viernes, 30 de octubre de 2015

capitulo 14





PODER DE SEDUCCIÓN. 







 Corrió hacia el dormitorio de Yunho y se adentro al baño permaneciendo ahí, mientras vomitaba todo lo que había comido antes. Tenia días de sentirse muy mal, con sueño y sobretodo la comida le daba asco. De pronto Jae detuvo su pensamiento, al apreciar una idea absurda. ¿No, no podía estar embarazado? ¿o si?.



Unos golpecitos en la puerta de la habitación sacaron todas sus ideas y salio del baño para abrir la puerta; no sin antes ver su apariencia y comprobar que nadie supiera que había vomitado. Al abrir, se encontró con la señorita Boa.



-¿Me permite un momento? -inquirió la periodista con calma.



-Si, pase, solo estaba necesitaba el baño -contesto Jaejoong al tiempo que retrocedía para dejarla entrar.



Vio que Boa observaba con atención el mobiliario, como si esperase encontrar sabanas negras y espejos en el techo. En realidad Yunho tenia un buen gusto, y el dormitorio tenia unos muebles finos y la enorme cama dominaba la habitación, con sabanas color blanco.



-Quería hablar con usted, señor Kim -empezó a decir Boa-. Deseaba asegurarle que nada de lo que ha dicho aparecerá en mi columna; él señor Jung ha dejado bien en claro que puedo perder mi empleo y, no soy ninguna tonta. Me doy por vencida.



Jaejoong emitió un jadeo de sorpresa y se aparto del espejo en el que aparentaba retocarse el cabello. Horrorizado, se quedo mirando a Boa y luego se repuso lo suficiente para preguntar con frialdad:



-¿Que ha hecho él señor Jung?



Los labios de Boa se contrajeron.



-Estoy segura que usted lo sabe -respondió con rencor-. Mi director me dijo hace dos semanas que, como volviera a aparecer una sola palabra sobre el viudo cazafortuna en mi columna, no solo perdería mi trabajo, sino que empezaría a engrosar la lista negra. Basto una llamada del señor Jung al editor del periódico para ello. Lo felicito. Ha ganado usted.



Jaejoong tenso los labios y elevo el mentón con altivez.



-Debo pedirle disculpas por la conducta de Yunho, señorita Boa -dijo con tono tranquilo y neutro, decidido a no permitir que la periodista se diera cuenta de lo asustado que estaba por la actitud de Yunho-. Aunque le garantizo que yo no pedí que hicieran tal cosa. No es un hombre que se le pueda mandar ni que se ande con sutileza, ¿verdad?



 Pese a la frialdad que se reflejaba en sus ojos, Boa embozo una sonrisa d buen humor.



-No, no lo es -convino.



-Lamento que haya sido tan cruel. Comprendo que usted tiene que hacer su trabajo, y yo, desde luego, soy un blanco tan legitimo como cualquier otro -prosiguió Jaejoong-. Tendré que hablar con él...



En ese momento, Yunho entro en el dormitorio y miro a Boa con frialdad.



-Señorita Boa -dijo en tono severo.



Jaejoong comprendió de inmediato que Yunho había visto a la periodista entrar en el cuarto después de él y había acudido a rescatarlo. Antes de que pudiera decir algo que ofendiera mas a Boa, Jae  se acerco a él y le hablo con calma...



-Yunho, ¿es cierto que has amenazado con hacer que despidan a la señorita Boa si publica sobre mi?



Él agacho la cabeza para mirarlo y, sus labios se torcieron en una sonrisa cínica. 



-Si, es cierto -admitió, y después su mirada se desvió hacia Boa-. No permitiré que vuelvan hacerte daño -dijo sin alterarse, aunque su tono era mortalmente serio.



-Gracias, Yunho, pero soy perfectamente capaz de cuidarme por mi mismo -dijo Jaejoong con cierta aspereza.



-Claro, claro que si -repuso Yunho indulgentemente, como si le estuviese hablando aun niño.



Furioso, Jae alargo la mano hacia la de Yunho y  la tomo sujetándolo con todas sus fuerza.


-Yunho... no. No me quedare de brazos cruzados viendo como manipulas a los demás en mi beneficio. Siento que serias capaz lo peor si algo esta en tu contra. Se acerco a su oído y le dijo para que solo él escuchara: ¿Me harías eso a mi si me alejo? alejándose un poco dijo: 



 -No soy un niño, soy un hombre, y no permitiré que me traten como si fuera un idiota.



Unos disimulados destelles de fuego dorados iluminaron los ojos cafés de Yunho; bajo la mirada hacia Jaejoong y le cubrió los dedos para impedir que siguiera sujetándolo con fuerza. Pudo parecer un gesto de cariño, pero sus dedos se cerraron con dureza para poder soltarse.


