estas seguro que haces bien alejándote ? Espera un poco, piensa lo mejor -aconsejo JiHyo.



-Estoy bien -dijo Jae, y era cierto, después de haber llorado hasta quedarse dormido la noche pasada, solo se sentía cansado; necesitaba huir de los problemas, sentir paz y tranquilidad por un tiempo, quería dedicarse mas a su embarazo y cosas normales que estar en constantes peleas y ambientes desagradables-.Si surge algo ya sabes donde estaré; de lo contrario, supongo que no te veré en mucho tiempo.



-Muy bien. Jaejoong, cariño. Cuídate y cuida al precioso baby.



-Por supuesto. No te preocupes, JiHyo. Por él hago esto, por su bienestar. Dejare a jiji y los gatitos; espero puedas cuidarlos en mi ausencia.



-Si, lo haré amigo.



Después de colgar, se aseguro de dejar todo apagado en la casa, agarro su maleta y salio, cerrando cuidadosamente la puerta. Ya la familia Park estaban instalados en el coche donde viajarían hasta él aeropuerto.



Aquel descanso en Japón le sentaría bien, le ayudaria a relajarse y a cuidar de su embarazo, su hijo era lo primero para él, no podía permitir que otra escena como la de la noche anterior ocurriese y ocasionara un nuevo riesgo de aborto. Su relación con Yunho podría esperar.



Durante cuatro semanas, Jaejoong leyó cuidadosamente el periódico, buscando noticias de Yunho. Los diarios mencionaban su nombre a menudo, pero nunca tubo el valor para llamarlo y saber d él directamente.



Su embarazo de tres meses aun no se notaba, pero aun seguía generándole vomito por la mañana, aunque los mareos habían cesado. 



 Todas las tardes veía como Junsu jugaba con sus gemelos y Jaejoong sonreía imaginándose ser él quien jugaba con su hijo. Todas las noches pensaba en Yunho quería saber si lo extrañaba tanto como él lo necesitaba. Jaejoong no había tenido contactos con JiHyo, de modo que tampoco podía preguntarle nada sobre Yunho.



Gano un poco de peso, su figura había empezado a perderse y sabia que aun engordaría mucho mas. Al cabo de dos semanas mas, empezó a desear a Yunho; todo se lo recordaba, oía su voz, sentía sus besos y soñaba con que le hacia él amor salvaje y apasionadamente. ¿Acaso se estaba volviendo loco? 



Una semana mas tarde, se preguntaba si Yunho nunca lo buscaría. ¿Por que no lo había buscado? ¿Lo habia olvidado, y se había quedado con Ara? el pensamiento atormentaba sus días y él deseo por él crecía. No entendía como aun estando lejos de él y permaneciendo en el lugar mas tranquilo en el que jamas había estado en toda su vida, no podía estar en paz.



Una mañana, Jaejoong tomo él auricular del teléfono y marco un numero; mientras se comía las uñas esperando con nerviosismo que contestaran la llamada.



-Buenos días -Escucho la voz profunda que lo caracterizaba.




-¡Yunho! -dijo Jaejoong temblando, esperaba cualquier cosa por parte de Yunho; que estuviera enojado y no quisiera hablar con él, o que simplemente le colgara.



-¿Jaejoong? ¿eres tu? -dijo Yunho en un grito-. ¿Donde estas? ¿Porque te fuiste y no me dijiste nada Boo? dime donde estas y te voy a buscar.



Jaejoong sintió una paz y supo que Yunho no lo había olvidado como él suponía. Con una sonrisa contesto:



-En Japón, estoy bien. Perdón por no haberte hablado en estos dos meses.



-Jae, dime exactamente donde estas y en este momento salgo para haya -Yunho dijo en tono molesto.



 Lo iría a buscar donde fuera que estuviera. No había podido dormir en paz durante su ausencia, era un desastre en su trabajo, Yunho se sentía perdido y dolido por su partida. Lo necesitaba cuanto antes. Así que no importaba si estaba en el fin del mundo, él iría a buscar a su pequeño Boo.