jueves, 5 de noviembre de 2015

capitulo 20






PODER DE SEDUCCIÓN





El timbre de la puerta hizo que Jaejoong abriera los ojos; se dio cuenta que se había quedado dormido en el piso después de tanto haber llorado. La voz de Junsu lo saco de su impresión y se puso de pie para abrir la puerta. 



-Hola, Jae venia a decirte q... -sus palabras se detuvieron cuando vio a su amigo ojeroso, despeinado y completamente hecho un desastre-. ¿Jae estas bien?




-Hola Junsu, si estoy bien -contesto sin ganas-. Solo no he dormido bien; entra y hablamos.




-No, solo venia a decirte que estarás solo por unas semanas, Yoonchun y yo vamos a irnos de vacaciones a Japón -finalizo con una gran sonrisa Junsu.




Jaejoong le sonrió y una idea surgió derrepente.




-Junsu, ¿Puedo acompañar los? podríamos ir a la casa en la playa que tenia Shirota, y te saldría gratis amigo -dijo Jae con entusiasmo.




-¿Hablas en serio? -pregunto sorprendido Junsu.




-Si, de todas formas necesito una vacaciones, y si puedo ir contigo y los gemelos seria perfecto -contesto Jae.




-Entonces, ¿cuando nos iríamos? nosotros ya estamos listos




-Solo deja que prepare todo y, en dos horas los paso a buscar -dijo Jae, para después despedirse de Junsu y subir las escaleras y hacer su maleta.




Cuando todo estaba listo llamo a JiHyo, para comunicarle que se iba por un tiempo de vacaciones fuera del país.



-Me voy a Japón -le dijo a JiHyo-. Y no le digas nada a Yunho, yo le llamare cuando este haya. Como me falles en esto y le digas que me voy, te juro que nunca mas volverás a verme.



-Han tenido una pelea, ¿verdad? -pregunto ella con un evidente tono de preocupación.



-No, solo necesito unas vacaciones y pensar en muchas cosas -explico Jaejoong con tranquilidad.



-¿Te encuentras bien, Jaejoong? ¿Le has dicho que esperas un hijo de él? ¿Estas seguro que haces bien alejándote ? Espera un poco, piensa lo mejor -aconsejo JiHyo.



-Estoy bien -dijo Jae, y era cierto, después de haber llorado hasta quedarse dormido la noche pasada, solo se sentía cansado; necesitaba huir de los problemas, sentir paz y tranquilidad por un tiempo, quería dedicarse mas a su embarazo y cosas normales que estar en constantes peleas y ambientes desagradables-.Si surge algo ya sabes donde estaré; de lo contrario, supongo que no te veré en mucho tiempo.



-Muy bien. Jaejoong, cariño. Cuídate y cuida al precioso baby.



-Por supuesto. No te preocupes, JiHyo. Por él hago esto, por su bienestar. Dejare a jiji y los gatitos; espero puedas cuidarlos en mi ausencia.



-Si, lo haré amigo.



Después de colgar, se aseguro de dejar todo apagado en la casa, agarro su maleta y salio, cerrando cuidadosamente la puerta. Ya la familia Park estaban instalados en el coche donde viajarían hasta él aeropuerto.



Aquel descanso en Japón le sentaría bien, le ayudaria a relajarse y a cuidar de su embarazo, su hijo era lo primero para él, no podía permitir que otra escena como la de la noche anterior ocurriese y ocasionara un nuevo riesgo de aborto. Su relación con Yunho podría esperar.



Durante cuatro semanas, Jaejoong leyó cuidadosamente el periódico, buscando noticias de Yunho. Los diarios mencionaban su nombre a menudo, pero nunca tubo el valor para llamarlo y saber d él directamente.



Su embarazo de tres meses aun no se notaba, pero aun seguía generándole vomito por la mañana, aunque los mareos habían cesado. 



 Todas las tardes veía como Junsu jugaba con sus gemelos y Jaejoong sonreía imaginándose ser él quien jugaba con su hijo. Todas las noches pensaba en Yunho quería saber si lo extrañaba tanto como él lo necesitaba. Jaejoong no había tenido contactos con JiHyo, de modo que tampoco podía preguntarle nada sobre Yunho.



Gano un poco de peso, su figura había empezado a perderse y sabia que aun engordaría mucho mas. Al cabo de dos semanas mas, empezó a desear a Yunho; todo se lo recordaba, oía su voz, sentía sus besos y soñaba con que le hacia él amor salvaje y apasionadamente. ¿Acaso se estaba volviendo loco? 



Una semana mas tarde, se preguntaba si Yunho nunca lo buscaría. ¿Por que no lo había buscado? ¿Lo habia olvidado, y se había quedado con Ara? el pensamiento atormentaba sus días y él deseo por él crecía. No entendía como aun estando lejos de él y permaneciendo en el lugar mas tranquilo en el que jamas había estado en toda su vida, no podía estar en paz.



Una mañana, Jaejoong tomo él auricular del teléfono y marco un numero; mientras se comía las uñas esperando con nerviosismo que contestaran la llamada.



-Buenos días -Escucho la voz profunda que lo caracterizaba.




-¡Yunho! -dijo Jaejoong temblando, esperaba cualquier cosa por parte de Yunho; que estuviera enojado y no quisiera hablar con él, o que simplemente le colgara.



-¿Jaejoong? ¿eres tu? -dijo Yunho en un grito-. ¿Donde estas? ¿Porque te fuiste y no me dijiste nada Boo? dime donde estas y te voy a buscar.



Jaejoong sintió una paz y supo que Yunho no lo había olvidado como él suponía. Con una sonrisa contesto:



-En Japón, estoy bien. Perdón por no haberte hablado en estos dos meses.



-Jae, dime exactamente donde estas y en este momento salgo para haya -Yunho dijo en tono molesto.



 Lo iría a buscar donde fuera que estuviera. No había podido dormir en paz durante su ausencia, era un desastre en su trabajo, Yunho se sentía perdido y dolido por su partida. Lo necesitaba cuanto antes. Así que no importaba si estaba en el fin del mundo, él iría a buscar a su pequeño Boo.














miércoles, 4 de noviembre de 2015

capitulo 19

         




PODER DE SEDUCCIÓN.




En el camino hasta casa, Yunho no le había soltado la mano; Jaejoong sentía su corazón acelerarse cada vez que recordaba lo que acababa de ocurrir;esperaba estar haciendo lo correcto y que lo Yunho había dicho en respuesta a su confesión, fuera real y no producto del momento.