-Muy bien, cariño -murmuro mientras se acercaba la mono de Jaejoong a los labios. Tras depositare un suave beso en los dedos, irguió arrogante la cabeza de cabellos castaño oscuro y miro a Boa.


-Señorita Boa, no me importaría que diga en su columna que él encantador Kim JaeJoong ha actuado como anfitrión de mi fiesta, pero no tolerare referencias a él viudo caza-fortunas, ni a la situación financiera del señor Kim, para su información, acabamos de cerrar un acuerdo muy favorable para él señor Kim, de modo que no necesita ni necesitara el apoyo económico de otras personas.



Boa irguió el mentón y dijo: 



-¿Puedo publicar lo que ha dicho?



Yunho sonrió.


-Dentro de lo razonable  -dijo y ella le devolvio la sonrisa.



-Gracias señor Jung , Señor Kim -añadió al cabo de un momento girándose hacia Jaejoong.



Boa salio de la habitación, Yunho miro a Jaejoong en el preciso momento en el que este casi caía al suelo por un mareo. Jaejoong se dejo cargar hasta la cama. Cuando lo había acostado trato de alejarlo pero Yunho no se separo de él.



-Suéltame -dijo sin aliento, retorciéndose para alejarlo.



-¿Por que? No te das cuenta que estuviste a punto de desmayarte. ¿Estas enfermo? -dijo Yunho totalmente preocupado. Jae se sintió seguro al ver que Yunho se alejo de él y corrió hacia una mesita sacando de un cajón unas pastillas y luego se acerco y le tomo la mano.


-Iré a traer agua -dijo con voz apagada -Perdóname, no sabia que estabas enfermo y te hice venir a esta fiesta.



Jaejoong pensó que se veía realmente sexy, era un hombre fuerte y alto, con expresiones severas y carácter mounstroso, pero jamas le había visto preocupado y en este momento estaba así por él , se veía realmente bello. 



-Estoy bien, solo estoy cansado -dijo Jae, tratando de convencerse él mismo mas que al otro. Sin darse cuenta estaba observando los labios suaves y pensó que el lunar que los adornaban era hermoso. Yunho se dio cuenta de la forma en que Jaejoong lo observaba y quiso besarlo pero había prometido no acercarse le. Una neblina de deseo cubrió la razón de Yunho cuando Jae se lamió los labios y lo vio directamente a los ojos. 


Yunho se acerco despacio a los labios de Jae, su cuerpo temblaba, su corazón se acelero y tenia miedo de ser rechazado. Pero ya estaba tan cerca que prefirió ignorar todo y dejarse llevar por lo que estaba sintiendo. Poso los labios suavemente sobre los de Jae y deslizo una mano entre la espalda y el colchón para levantarlo, Jae gimió ante el roze y se sujeto de los hombros de Yunho. Al cabo de un segundo Yunho se alejo soltando a Jae pidiéndole perdón, pero este lo sujeto del saco jalándolo para besarlo. Yunho se sorprendió pero al sentir un brazo de Jae alrededor de su cuello y el otro tomándolo con fuerza del cabello, olvido ha todas las personas que habían afuera y le correspondió el beso con pasión, saboreando el sabor de la boca de Jae y jugando con sus lenguas. Yunho lo cargo mientras estaba sentado sobre la cama, para colocarlo sobre sus piernas y Jae lo rodeo con las suyas, quedando frente a frente, solo se detenían para respirar por un segundo para después seguir sintiendo el aliento de cada uno y besándose como si quisieran comerse.



-Yunho, tienes que atender a tus invitados-. dijo Jae separándose de Yunho y poniéndose de pie después de un largo rato-. No puedes retirarte a tu habitación como si nada.



-Si que puedo -replico él, con una sonrisa enorme-. Tu estas enfermo debes descansar y yo te puedo cuidar.



-Estoy bien, volvamos al salón -dijo Jae acomodando su traje y acercándose a la puerta. Yunho lo siguió con una risa.



Mientras volvían a la fiesta, varias miradas de complicidad los observaban. Ara parecía furiosa; suspirando Jaejoong se pregunto, si Yunho invitaría a, Ara a muchas de sus fiestas. Esperaba que no, aunque tenia la sensación de que sus esperanzas no se cumplirían.


A partir de aquella noche, Yunho no se volvió a acercar a Jae, pero si tomo las riendas de su vida. Casi cada noche lo llevaba a alguna fiesta o reunión, a cenar a restaurantes elegantes y exclusivos. A él apenas le quedaba tiempo de pensar en sus regulares mareos y cansancios. Por otra parte Boa mencionaba a menudo el nombre de Jaejoong junto al de Yunho. Así paso un mes y Jae se sentía cada vez mas enfermo. Pero lo que no entendía era porque cada vez, se sentía mas cómodo al lado de Yunho.












jueves, 29 de octubre de 2015

capitulo 13





PODER DE SEDUCCIÓN.