Cuando llegaron a la casa, Yunho apago el motor del vehículo y se quito el cinturón de seguridad, se acerco a Jae para quitarle el suyo y le dio un beso suave y rápido, para luego bajarse del coche y rodear lo; abrió la portezuela y lo ayudo a bajar. Cuando estuvieron adentro Jae le ofreció algo de beber y en respuesta obtuvo un abrazo, que lo hizo sentir protegido; por primera vez en toda su vida, sentía que este era su lugar, que esos brazos firmes que le rodeaban la cintura encajaban perfectamente en su cuerpo, y supo que nunca se arrepentiría de haberlo perdonado y amado; Yunho era su otra mitad.


-Vamos a sentarnos, y luego nos bañamos, ¿te parece? -dijo Yunho mientras rompía el abrazo se sentó en el sofá y lo jaló para sentarlo en sus piernas-. Boo, yo te amo, no quiero que pienses que lo que paso en mi oficina fue solo sexo -hizo una pausa para buscar la mirada de Jae, para luego seguir-. Jae, perdona me. Quiero creer que tu me has perdonado y me aceptas, pero aun así necesitaba decirte que te amo mi pequeño.



Jaejoong solo sonrió y se acomodo entre los brazos de Yunho y apoyo la cabeza en su hombro.



-Yo, hace mucho que te perdone, pero eres tan arrogante y mandón que haces que quiera pelear contigo-. murmuro en voz suave Jaejoong.




-¡¡Entonces, tengo que preparar nuestra fiesta de compromiso y anunciar que eres mio!! -grito Yunho asustando a Jae, que dio un saltito sobre el cuerpo de su hombre, para luego reírse sin parar por las ideas que se le ocurrían a el Yunho que solo él conocía. Permanecieron sentados acariciándose mutuamente, sintiendo el calor de sus cuerpos y completamente felices.




Transcurrieron tres días, durante los cuales Yunho le regalaba a Jae cualquier cosa que se le ocurriese; y en los cuales preparo una gran fiesta en honor a su novio y prometido Jaejoong.



Los nervios empezaron a afectar a Jaejoong. Esa noche le diría a Yunho que estaba embarazado, después de la fiesta; se sintio agobiado y escapo a la frescura del oscuro Jardín, donde inhalo profundamente. El ambiente en el salón era pesado y los invitados lo felicitaban con una sonrisa falsa.



Esa misma noche, antes de asistir habían tenido una pequeña discusión, Jaejoong se negaba a venderle las acciones por el dinero que Yunho le ofrecía; aunque fueran pareja él no se iba a dejar dominar. Pero luego d que Yunho le dijera que realmente no importaba porque precio se las vendiera, al final cuando se casaran compartirían todo, Jaejoong había agarrado el documento y firmado.



Mientras daba pasos alrededor del jardín y llego al final del sendero de grava blanca, se pregunto que diría Yunho cuando supiera del bebe. Siguió caminando lentamente, con la cabeza agachada mientras fantaseaba con las múltiples ideas de la boda y el bebe. Jaejoong oyó un repentino murmullo de voces. Había llegado hasta donde se encontraba una pareja discutiendo, sin darse cuenta.
Se detuvo al instante, aunque ellos no parecían haberse percatado de su presencia. Era apenas una borrosa sombra de la chaqueta de él mientras un cuerpo femenino lo abrazaba.



Procuro moverse en silencio, Jaejoong retrocedió con la intención de alejarse sin que lo vieran pero, en ese momento la mujer, le dirigió una mirada y sonrió, sorprendiendo a Jae; ¿era Ara? 



-Yunho, tu sabes que te amo, y te amare siempre -dijo Ara levantando la voz y en un instante lo beso.



Jaejoong noto que las piernas se le entumecían y se negaban a moverse, como si no tuvieran fuerzas.



¿Su Yunho? ¿El hombre que decía amarlo se estaba dejando besar por esa perra, el día de su fiesta de compromiso?



Se sentía demasiado aturdido como para sentir dolor; no creía lo que estaba viendo; él no la había rechazado. Finalmente, consiguió moverse para acercarse a ellos. Yunho alejo después de un momento a la mujer y escucho que alguien se acercaba; el mundo se le derrumbo cuando vio a su Boo con lagrimas acercarse a él.



-¿Que significa esto? -dijo Jaejoong con un nudo en la garganta, a la vez que golpeo en la cara a Yunho mandándolo al suelo y luego se dirigió con rabia hacia Ara-. ¿Eres tan mujerzuela que sabiendo que él esta haciendo esta fiesta para comprometerse conmigo, vienes y te le arrastras para obtener las sobras? -sonrió Jae sintiendo ganas de golpearla, pero era una mujer no podía hacerlo, así que siguió-. Él se esta comprometiendo conmigo; ¿y tu te sientes tan poca cosa para ofrecerte le así? -murmuro antes de sentir que Yunho lo tomaba del brazo y lo abrazaba.



-Ara vete de aquí por favor -pidió Yunho con voz fuerte-. No se a que viniste, si yo no te había invitado; Vete.




Jaejoong oyó como se aléjalo Ara, mientras gritaba que nunca serian felices. Yunho lo cargo hasta el coche y se alejo corriendo, no sin antes decirle que iría a traer su bolso y las llaves del vehículo. Jaejoong no podía llorar ni pensar, sentía un dolor en su pecho y la necesidad de alejarse de Yunho; sabia que él no tenia la culpa pero, se había dejado besar, había permitido que esa mujer lo abrazara y  le tocara los labios que solo a él le pertenecían y eso hacia que Jae se sintiera inseguro y temeroso. ¿Yunho podría engañarlo?



Las calles de Seúl, nunca le habían parecido tan bulliciosas como esa noche, pensó Jaejoong mientras permanecía sentado en silencio al lado de Yunho que conducía atravesando de la ciudad. Cuando llegaron a su casa, Jaejoong bajo a toda velocidad y abrió la puerta y entro sin ni siquiera mirar a Yunho; así como se había abierto la puerta asi se cerro tras de él; dejándose caer al piso empezó a llorar mientras escuchaba que Yunho le hablaba y tocaba el timbre desesperadamente.



 Necesitaba estar solo; ¿como su fiesta de compromiso había terminado así? pensó Jaejoong mientras sollozaba. Su felicidad había durado solo tres días y ahora se hallaba tirado en el piso como hace unas semanas, sintiéndose herido y sin fuerzas, pero ahora estaba su hijo con él y por el bien de los dos, retomaría su antigua desicion:  Marcharse lejos de Yunho, alejarse de lo que causaba dolor.
















martes, 3 de noviembre de 2015

capitulo 18






PODER DE SEDUCCIÓN.





-Ahh .. umm -gimió Jae al sentir una mano masajeando su pene, lo sentía tan bien a pesar que era sobre la ropa; no paso mucho tiempo cuando Yunho ya le estaba quitando su pantalón y había tirado al suelo su chaqueta, para poder desabotonar su camisa y dejarle chupetees por todo su pecho. 



-Uhhh ..Yunhooo... ahh -seguía gimiendo sin parar Jae, mientras Yunho pensaba que esto era solo un sueño, del que no quería despertar, pero cuando Jae lo jalo y lo beso con violencia, estuvo seguro que esto era real.  Se apresuro a bajar el pantalón de su pequeño y se detuvo para apreciar la imagen mas erótica que jamas  había visto; Jae estaba apoyando sus brazos sobre la mesa mientras aun se mantenía sentado con sus piernas ligeramente abiertas, su camisa blanca de seda aun media puesta y sus ojos cerrados jadeando de placer; su pene estaba erecto, y Yunho sintió el suyo palpitar como pidiendo liberación. 



-Eres bellisimo y eres mio -dijo Yunho en un suspiro mientras bajaba su cabeza para meterse el pene de Jaejoong a la boca y rozar con la yema del dedo la superficie de el agujerito rosa de Jae.



-Ahh... Yun..ho  aghahh ya no aguannnn...tooo -Jadeo entrecortadamente Jaejoong mientras sentía un estremecimiento en todo el cuerpo y se corrio en la boca de Yunho; Yunho se trago todo y siguió lamiendo. Llevo un dedo a la entrada de Jaejoong y lo penetro, al poco tiempo después, metió el otro, mientras Jaejoong se mordía el labio por no gritar. Yunho se alejo un momento y se bajo el pantalón con todo y bóxer. 



-¿Estas bien hasta ahora mi Boo? -inquirió al mismo tiempo que lo besaba con fuerza y Jae sintió que otro orgasmo venia en camino con solo sentir sus lenguas entrelazarse, y solo pudo traerlo hacia si, abrazándolo con sus piernas y brazos. El pene erecto de Yunho rozo la entra de Jae causando que los dos gimieran; con una mano Yunho posiciono su miembro para entrar y poco a poco lo penetro.



Jaejoong arqueo la espalda y sintió un fuerte dolor  así que se recostó sobre la mesa y Yunho tomo sus piernas y las llevo a sus hombros sin moverse; al cabo de unos minutos Jae necesitaba sentirlo, así que se movió y Yunho entendió como señal para poder moverse. Las estocadas eran suaves y lentas y Jaejoong  empezó a querer mas.



-Mas rápido -pidió para sorpresa de Yunho que le obedeció al instante; los movimientos empezaron a ser fuertes y rápidos; Yunho sentía como su pene era tragado y presionado por la estrechez de Jae.



La espalda de Yunho empezó a mojar su camisa, su ojos estaban fijos a las expresiones de placer que reflejaba el rostro de su Boo, llegaría al orgasmo en cualquier momento pero no quería terminar aun -. Boo aghahh... mírame -articulo sin detener los movimientos sus cadera y Jae abrió los ojos y lo vio con amor.



Jae sentía que todo el cuerpo le vibraba con cada penetración que recibía , podría morir en este presido momento y seria feliz; amaba a este hombre, Yunho era el padre de su hijo y su hombre, solo suyo. Se retorció al sentir a una mano acariciar su miembro, y al cabo de unos segundos termino en la mano de su hombre; segundos después Yunho se derramo dentro de Jae y se dejo caer sobre el estomago de su pequeño, respirando y sintiendo espasmos. Jaejoong le acaricio el cabello despeinado y húmedo.




-¿Estas bien, mi pequeño Boo? -dijo Yunho mientras se levantaba y le dirigía una mirada a Jae. Se sintió el hombre mas feliz del mundo al encontrarse con una sonrisa angelical dibujada en el rostro pequeño y bello de su Boo. Levanto una mano y la llevo hasta la parte de atrás de la cabeza de Jae para levantarlo suavemente y acercarlo a él y le deposito un suave beso en la frente.



-Yunho, te quiero -susurro Jae




Yunho no podía creer lo que acababa de escuchar, acaso ¿escucho mal? ¿Su bello Boo le había dicho que lo quería?. Retiro sus labios de la frente de Jae y bajo a su nivel, necesitaba verle a los ojos. 



-¿Que has dicho, cariño? -inquirió mientras sus miradas se encontraron.



-Que te quiero... Te quiero Yunho -repitió Jae sintiendo miedo por la reacción que podría tener Yunho, así que agacho la cabeza y cerro con fuerza sus ojos, esperando lo peor. Pero unas manos le sujetaron su rostro obligandolo a levantar su cabeza y sintió unos suaves labios que lo besaban. 



-Yo te amo mi niño, Te amo Boo -confeso Yunho para luego abrazarlo con todas sus fuerzas; ahora se sentía el hombre mas feliz y poderoso del mundo. Se separaron después de unos minutos, y Yunho dijo suavemente:




-Quédate aquí, voy a traerte tu ropa, necesitas vestirte; no podre contenerme si sigues desnudo por mas tiempo 



Jaejoong se sonrojo, causando que Yunho carcajeara sonoramente, para luego subirse el pantalón y dedicarse a recoger del suelo la ropa esparcida de Jae. Le entrego la ropa y lo ayudo a vestirse.



-Tenemos que hablar, así que te llevare a casa -dijo Yunho con una sonrisa.



Jaejoong no recordaba que estaban en la oficina de Yunho, hasta que este se había ofrecido a llevarlo a casa. ¡Ohh por Dios! ¡Changmin estaba a unos cuantos metros, estaba seguro que los había escuchado! pensó Jae, mientras un nuevo sonrojo teñía sus mejillas.  Yunho lo tomo de la mano y se dirigió hacia la puerta; cuando salieron Jae pudo notar como Changmin estaba nervioso y solo se inclino en forma cordial, cuando Yunho le comunico que se iba y no regresaría hasta mañana. Jaejoong jamas se había sentido tan avergonzado en su vida.













lunes, 2 de noviembre de 2015

capitulo 17





PODER DE SEDUCCIÓN.