Cuando sonó el timbre, Jaejoong se quedo muy quieto. Yunho le poso una mano en el hombro y le dio un suave apretón; después lo empujo firmemente hacia la puerta. Él resistió de forma involuntaria y Yunho lo miro, con su boca curvándose en una sonrisa.



-No seas miedoso -dijo burlón-. No dejare que las fieras te devoren, así que ¿Por que no te relajas y la pasas bien?



Jaejoong meneo la cabeza, sin habla. En las tres semanas que que habían transcurrido desde que conocía a Yunho, este se había adueñado de su vida y la había vuelto al revés, cambiándola por completo. Aunque había cumplido su palabra de no tratar se acercarse le y eso hacia que confiara un poco en él. 



Esa mañana Yunho , había dado a su secretario la lista de invitados a la fiesta que pensaba celebrar en su ático por la noche, y, naturalmente, todos los que figuraban en dicha lista habían aceptado asistir. ¿Quien rechazaría una invitación de Jung Yunho? Esa tarde, a las cuatro en punto, Yunho había llamado a Jaejoong para sugerirle que se pusiera su mejor traje y anunciar que pasaría a buscarlo dos horas mas tarde. Él había supuesto que irían a cenar otra ves y, aunque se sentía incomodo con la invitación, comprendía que si no iba no lo dejaría en paz en toda la noche. Él no hablo de fiesta, no le dijo nada sobre el tema hasta que llegaron al ático.



A Jaejoong le enfureció que Yunho hubiese hecho todo eso sin consultárselo, y apenas le dirigió la palabra en desde que llegaron al ático, cosa que a Yunho no pareció molestarlo en lo mas mínimo. Sin embargo bajo la gran ira de Jaejoong, imperaba un sentimiento de angustia y desesperación. Sabia que si Yunho estaba ahí nadie se atrevería a mostrarse abiertamente frió u hostil con él; pero era tan sensible que en realidad no importaba que los demás ocultaran lo que pensaban o sentían. Él sabia que la empatia estaba ahí y, se sentía inseguro por ello. 



La presencia de Changmin, el secretario de Yunho, no contribuiría precisamente a facilitarle las cosas. El secretario disimulaba con cuidado delante de Yunho, pero se mostraba ostensiblemente su desprecio por Jaejoong cuando su jefe no lo miraba. Resulto que Changmin era primo de Yunho; quizá por eso no temía perder su puesto. 



-Estas muy pálido -observo Yunho y, detuvo la mano sobre el pomo antes de abrir la puerta. Se inclino y le sujetó la mano con fuerza, viéndolo a los ojos-. ¿Te sientes bien?. -Desde hace pocos días lo sentía cansado y veia que dormía por mucho tiempo, Estaría enfermo o demasiado nervioso por esta fiesta, pensó Yunho-. Tranquilo, yo estoy aquí.



Jaejoong sintió ganas de darle una patada, pero se prometió a respirar y dejar para después esa paliza que se merecía Yunho. Lo miro y asintió con la cabeza, en señal para que Yunho abriera la puerta.



A continuación, Yunho sujetó mas fuerte su mano y abrió la puerta, presentándolo como <su querido amigo y socio> hizo que en muchos rostros, sobre todo de hombres apareciera una expresión de complicidad y, Jaejoong pensó con furia que eso era lo mismo que presentarlo como <mi amante>, pues así habían interpretado todos con sus palabras. Naturalmente Yunho no sabia que podrían tomarlas asi, pero para él realmente eso es lo que era Jaejoong. Sin embargo al oír lo de socio, todos se presentaron muy educados y abandonaron el abierto desdén que Jaejoong había percibido por un momento. Con las palabras escogida por Yunho habia dejado bien en claro que cualquier insulto o desprecio que le dieran a Jaejoong se lo tomaría como para él mismo. 



Para sorpresa e incomodidad de Jaejoong, Yunho le presento a una mujer elegantemente vestida que era periodista. Por la leve presión que le dio al agarre de sus manos, Jaejoong supo que se trataba de la columnista de la sociedad que habia escrito el malicioso articulo que habia aparecido en el diario dominical, semanas atrás. Saludo a Kwon Bo Ah, con una actitud controlada que no dejaba translucir ninguna emoción, aunque tubo que hacer autodominio para conseguirlo. La señorita Boa lo miro con hostilidad durante una fracción de segundo, antes de adoptar una falsa sonrisa y soltar las formalidades de rigor. 