Los zapatos de Jaejoong hicieron un gran ruido sobre el piso de mármol, mientras este entraba en el edificio de CoTech; se esforzó por dominar su genio hasta que estuviera a solas con Yunho, pero el ruido que hacia con sus zapatos delataba su furia, de modo que trato de caminar suave y tranquilamente. La tensión en sus suaves labios no presagiaba nada bueno ¡Yunho sabría de que era él capaz!



Habían pasado nada mas tres días desde que fue al hospital, y le habían dicho que reposara y se mantuviera tranquilo, pero no podía permitir que Yunho siguiera actuando como un imbécil. Este día le diría todo lo que se merecía.



-Buenas tardes, señor Kim -saludo la recepcionista con una cordial sonrisa, y Jaejoong le devolvió el saludo automáticamente. En todo el tiempo que tenia de conocer a Yunho, este se habia encargado de mostrarle el poder y la influencia que tenia, pero eso era algo que a Jaejoong le tenia sin cuidado; él Jamas le iba a temer a el gran señor Jung.



Al salir del ascensor, vio que una conocida figura salia de la oficina de Yunho; Jaejoong sintió rabia pero no lo demostró y, mientras se acercaba a Ara, esta se mantuvo a la espera de Jaejoong.




-Cielo, pues quiero decirte que Yunho esta muy ocupado en este momento -dijo Ara, mientras sus ojos lo observaban de pie a cabeza y luego sonrio con cinismo.




-¿De verdad esta ocupado? -inquirió Jae con calma-. No importa; me recibirá de todas formas.



-Estoy segura que si. Pero aguarda unos minutos, es mejor que lo dejes calmarse un poco -aconsejo Ara, con un tono dulzón que hizo que Jae le dieran ganas de golpearla. Pero esta camino meneando las caderas mientras entraba al ascensor. Seguramente los muchos hombres encontraban a Ara irresistible, pensó con furia Jae; se prometió que Yunho vería una tormenta estallar sobre su arrogante cabeza si lo veía con Ara nuevamente.



Jaejoong abrió la puerta de golpe y Changmin levanto la vista de la mesa que jamas abandonaba. Como siempre que veia a Jae, sus ojos manifestaron un frió desprecio.



-Señor Kim, no creo que el señor Jung lo este esperando.



-No, no me esta esperando -confirmo Jaejoong-. Haga el favor de decirle que he venido.



A regañadientes, Changmin hizo lo que le pedía; apenas había vuelto a depositar el auricular del teléfono, Yunho abrió la puerta y sonrió con felicidad a Jaejoong.



-Hola Boo, cariño. Que agradable sorpresa; no esperaba verte hasta mas tarde. ¿Estas bien? te dije que llevaría los documentos para que los firmaras en casa.



Aquella referencia a la compra de las acciones solo sirvió para atizar el fuego de la ira que sentia; no obstante, Jaejoong se domino hasta estar adentro en la oficina de Yunho y que este hubiera cerrado la puerta tras de si. Con el rabillo del ojo vio como se acercaba a él con el propósito de abrazarlo, de modo que se alejo rápidamente de su alcance.



-No, no he decidido formar firmar nada -anuncio Jae con aspereza-. Solo vengo para que me des una explicación acerca de esto. Busco en su bolso y saco unos documentos sujetos con un clip. Se los puso delante y Yunho los tomo, frunciendo el ceño.



-¿Que es esto? -pregunto Yunho, mientras lo observa y sonrio al ver, el ensombrecido color negro de los ojos y las mejillas ruborisadas que hacían ver bello, a pesar de estar enojado a Jaejoong.



-Dímelo tu -repuso Jae-. Creo que eres el responsable.



Yunho retiro el clip y examino rápidamente los documentos, revisándolos uno por uno. No tardo mas de un minuto; después volvio a prender el clip.



-¿Ocurre algo? todo esta en orden.



-No me cabe duda que legalmente todo esta en orden -replico Jaejoong con impaciencia-. Ese no es el problema y, lo sabes muy bien.



Yunho se sentó a una esquina de la mesa con el cuerpo relajado.



-No comprendo por que estas tan disgustado. Dime exactamente que no te gusta dl acuerdo, aun no esta firmado, podemos introducir cambios; no quería que recibieras tu copia por correo -añadió pensativo-. Supongo que mi abogado trato de anticiparse a mis deseos. Me va a oir.



-Tu abogado me trae sin cuidado. ¡Y la forma en la que he recibido esta basura es lo menos. Porque no pienso firmarla! -Vocifero Jaejoong con las mejillas mas enrojecidas por la ira-. Eres el hombre mas arrogante que he conocido en mi vida y te odio por eso.



El brillo de diversión que había iluminado los ojos de Yunho se desvaneció de repente; cuando Jae se dio media vuelta y se echo andar hacia la puerta, demasiado furioso, Yunho se bajo de la mesa y lo detuvo antes que hubiera dado tres pasos. Jaejoong arremetió contra él, pero Yunho lo apretó de los brazos y lo trajo hacia si.



-Suéltame! -ordeno Jae furioso, no le importo que Changmin escuchara. Forcejeo y se retorció pero al cabo de un momento, finalmente se calmo y apoyo su cabeza sobre el pecho que tanto le encantaba. Él lo tomo en brazos con facilidad, rodeo la mesa y se sentó en su silla con Jae en el regazo.



Se sentia débil, pero disfruto de la agradable sensación de estar en los brazos de Yunho y respiro su olor, sintiéndose con sueño.


Yunho alargo la mano hacia el teléfono y marco el único numero; después hablo suavemente.



-No me pases ninguna llamada, Changmin. No quiero que se me moleste bajo ningun pretexto -Colgó el auricular y rodeo a Jaejoong con los brazos para apretarlo contra si-. Cariño, Boo, no tienes porque disgustarte tanto solo es un documento....



-De simple nada! -lo interrumpió Jae violentamente-. Intentas comprar mi perdón, como una vez intentaste comprarme a mi, pero no te lo permitiré, si piensas que soy como tus amigas y que con dinero arreglas todo, no deseo verte nunca mas.



-No te considero como un amigo -Lo tranquilizo Yunho-. No piensas con claridad; crees que te he ofrecido dinero a cambio de tu perdón, pero no era esa mi intención 



-Ah no? -dijo Jae mientras forcejeo para alejarse del calor del cuerpo que lo hacia sentir en paz. Y brillaron lagrimas con forme se volvía a apoyar en el pecho de Yunho, derrotado.



-No, no era mi intención, solo deseo cuidar d ti, de ahi lo de la cuenta bancaria y la casa. Se que tienes una casa pero ese barrio no es seguro. 



-A todas tus amantes les regalas casas? Esa tal Ara ha venido hace un momento y a ella también le has dado una casa? vino ella a darte las gracias?



Yunho habia cometido el error de soltarle el brazo y, Jaejoong al no escuchar respuesta se levanto furioso y se echo a correr mientras lagrimas caían sin parar en sus mejillas. Pero Yunho nuevamente lo atrapo antes que saliera de la oficina. Jaejoong empezó a sollozar sonoramente y Yunho solo pudo abrazarlo con fuerza.



-¡Jaejoong!... ¿Boo? -con ternura Yunho acaricio sus manos y luego le dio la vuelta para poder verle el rostro y limpiarle las lagrimas y la nariz con su pañuelo. 



-Lo siento -dijo Jaejoong-. He generado un escándalo en tu trabajo.


Sin decir palabra Yunho le beso la mejilla y lo cargo como a un niño. Pero Jae no podía olvidar que Ara estuvo ahi antes que él, no podia dejar de pensar en que si él dejaba libre a este hombre, esa o cualquier otra mujer o hombre, estaría en su lugar. Pero este hombre era suyo y si Yunho lo deseaba podia seducirlo para que lo amara. 



Jae paso un brazo alrededor del cuello de Yunho y el otro lo llevo hacia la mejilla; Yunho bajo la vista hacia Jae mientras caminaba hacia su escritorio, lo que Jae aprovecho para acercarse y besarlo con fogosidad. Yunho no iba a preguntar que pasaba y le correspondió el beso; había deseado besarlo otra vez asi, y no podia desperdiciar esto, cuando era Jae, su Jae quien lo besaba.



Jae sintió que su miembro se despertaba mientras la lengua de Yunho se metia y se entrelazaba con la suya, el calor era insoportable. Deseaba este hombre como nunca, así que hizo presión para bajarse de los brazos de su hombre y camino en reversa hasta subirse a la mesa y le dirigió una mirada de deseo. Yunho solo sonrió pervertidamente y se acerco hasta estar entre sus piernas.



-¿Boo, puedo hacerte el amor? -susurro en el oído de Jae y este se estremeció en respuesta y contesto un leve:



-ummm 


-Seré cuidadoso mi pequeño; te haré llegar al cielo - ronrroneo Yunho seductoramente, mientras empezaba a morder y lamer su oreja; desendio hasta el cuello y subió nuevamente hasta la boca de su bello niño.


-Ahh .. umm -gimió Jae al sentir una mano masajeando su pene, lo sentía tan bien a pesar que era sobre la ropa; no paso mucho tiempo cuando Yunho ya le estaba quitando su pantalón y había tirado al suelo su chaqueta, para poder desabotonar su camisa y dejarle chupetees por todo su pecho. 


-Uhhh ..Yunhooo... ahh -seguía gimiendo sin parar Jae, mientras Yunho pensaba que esto era solo un sueño, del que no quería despertar.













domingo, 1 de noviembre de 2015

capitulo 16




PODER DE SEDUCCIÓN. 





Jaejoong abrió sus ojos al sentir unas manos acariciando su cabello, y pudo ver a Yunho sentado al borde de su cama, con una expresión de dolor y enojo en su rostro.



-¿Por que?- murmuro Yunho suavemente, inclinando su cabeza para besarle la frente; Jae pudo sentir calidez en su corazón que le dio paz y cerro los ojos. Yunho se alejo, pero siguió acariciando su cabello con suavidad.



-¿Por que no me dijiste que estabas enfermo? ¿Sabes lo preocupado que estuve cuando me entere que fuiste al hospital? -le dijo con enojo, pero Jaejoong solo podía preguntarse si hablaba en serio, ¿Por que se preocuparía por él? asi que respondió con tranquilidad.



-Solo he estado cansado, pero ahora ya estaré mejor. Ademas, ¿Por que tengo que decirte lo que me pasa? ¿Que a caso eres mi amante, mi pareja? -se detuvo, respiro hondo, quería escuchar algo que le dijera que podía confiar en él, necesitaba saber que significaba para él, así continuo-. Dime un motivo Yunho, por el cual tenga que decirte lo que me pasa.



Yunho retiro la mano que aun acariciaba la cabeza de Jae, y se puso de pie. 




-Lo siento, no quiero molestarte, se que aunque estemos todo el tiempo juntos, no soy nadie para pedirte explicaciones; realmente me preocupe, cuando te sientas mal, solo descansa, no tienes porque obligarte a salir conmigo -dijo en tono suave. ¿Como podía decirle que si algo le pasaba, él se moriría? no le creería, volvería a pensar que era un juego nuevamente.



-Como si tu me lo permitieras -murmuro Jae -.Y gracias por la preocupación, deja de sentirte culpable por todo lo que me pase, no necesito tu compasión, ni tu lastima. Jaejoong estaba molesto. ¿Así que solo te sientes culpable por todo lo que me has hecho? pensó con un vació en su pecho.



-¿Puedo quedarme contigo esta noche? -inquirió Yunho acercándose a la cama para luego volverse a sentar. No quiero irme, no estaré tranquilo si me voy y no saber si sigues mejor. Confía en mi, por favor. Jamas volvería a hacerte daño -lo miro a los ojos y Jae sostuvo la vista por un momento en esos bellos ojos cafés. 



-No, no escuchaste que no necesito tu lastima? estoy bien -dijo mientras miraba hacia otro lado.



-Jae, perdóname, por favor perdóname -pidió Yunho con voz débil; y salio de la habitación, dejando a un Jae confundido. ¿Yunho, el Gran Señor Jung Yunho, le había pedido perdón mientras derramaba una lagrima?