La atención de Jaejoong volvió a centrarse en Yunho, cuando una impresionante mujer castaña deslizo un brazo alrededor del cuello de él y se puso de puntillas para darle un beso en los labios en forma de saludo. No fue un beso apasionado, pero anunciaba a voces la intimidad que existía en ambos. Jaejoong se puso rígido y soltó la mano que aun lo mantenía agarrado y noto que una inesperada y desagradable oleada de celos lo abrazaba por dentro. ¿Como se atrevía esa mujer a tocar a Yunho, si este claramente decía abiertamente que estaban juntos? Temblando, tuvo que reprimir el impulso de apartarla de Yunho de un tirón. Aun así, habría sido capaz de montar una escena si el propio Yunho no se hubiese quitado del cuello el brazo de esa mujer al tiempo que daba un paso atras. Después se dirigió a Jaejoong pidiéndole disculpas, si bien su disculpa quedo estropeada al notar el leve enojo en las facciones del rostro de Jaejoong.


Yunho se saco deliberadamente el pañuelo del bolsillo para limpiarse el carmín marrón claro de la castaña, cosa que nunca había hecho con Jaejoong, cuando lo beso en varias ocasiones en el pasado y este se había aplicado brillo labial. Después tomo nuevamente la mano de Jaejoong y dijo: 


-Cariño, quisiera presentarte a una vieja amiga. Go Ah Ra. Ara, te presento a Kim Jaejoong.



Unos ojos color verdes se volvieron hacia Jaejoong, aunque la expresión que había en ellos era de ferocidad; a continuación, entreabrió los labios en una sonrisa.



-Ah, si, me parece haber oído hablar de usted -ronrroneo Ara.



Jaejoong noto que a su lado, Yunho se quedaba repentinamente inmóvil, como una pantera al acecho. Le apretó con fuerza la mano y le respondió a la mujer que aun le sonreía.



-¿De verdad ha oído hablar de mi? Que interesante -luego se volvió para ver al acompañante de Ara que hasta entonces había estado observando la escena con gesto cauteloso, como si no deseara verse involucrado.

Los murmullos llenaban el salón, Changmin iba de un grupo a otro, asumiendo los deberes de anfitrion y liberando así a Yunho de gran parte de dicha tarea. Durante un rato, este paseo a Jaejoong entre los distinto grupos de invitados charlando, animandolo a tomar parte en las conversaciones, mientras dejaba en claro, que Jaejoong era suyo y no le faltaran el respeto. A continuación lo dejo solo, cosa que Jae le pareció una crueldad, ahora se sentía mas seguro de la mano de Yunho que solo.


Por un momento le embargo el pánico y miro alrededor, buscando un lugar apartado donde sentarse. Entonces se encontró con la mirada fria y risueña de Changmin y supo que el secretario esperaba  que hiciera el ridículo. Haciendo un esfuerzo se obligo a acercarse aun grupo de personas que se estaban riendo, mientras hablaban de una comedia teatral del momento. Solo cuando se unio al grupo supo que en el se encontraba Boa, de inmediato se hizo un breve silencio.



Jaejoong irguió el mentón y dijo con calma:


-¿No interpreta el papel principal  esa actriz que causo tanta sensación  en Estados Unidos el año pasado?



-Si, la nominaron para el premio a la mejor actriz, pero parece que le gusta mas el teatro que el cine -respondio una mujer d mediana edad.



A partir de ese momento todo resulto mas fácil. Las mujeres mujeres y hombres parecían relajarse  un poco cuando descubrieron que Jaejoong era un jovencito educado y discreto, que no actuaba como que codiciara a sus parejas. Ademas Yunho estaba observándolo, aunque se mantuviese aparte hablando de negocios. De pronto alguien del grupo tomo un plato de bocadillo y Jaejoong sintió la necesidad de vomitar, el olor que expulsaba ese platillo era horrible y se disculpo para dirigirse al baño. Mientras se dirigió al baño, vio a Ara hablando muy seriamente con Changmin y, mientras los observaba el secretario le lanzo una mirada fria de desprecio que le produjo escalofríos sintiéndose peor. Corrió hacia el dormitorio de Yunho y se adentro al baño permaneciendo ahi, mientras vomitaba todo lo que había comido antes. Tenia días de sentirse muy mal, con sueño y sobretodo la comida le daba asco. De pronto Jae detuvo su pensamiento, al apreciar una idea absurda. ¿No, no podía estar embarazado? ¿o si?.


















miércoles, 28 de octubre de 2015

capitulo 12





PODER DE SEDUCCIÓN.