Yunho se dijo  que jamas podría obtener el perdón de Jae, ¿como iba entonces a ganarse el amor de el chico? llevo sus manos a su rostro y agacho la cabeza mientras cerraba la puerta tras él; ¿Por que se había dado cuenta tan tarde, que lo que sintió desde un principio por el hermoso niño, era amor? ¿Como pudo pensar que era nada mas atracción? ¿Por que nunca le pregunto directamente, si lo que decían de él era real? De verdad era un cabrón, le había hecho tanto daño, lo había destrozado ¿Como podría pedirle amor? ¿Como ese bello joven podria amarlo? Era un viejo de treinta y cinco años que le habia tratado peor que a una puta. Quería morir y alejarse de de Jae, pero no podía, si con solo las sonrisas que a veces le dedicaba, él se conformaba, si con solo estar a su lado, era feliz. ¿Como habia llegado a dejar que un niño causara todo eso en él? No lo sabia, solo podía estar seguro que, aunque sufriera él no dejaría que nadie le hiciera daño a su Jae, nunca mas nadie le causaría dolor, eso lo incluía a él también.



Jaejoong, había pasado un rato dándole vueltas a lo ultimo que le había dicho Yunho antes de salir  de su cuarto, respiro con profundidad mientras se metía bajo las sabanas para dormir un poco mas, no quería seguir pensando en él. ¿Por que se descolocaba cada vez que Yunho estaba cerca? no podia haberse enamorado de ese tipo, si le había hecho daño, pero, ahora que esperaba un hijo no podía dejar de pensar en la imagen de Yunho con su hijo, o de Yunho, su hijo y él viviendo juntos.



-Ahhhhh, basta Jaejoong deja de pensar idioteces -se reprendió a si mismo y cerro su ojos para tratar de dormir. Al cabo de unos minutos escucho a alguien abrir la puerta y aproximarse a la cama; definitivamente era JiHyo que venia a ver si estaba bien, pensó Jae y pretendió seguir durmiendo sin moverse, pero sintió que la cama se hundía y alguien se acostaba a su lado; un brazo se deslizo por debajo de su cabeza mientras otro la levantaba, el cuerpo se acerco hasta que él estuvo frente a un pecho duro y calido. Escucho la voz de Yunho que le repetía, lo siento mientras le hacia cálidos y suaves masajes a su espalda con una mano, y se sintió en el cielo escuchando los latidos del corazón de Yunho, mientras fingía seguir durmiendo.




 Definitivamente él se habia enamorado del peor hombre en el mundo. Amaba al hombre que lo hacia sufrir. Amaba a Jung Yunho. Pero no dejaría que él lo supiera, no podía dejar de pensar que seguía actuando por la culpa y por lastima, tenia que encontrar la forma de alejarse definitivamente de él, antes de que su embarazo fuera notorio. No podia mentirse a si mismo, Jung Yunho jamas  ha amado ni amara a nadie. 







NOTA: Me disculpo por cualquier error que haya cometido hasta ahora al escribir.  Espero les guste.





sábado, 31 de octubre de 2015

capitulo 15




PODER DE SEDUCCIÓN.






JiHyo estaba feliz con que Yunho hubiese tomado las riendas de la vida de Jaejoong, solía decírselo a cada rato. Jae sentía como si su amiga lo hubiera cambiado y lo hubiera arrojado a los brazos de Yunho. Ella no sabia que el lo había forzado a tener sexo, pero ahora Jae tampoco sentía que solo Yunho se había equivocado aquella noche; si él no se hubiese dejado desnudar y si a él no le hubiera gustado, nada hubiera pasado. 


Precia que JiHyo delegaba cada vez mas, a Yunho los detalles concernientes de las finanzas de Jaejoong; y, aunque Jae sabia que Yunho era un genio de las finanzas, no veía con agrado aquello.


Sufrió una amarga decepción, cuando poco después de que Yunho se hubiera hecho cargo de sus asuntos, JiHyo le entrego unos documentos para que los firmara, diciéndole que se trataba de cuestiones de escasa importancia. Jaejoong siempre había confiado en ella sin reservas, pero esa vez su instinto lo impulso a leer con cuidado los documentos mientras JiHyo, lo observaba nerviosa. En efecto, la mayoría de ellos se referían a asuntos poco importantes, pero, en mitad del montón, Jaejoong encontró el documento de las ventas de las acciones de CoTech. Se habían vendido a un precio ridículamente alto, no a su valor en precio, como él había exigido.



Con calma, Jaejoong extrajo el documento y lo puso aparte.



-Este no lo firmare -le dijo a JiHyo tranquilamente.



Ella no tuvo que preguntar a que documentos se refería.



-Esperaba que no te dieras cuenta -confeso-. Jaejoong, no trates de luchar mas contra él. Quiere que recibas ese dinero; acéptalo. Ademas yo también necesito dinero.



-¿Que? así que todo este tiempo te has estado vendiendo? -dijo Jae con furia-.Yo no me vendo como tu. Deja de ilusionarte con que firmare eso para tu conveniencia.



-No me he hecho ninguna ilusión -Yo solo trabajo, no he hecho nada en contra tuyo, solo estoy ayudándote; esto no es comprarte, él esta enamorado d ti, ¿Que no ves como te mira? en todo este tiempo te ha respetado y cuidado. Deja de comportarte como un niño y madura. 



-No firmare nada, prefiero venderlas a terceros si seguimos con esta estupidez- casi grito Jaejoong, mientras empezaba a sentir unos fuertes dolores en su vientre.



-No, no lo hagas -advirtió JiHyo-. Él no estará muy feliz si esas acciones van a parar a otras manos.



-Entonces se hará como digo -dijo Jae antes de sentir que el dolor lo ahogaba. Se sujeto de la mesa de su despacho y con la otra presiono levemente su vientre. JiHyo corrió hacia él, mientras este sentía que todo se volvía oscuro.



Cuando despertó estaba sobre una camilla, en un cuarto de hospital; ¿Que había pasado? pero para responder a su pregunta JiHyo entro a la habitación con su cara cubierta de lagrimas y cuando lo vio despierto, se acerco y le acaricio el vientre.


-Jae, estas bien, tranquilo están bien -dijo JiHyo aun llorando. Jae no entendía así que pregunto:



-¿Quienes están bien? ¿Que me paso? 



JiHyo se sentó en un sofá que estaba enfrente de la camilla y agacho la cabeza.



-Yo, yo tuve la culpa, si no te hubiera hecho enojar nada de esto hubiera pasado. Pero tu y él bebe están bien -dijo en tono bajo, sintiéndose culpable.