 El timbre sonó y  Jaejoong se detuvo en seco y noto que un escalofríos le recorría la espalda, empezó a temblar y su corazón a palpitarle con demasiada rapidez-. ¡Dios mio!  -trago saliva -. Es él. ¡Lo se!. Dile que se vaya si no, puedo matarlo - dijo Jaejoong, apretando la mandíbula.


-Sé valiente y compórtate como un hombre adulto Jae, aunque no tengas la edad tienes que empezar a enfrentar tus problemas, si los tienes con Jung Yunho, los arreglas y si tienes que enfrentarte con el mismísimo diablo tienes que ser fuerte, entiendes?-. Iré abrir la puerta mientras tu preparas el té -sugirió JiHyo, poniendo un pretexto para hablar antes ella con Yunho para si saber con que intenciones venia, después de lo ocurrido anoche y lo que decía el periódico, no quería que Jae sufriera mas y menos que empezaran una pelea. La expresión dolida y enojada del rostro de Jaejoong había desaparecido después de lo dicho por JiHyo, pero aun seguía sintiéndose incapaz de poder estar en el mismo lugar con Jung Yunho.


Jaejoong entendió porque JiHyo se había ofrecido a abrir la puerta, ella siempre trataba de protegerlo. A sus treinta y tres años se comportaba siempre como su hermana mayor y él sentía un inmenso cariño por ella, se dijo mientras sacaba tazas y platos para servir el té.


Se detuvo de pronto, pensando en ello. ¿Por que no se había ofrecido JiHyo antes para reunirse con Yunho y cerrar el acuerdo de las acciones? ¿Por que lo había dejado ir con ese mounstro ?. Cuanto mas lo pensaba Jaejoong mas impropia le parecía la actitud de JiHyo. Una fugaz sospecha relampagueo en su mente, pera la descarto de inmediato. Dicha sospecha, sin embrago persistía. ¿Lo había enviado JiHyo al encuentro con Yunho?  ¿por que estos se conocían? ¿Acaso Yunho se lo había pedido? ¿Cuales eran las intenciones en todo esto? Hace un momento JiHyo lo defendía, acaso ellos estaban de acuerdo? Pero JiHyo jamas le haría daño. ¿La había engañado también a ella, diciéndole que tenia sentimientos por él? ¿Yunho de verdad sentía algo por él, como lo reflejaban sus ojos en aquella foto del periódico? entonces, ¿Por que le hizo daño? -Jaejoong empezó a temblar, sin entender nada, una tormenta de ideas y preguntas se desataba en su cabeza. ¿Como podia sentirse mejor con solo imaginarse que lo que había pasado la noche anterior no había sido solo una aventura para Yunho? ¿Como podria solo imaginárselo? si él no lo queria mas en su vida, si él lo odiaba, jamas le perdonaría, si él se sentía dolido.


Jaejoong cerro lo ojos, intentando no pensar mas, pero nuevas idea inundaban su cabeza, ideas tontas y las cuales no iba aceptar nunca. pero la ideas seguían rondando; él había deseado a Yunho como jamas  había deseado a un hombre, había dejado que lo tocara y le había respondido de igual forma. ¿A caso le gustaba Jung Yunho?. No negó con un movimientos rápidos de cabeza, era la idea mas absurda de todas.  Debia alejarse de ese hombre, aunque como lo hacia, si a pesar de lo que había pasado entre ellos él lo seguia buscando.



Finalmente el agudo silbido de la tetera, lo devolvió a la realidad; se apresuro a apagar el fogón y vertió el agua en el té. Ignoraba si tenia que servirle a Yunho también, no quería hacerlo, pero se había prometido asi mismo demostrarle que no le había causado ningún daño, así que llevo tres tazas. Sin detenerse a pensar en lo que staba haciendo, agarro la bandeja y la llevo hasta salón antes de perder el valor.


Yunho estaba sentado en el sofá, mientras que JiHyo había preferido una silla. Ambos se levantaron al verlo y, Yunho se adelanto para quitarle de las manos la pesada bandeja y depositarla en la mesita baja. Jaejoong tembló ante el roze de los dedos de Yunho contra los suyos y dio un paso atrás con rapidez, y Yunho se regreso hacia el sofa para volverse a sentar. JiHyo le indico con el brazo que se sentara al lado de Yunho y Jae sin ganas le hizo caso. 



-JiHyo y yo hemos hablado de la situación -. dijo Yunho con voz suave y calmada.


Jae lanzo una mirada desesperada a JiHyo, pero esta se limito a sonreír.



-¿De que situación ? -Inquirió, Jaejoong procurando aparentar calma. 


-De el lugar en que nuestra relación te pondrá ante la prensa -explico Yunho tranquilamente. Mientras Jaejoong controlaba sus ganas de golpearlo hasta que muriera.


-¿De que relación estas hablando? -susurro con rabia Jaejoong



-Creo que lo sabes muy bien, no puedo dejar que te hagan daño, daré ciertos movimientos para que sepan que yo te protejo, y así no tendrás otras de esas columnas en el periódico.


-No es necesaria tu ayuda -contesto Jaejoong, mientras tomaba su té; estaba confuso, así que él no tenia nada que ver con lo del periódico y ahora quería utilizar su influencia para ayudarlo. sonrió y dijo en un tono de  sarcasmo: 


-¿Y de ti quien podrá protegerme?, si eres tu el que me a hecho mas daño.


JiHyo se levanto de la silla y pensó que era momento de irse -Los dejare tengo trabajo que hacer. Jaejoong solo dirigió su mirada a ella y esta en respuesta le regreso una mirada tranquilizadora a Jae.


-Llámame mañana y hablaremos de las acciones -dijo Yunho, mientras JiHyo abría y salia de la casa. Jaejoong respiro hondo y Yunho solo permaneció en silencio.



-Jaejoong, quiero protegerte, déjame hacerlo, se que no confiaz en mi pero,..cerro los ojos recordando el dolor que sintió al verlo destrozado, al ver que le había hecho daño, y quiso tomarlo entre sus brazos e implorarle perdón, pero sabia que no se lo merecía. y ahora quería ayudarle a mejor su vida a regresarle lo que tantos le habían quitado con sus habladurías y mentiras, pero le dolía saber que no podía regresar él tiempo y protegerlo de él mismo.



-Jae prometo no hacerte daño, no acercarme a ti sin que tu lo quieras, pero déjame ayudarte con esto. Si me hubieras dicho porque te disgustaba tanto ese maldito fotógrafo, habría impedido que publicaran las fotos como la columna. Pero dejaste que se interpusiera tu orgullo, ahora esta pasando esto. Déjame ayudarte, por favor.



-No veo ninguna necesidad de interferir o ayudarme, porque lo de anoche jamas volverá a pasar. Nunca mas te quiero volver a ver.



-Me niego a eso -dijo Yunho en tono grave-. Aparir de ahora estarás a mi lado cuando salga y vaya a alguna fiesta. La gente te conocerá y sabrá quien eres en realidad. Ese es el único medio seguro para callar sus habladurías; permitir que te conozcan y descubran lo bello que eres. Eres un muchachito simpático a pesar de tu carácter y orgullo.


-¡Vaya muchas gracias! -ironizo Jaejoong. Sintiendo derrepente que Yunho estaba hablando con sinceridad. Pero no podía confiar en este hombre otra vez, verdad, ¿O si?. Lo miro directamente a los ojos y sintió que todo el odio y rencor se esfumaban cuando esos bellos ojos cafés lo miraban con tanto deseo. Estaba loco, cualquiera diría que estaba loco, pero dejaría que arreglara este problema y encontraría la manera de hacerle pagar por lo que le había hecho. 


Yunho no entendía porque este chico que parecía un niño, le hacia vibrar el cuerpo con solo verle a los ojos.¿ Por que causaba eso en él?, si en otras ocasiones dejaba a sus amantes destrozados, sin importarle en lo mas mínimo. Ellos siempre se enamoraban de él y le rogaban por su atención, pero a él no le importaba lo que pudieran sentir, después de haber estado con ellos no le interesaban en lo mas mínimo. Pero este bello chico, desde que lo vio por primera ves en un articulo hace años, hizo que su mundo girara alrededor de él,  pero el chico estaba casado y era uno de esos niños mimados que no les importaba acostarse con cualquiera por dinero.  Y cuando quedo viudo pensó en buscarlo pero no supo donde, hasta que se dio la oportunidad, cuando él voto en contra de sus ideales. Cuando lo vio en su despacho la tarde anterior, su miembro se había endurecido y pensó que con poseerlo una vez se saciaría y dejaría de pensar en él, pero sentía que quería tenerlo y acorrucarlo en su regaso, mas ahora que sabia que era todo lo contrario y que él le  había causado el mayor de los daños, necesitaba cuidarlo y quería con todo su ser, tirarlo sobre su cama, arrancarle la ropa, morderlo y penetrarlo con fuerza hasta que gritara su nombre y llegara al orgasmo. Pero no podía, ahora él  bello chico que lo veía con duda, lo odiaba y solo le tocaba ayudarlo y ganarse su confianza.












martes, 27 de octubre de 2015

capitulo 11





PODER DE SEDUCCIÓN. 







-¿Sucede algo? -pregunto Jaejoong, con miedo a la respuesta que recibiría-. Espera, antes que me contestes, ¿Te apetece una taza de café? 