-¿Bebe? ¿De que hablas Ji...-Jae reacciono, y rápidamente bajo su miraba hacia su vientre, luego llevo sus manos y lo acaricio. Tenia un bebe en él, tendría un hijo de él y de Yunho. Nuevamente reacciono y regreso la mirada a JiHyo que aun estaba llorando en el sofá con la mirada hacia el suelo.



-¿Quien mas sabe que estoy aquí? ¿Le has llamado a Yunho, le has dicho que es lo que ha pasado? -inquirió con preocupación Jaejoong, no quería que Yunho supiera, no así, no ahora. Aun no confiaba ciegamente en él. ¿Como podría decirle vamos a tener un hijo?



-NO, pero le llamare en este momento, él tiene que saber -dijo JiHyo mientras se levantaba y tomaba el teléfono del hospital.



-No, no le llames -grito Jae, asustando la -. No quiero que lo sepa aun, yo seré quien se lo diga, tu no le dirás nada; si aun eres mi amiga, no le dirás nada de esto.



Ella lo miro con preocupación, pero colgó el teléfono y regreso a sentarse. Iba a hacer lo que Jae le pidiera, por ella casi perdía a su hijo, ella no se lo podía perdonar, no podría olvidar que por ella Jae casi pierde al bebe que esperaba.



Unas horas mas tarde Jae fue dado de alta, con varias recetas medicas y con la condición de que descansara y se cuidara. 



Él medico le habia dicho que por falta de alimentación y ya que él no sabia que estaba embarazado estaba muy débil y por eso con la discusión que había tenido con su amiga, había causado un sangrado que podría haber generado un aborto, pero gracias a JiHyo, Jae había llegado con rapidez al hospital, y así pudieron atenderlo de emergencia. No obstante tendría que tener reposo y cuidarse durante algunos mese para pasar la etapa del peligro.



Jaejoong se recostó con ayuda de JiHyo en su cama y esta le prometió no decir nada; pero le dijo que Yunho la había estado llamando, para preguntarle por él, así que ella había dicho que tuvieron que ir a la clínica porque Jae se sentía mal. Poco después JiHyo bajo a la cocina para prepararle algo de comer, dejando solo en su habitación.  



-¿Y ahora que pequeño? -dijo mientras se tocaba el vientre-. ¿Como le digo a tu padre que vas a nacer? Jaejoong suspiro y cerro los ojos, ahora que haría, Yunho jamas le había dicho que lo quería, es mas no sabia si él mismo sentía algo por aquel hombre. ¿Como le iba a decir a alguien que ni siquiera era su pareja, que hiban a tener un hijo? Yunho nunca le había mencionado nada de tener una relación seria, pero a caso él ¿Quería una relación con el gran señor Jung Yunho? tembló derrepente , sintiendo miedo al recordar, lo que los periódicos dirían de él <El viudo caza-fortunas ahora atrapo a su nueva victima, dándole un hijo. ahora podemos darnos cuenta que el viudo caza-fortunas no le importa atar a un hombre con esta clase de artimañas>. -NO, no permitiré que nos pase eso bebe, omma cuidara de ti, nadie nos volverán hacer daño. TE AMO, MI BEBE. Y así Jaejoong se movió en su cama quedándose profundamente dormido.











viernes, 30 de octubre de 2015

capitulo 14





PODER DE SEDUCCIÓN. 







 Corrió hacia el dormitorio de Yunho y se adentro al baño permaneciendo ahí, mientras vomitaba todo lo que había comido antes. Tenia días de sentirse muy mal, con sueño y sobretodo la comida le daba asco. De pronto Jae detuvo su pensamiento, al apreciar una idea absurda. ¿No, no podía estar embarazado? ¿o si?.



Unos golpecitos en la puerta de la habitación sacaron todas sus ideas y salio del baño para abrir la puerta; no sin antes ver su apariencia y comprobar que nadie supiera que había vomitado. Al abrir, se encontró con la señorita Boa.



-¿Me permite un momento? -inquirió la periodista con calma.



-Si, pase, solo estaba necesitaba el baño -contesto Jaejoong al tiempo que retrocedía para dejarla entrar.



Vio que Boa observaba con atención el mobiliario, como si esperase encontrar sabanas negras y espejos en el techo. En realidad Yunho tenia un buen gusto, y el dormitorio tenia unos muebles finos y la enorme cama dominaba la habitación, con sabanas color blanco.



-Quería hablar con usted, señor Kim -empezó a decir Boa-. Deseaba asegurarle que nada de lo que ha dicho aparecerá en mi columna; él señor Jung ha dejado bien en claro que puedo perder mi empleo y, no soy ninguna tonta. Me doy por vencida.



Jaejoong emitió un jadeo de sorpresa y se aparto del espejo en el que aparentaba retocarse el cabello. Horrorizado, se quedo mirando a Boa y luego se repuso lo suficiente para preguntar con frialdad:



-¿Que ha hecho él señor Jung?



Los labios de Boa se contrajeron.



-Estoy segura que usted lo sabe -respondió con rencor-. Mi director me dijo hace dos semanas que, como volviera a aparecer una sola palabra sobre el viudo cazafortuna en mi columna, no solo perdería mi trabajo, sino que empezaría a engrosar la lista negra. Basto una llamada del señor Jung al editor del periódico para ello. Lo felicito. Ha ganado usted.



Jaejoong tenso los labios y elevo el mentón con altivez.



-Debo pedirle disculpas por la conducta de Yunho, señorita Boa -dijo con tono tranquilo y neutro, decidido a no permitir que la periodista se diera cuenta de lo asustado que estaba por la actitud de Yunho-. Aunque le garantizo que yo no pedí que hicieran tal cosa. No es un hombre que se le pueda mandar ni que se ande con sutileza, ¿verdad?



 Pese a la frialdad que se reflejaba en sus ojos, Boa embozo una sonrisa d buen humor.



-No, no lo es -convino.



-Lamento que haya sido tan cruel. Comprendo que usted tiene que hacer su trabajo, y yo, desde luego, soy un blanco tan legitimo como cualquier otro -prosiguió Jaejoong-. Tendré que hablar con él...



En ese momento, Yunho entro en el dormitorio y miro a Boa con frialdad.



-Señorita Boa -dijo en tono severo.