Junsu hizo una mueca, ¿Café?, no Jae, creo que deberías ver esto. Es un articulo cargado de malas intenciones, y precisamente ahora que la gente empezaba a olvidarse de ese desagradable asunto. Habría preferido no traerlo: De hecho Yoonchu, insistió en que no debía; pero de todos modos, te habrías enterado cuando salieras a la calle y todos te vieran mal, y creí preferible que te enteres en privado.


Sin decir nada, Jaejoong alargo la mano para tomar el periódico, aunque ya sabia de que se trataba. Junsu había abierto el diario por las paginas de sociedad, en las que figuraban dos fotografías. Una, por supuesto mostraba a Yunho y él besándose por encima de la mesa del restaurante.
La otra había sido tomada cuando se marchaban y, Yunho lo había sujetado del brazo: Yunho lo miraba con una expresión de deseo que hizo que Jae se estremeciera; al recordar lo que había sucedido cuando lo había llevado a casa, hizo que Jaejoong sintiera un dolor en su pecho, y se pregunto como había pasado todo eso.


Pero Junsu estaba señalando la columna que acompañaba las fotografías, y Jaejoong se sentó para leerla. Estaba escrita con un estilo ingenioso y sofisticado, aunque en un determinado momento, la articulista había dado rienda suelta a la bilis. Jaejoong noto una sensación de nauseas mientras leía por encima del texto impreso.


Anoche se vio al conocido viudo caza-fortunas de Seúl, envolviendo en sus redes a otra desvalida y embelesada victima. Jung Yunho, el multimillonario Japones, parecía hallarse completamente cautivado por los encantos del viudo. ¿Es posible que esté haya acabado ya con la fortuna que le dejo su difunto esposo, el apreciable Shirota Yuu? Sin duda, Jung Yunho puede ayudarlo a mantener el estilo de vida al que esta acostumbrado, aunque, según indican fuentes, puede que él viudo no lo tenga tan fácil para cazarlo como lo tuvo con su primer marido. No podemos sino preguntarnos cuál de los dos acabara ganado. Él viudo no parece detenerse ante nada, pero lo mismo cabe decir de su presa. Seguiremos los acontecimientos con interés.


Jaejoong soltó el periódico encima de la mesa y fijo la mirada en el vació; no debía dejarse incomodar por las habladurías. Es mas debía permanecer tranquilo, su odio debía ser dirigido al único que le causo este daño. No obstante, parecía que cada vez se derrumbaba y caía mas en un agujero negro. Antes tenia a Shirota para animarlo, para mitigar su dolor y hacerlo reír, pero ya no tenia a nadie. Debía soportar solo todo el dolor. 



El viudo cazafortuna...Le habían puesto ese apodo después de la muerte de Shirota. Antes por lo menos lo llamaban por su propio nombre. El se hubiera ido a Estados Unidos de no ser por los intereses financieros de Shirota. Él deseaba llevar una vida tranquila. 


Junsu lo observaba con preocupación, de modo que Jaejoong se obligo a respirar hondo y temerosamente para hablar.


-Un texto escrito a mala idea, ¿he? Casi había olvidado la maliciosos que pueden llegar a ser...pero no cometeré el error de dejarme ver otra vez. No vale la pena.



-Pero no puedes estar toda la vida escondiéndote -protesto Junsu-. Eres muy joven. ¡Es injusto que te traten con si fueras un...leproso! has algo.


Un leproso...Que pensamiento mas espantoso. Pero Junsu no estaba tan lejos de la verdad, si bien nadie lo había obligado aun a Jaejoong marcharse  de la cuidad. Todavía era bien recibido en unos pocos hogares.



Junsu opto por cambiar de tema; aunque Jaejoong hubiera intentado fingir indiferencia, su rostro habia palidecido y adquirido una expresión de angustia y desesperación. Su amigo señalo la foto y pregunto:



¿Que me dices de este bombón, Jae? ¡Es guapísimo! ¿Cuando lo conociste?



-¿Que? -Jaejoong agacho la mirada y unas lagrimas hicieron su aparición. ¡ah pues la verdad prefiero no hablar de él!


-¡OH! Lo siento -se que no es el momento, pero es que es ¡Jung Yunho!.



Jaejoong no quería oír mas ese nombre; deseaba olvidar lo sucedido la noche anterior. Después d observar su la cara pálida de su amigo, Junsu le dio una palmaditas en el hombro a Jaejoong y se marcho. Jaejoong siguió un rato sentado y sentía que nuevamente todo se le salia de las manos y dejo caer las lagrimas que fluyeron sin intenciones de parar.



Una vez que había cesado el ataque de llanto, se sintió exhausto; no había dormido nada, le dolía el cuerpo y emocionalmente era un desastre. Se encamino para la sala de estar, y acostarse en el sofá, Pero recordo que allí había pasado todo anoche, así que prefirió sentarse en una silla. Puso los pies en alto, apoyándolos en una butaca. Se sentía muerto; cuando sonó el teléfono, se quedo mirando el aparato durante varios instantes, como tonto, antes de levantar el auricular.



-Diga -respondió en tono suave.



-Jaejoong. ¿Has...?


Se retiro el auricular del oído al oír la voz profunda y volvió a colgarlo con enojo.



Cuando sonó el timbre de la puerta, un rato después, Jaejoong  siguió sentado donde estaba, decidido a no responder, pero oyó que JiHyo lo llamaba en voz alta y se levanto.


-Buenos días -lo saludo-. He leído el periódico. debemos hablar de ello. Debí llamarte ayer, pero tuve que ausentarme d la cuidad, vamos cariño.


Se sentaron en la sala de estar, Jaejoong siempre en su silla. y dijo JiHyo: 


-Bueno, estaba claro que mis temores eran infundados. Es evidente que Jung Yunho esta cautivado por ti. ¿Menciono el asunto de Dryden?


-Si, -respondió Jaejoong y se obligo a sonreír-. Voy a venderle las acciones. Pero no creas que quiero verlo mas. Es un desgraciado que me ha humillado y esa columna el en diario no me extrañaría que él la secundara-. respiro hondo y trato de hablar lo mas fluido que podía. -Me ha llamado dos veces esta mañana y le colgué. Si tu puedes ocuparte de todo los detalles de la venta de las acciones, estaré muy agradecido.


-Claro que puedo encargarme -se apresuro a decir JiHyo-. Pero estoy segura que subestimas a ese hombre. A juzgar por las fotos del periódico, puedo asegurarte que ese hombre esta rendido a tus pies, él no a insistido en verte por las acciones.



-Si, no lo ha hecho por las acciones -admitió Jaejoong-,pero es inútil no volveré a dejar que se me acerque, no dejare que me arruine mas la vida.


-¿A caso algo ha pasado? , cuando él quiere algo lo obtiene pero nunca he oído que le haga daño a nadie. ¿Te ha hecho daño?


-¿A caso pretendes ponerte de su lado,JiHyo?  -pregunto Jaejoong con asombro e indignación-. ¿No comprendes que su atracción es meramente temporal, solo para satisfacerse él mismo, que tan solo busca humillarme y lo ha logrado?



-La mayoría como él son así, pero sus ojos reflejan mas que eso Jaejoong -dijo JiHyo seriamente-. Mira esta foto y ve sus ojos.


- Bueno pero eso no me interesa, lo odio y no quiero volver a verlo. Por cierto, las acciones se venderán al precio de su valor en bolsa. Me ofreció mas pero no quiero que piense que me esta pagando por mis servicios.



-¡OH, POR DIOS! ¡USTEDES YA....! -dijo JiHyo con los ojos abiertos de par en par. 



-No, el me forzó y eso jamas se lo perdonare. No me he vendido.



-Ni yo he dicho eso cariño. ¿Como que te forzó? eres un hombre, ¿como pudo quitarte la ropa y que tu no hicieras nada?
¿seguro que te forzó? -inquirió JiHyo, con expresión  seria.



-Si, y no hablare de eso contigo, quiero asesinarlo - Jaejoong suspiro y luego recordó como lo había besado y, como llego al clímax, antes de que lo penetrara sin su consentimiento y tembló, había sido lo mejor de su vida, pero no le perdonaría por usarlo y actuar sin que él quisiera.



Luego de unos momento en silencio, JiHyo escucho unos maullidos y corrió para ver a las crías de la recién madre y los acaricio. Se puso de pie y le sonrió a Jaejoong y luego vio la taza d té que había ocupado Jaejoong para beberlo y dijo:



-Veo que has hecho té, pon a calentar el agua y me preparas uno mientras me cuentas los detalles de la noche anterior con JungYunho cariño, se que podre ayudarte. ¿De verdad te hizo daño o lo decías en broma? 



Suspirando Jaejoong, lleno una tetera con agua y la coloco en la hornilla. 



-Lo que paso ya te lo he dicho, no te dejes engañar por esa fotografía, JiHyo, Yunho es un mounstró, ahí me beso para castigarme y empezar con su plan. No se si...-iba a decir que no sabia con seguridad si las llevarlo a ese restaurante eran plan de él o no, pero lo interrumpió el sonido del timbre; Jaejoong se detuvo en seco y noto que un escalofríos le recorría la espalda, empezó a temblar y su corazón a palpitarle con demasiada rapidez-. ¡Dios mio!  -trago saliva -. Es él. ¡Lo se!. Dile que se vaya si no, puedo matarlo - dijo Jaejoong, apretando la mandíbula.