Jaejoong comprendió de inmediato que Yunho había visto a la periodista entrar en el cuarto después de él y había acudido a rescatarlo. Antes de que pudiera decir algo que ofendiera mas a Boa, Jae  se acerco a él y le hablo con calma...



-Yunho, ¿es cierto que has amenazado con hacer que despidan a la señorita Boa si publica sobre mi?



Él agacho la cabeza para mirarlo y, sus labios se torcieron en una sonrisa cínica. 



-Si, es cierto -admitió, y después su mirada se desvió hacia Boa-. No permitiré que vuelvan hacerte daño -dijo sin alterarse, aunque su tono era mortalmente serio.



-Gracias, Yunho, pero soy perfectamente capaz de cuidarme por mi mismo -dijo Jaejoong con cierta aspereza.



-Claro, claro que si -repuso Yunho indulgentemente, como si le estuviese hablando aun niño.



Furioso, Jae alargo la mano hacia la de Yunho y  la tomo sujetándolo con todas sus fuerza.


-Yunho... no. No me quedare de brazos cruzados viendo como manipulas a los demás en mi beneficio. Siento que serias capaz lo peor si algo esta en tu contra. Se acerco a su oído y le dijo para que solo él escuchara: ¿Me harías eso a mi si me alejo? alejándose un poco dijo: 



 -No soy un niño, soy un hombre, y no permitiré que me traten como si fuera un idiota.



Unos disimulados destelles de fuego dorados iluminaron los ojos cafés de Yunho; bajo la mirada hacia Jaejoong y le cubrió los dedos para impedir que siguiera sujetándolo con fuerza. Pudo parecer un gesto de cariño, pero sus dedos se cerraron con dureza para poder soltarse.


-Muy bien, cariño -murmuro mientras se acercaba la mono de Jaejoong a los labios. Tras depositare un suave beso en los dedos, irguió arrogante la cabeza de cabellos castaño oscuro y miro a Boa.


-Señorita Boa, no me importaría que diga en su columna que él encantador Kim JaeJoong ha actuado como anfitrión de mi fiesta, pero no tolerare referencias a él viudo caza-fortunas, ni a la situación financiera del señor Kim, para su información, acabamos de cerrar un acuerdo muy favorable para él señor Kim, de modo que no necesita ni necesitara el apoyo económico de otras personas.



Boa irguió el mentón y dijo: 



-¿Puedo publicar lo que ha dicho?



Yunho sonrió.


-Dentro de lo razonable  -dijo y ella le devolvio la sonrisa.



-Gracias señor Jung , Señor Kim -añadió al cabo de un momento girándose hacia Jaejoong.



Boa salio de la habitación, Yunho miro a Jaejoong en el preciso momento en el que este casi caía al suelo por un mareo. Jaejoong se dejo cargar hasta la cama. Cuando lo había acostado trato de alejarlo pero Yunho no se separo de él.



-Suéltame -dijo sin aliento, retorciéndose para alejarlo.



-¿Por que? No te das cuenta que estuviste a punto de desmayarte. ¿Estas enfermo? -dijo Yunho totalmente preocupado. Jae se sintió seguro al ver que Yunho se alejo de él y corrió hacia una mesita sacando de un cajón unas pastillas y luego se acerco y le tomo la mano.


-Iré a traer agua -dijo con voz apagada -Perdóname, no sabia que estabas enfermo y te hice venir a esta fiesta.



Jaejoong pensó que se veía realmente sexy, era un hombre fuerte y alto, con expresiones severas y carácter mounstroso, pero jamas le había visto preocupado y en este momento estaba así por él , se veía realmente bello. 



-Estoy bien, solo estoy cansado -dijo Jae, tratando de convencerse él mismo mas que al otro. Sin darse cuenta estaba observando los labios suaves y pensó que el lunar que los adornaban era hermoso. Yunho se dio cuenta de la forma en que Jaejoong lo observaba y quiso besarlo pero había prometido no acercarse le. Una neblina de deseo cubrió la razón de Yunho cuando Jae se lamió los labios y lo vio directamente a los ojos. 


Yunho se acerco despacio a los labios de Jae, su cuerpo temblaba, su corazón se acelero y tenia miedo de ser rechazado. Pero ya estaba tan cerca que prefirió ignorar todo y dejarse llevar por lo que estaba sintiendo. Poso los labios suavemente sobre los de Jae y deslizo una mano entre la espalda y el colchón para levantarlo, Jae gimió ante el roze y se sujeto de los hombros de Yunho. Al cabo de un segundo Yunho se alejo soltando a Jae pidiéndole perdón, pero este lo sujeto del saco jalándolo para besarlo. Yunho se sorprendió pero al sentir un brazo de Jae alrededor de su cuello y el otro tomándolo con fuerza del cabello, olvido ha todas las personas que habían afuera y le correspondió el beso con pasión, saboreando el sabor de la boca de Jae y jugando con sus lenguas. Yunho lo cargo mientras estaba sentado sobre la cama, para colocarlo sobre sus piernas y Jae lo rodeo con las suyas, quedando frente a frente, solo se detenían para respirar por un segundo para después seguir sintiendo el aliento de cada uno y besándose como si quisieran comerse.



-Yunho, tienes que atender a tus invitados-. dijo Jae separándose de Yunho y poniéndose de pie después de un largo rato-. No puedes retirarte a tu habitación como si nada.



-Si que puedo -replico él, con una sonrisa enorme-. Tu estas enfermo debes descansar y yo te puedo cuidar.



-Estoy bien, volvamos al salón -dijo Jae acomodando su traje y acercándose a la puerta. Yunho lo siguió con una risa.



Mientras volvían a la fiesta, varias miradas de complicidad los observaban. Ara parecía furiosa; suspirando Jaejoong se pregunto, si Yunho invitaría a, Ara a muchas de sus fiestas. Esperaba que no, aunque tenia la sensación de que sus esperanzas no se cumplirían.


A partir de aquella noche, Yunho no se volvió a acercar a Jae, pero si tomo las riendas de su vida. Casi cada noche lo llevaba a alguna fiesta o reunión, a cenar a restaurantes elegantes y exclusivos. A él apenas le quedaba tiempo de pensar en sus regulares mareos y cansancios. Por otra parte Boa mencionaba a menudo el nombre de Jaejoong junto al de Yunho. Así paso un mes y Jae se sentía cada vez mas enfermo. Pero lo que no entendía era porque cada vez, se sentía mas cómodo al lado de Yunho.