sábado, 2 de julio de 2016

Capítulo 9








Perfect





 Al escuchar que él camionero se iba con el camión Jaejoong despertó de el cantó. La realidad lo golpeó.  Su secuestrador estaba excitado y él no estaba seguro si estaba igual. Sin pensar más empujó a Yunho.  Era difícil moverse así que cerro su boca y se alejo. 









-Basta!!!- exclamó en voz baja-Basta!  El camionero ya se fué. 










Sorprendido por el tono de voz de Jae Yunho levantó la cabeza y miró fijo su piel y su boca suave con un hambre descontrolada que núnca había sentido. Pero se obligó a alejarse aunque tenerlo en sus brazos le resultaba necesario. No comprendía porque Jaejoong no lo había delatado al camionero pero fuera cuál fueran sus motivos,  estaba en deuda con él y no podía pagarle violentandolo y violarlo en la nieve. Le tendió la mano en silencio y no pudo más que sonreir cuando él joven que instantes antes se había derretido en sus brazos,  recuperó sus defensas,  ignoró su gesto y se levantó por sus propios medios.











-Estoy empapado y cubierto de nieve y es tú culpa- se quejó y evito mirarlo.










Con un gestó automático Yunho tendió una mano para quitarle la nieve pero Jae saltó hacía atrás mientras se limpiaba por él mismo.








-No te creas con derecho a tocarme  solo por lo que acaba de suceder- le advirtió . Pero Yunho estaba admirado por los resultados de ese beso: los enormes ojos de Jae estaban brillando y su piel de porcelana estaba hermosa. Cuándo estaba agitado y excitado cómo en ese momento,  Kim Jaejoong era mucho más hermoso que todas las mujeres que Yunho había visto. Además era valiente y bondadoso,  un chico honesto y sincero. -Solo le permití besarme porqué comprendí que tenia razón;  no hay ninguna necesidad de que alguién muera porque tengo miedo.  Y ahora sigamos con este viaje y terminemos con esta penosa experiencia.







-Por la amargura de su voiz,  me imagino que volvemos a ser adversarios señorito Kim?









-Por su puesto!  Somos adversarios- contesto Jae- Te llevaré hasta donde quieras,  ya no intentaré escapar.  Pero aclaremos algo: en cuanto llegues me dejaras en libertad.  Deacuerdo?







-Deacuerdo- mintió Yunho.







-Bien...  Entonces vamos.







Yunho lo siguió sacudiendose la nieve de la chaqueta.  Mientras caminaba hasta el auto,  observó su cabello moverse por el viento,  y el gracioso mebeo de sus angostas caderas.  Al parecer por su rapides él joven estaba decidido a no volver a hablar con él.  En eso como en todo lo demás,  Yunho estaba decido a llegar a su objetivo con Jae. Había saboreado sus labios,  y percibió que había sido correspondido con mucho gusto.  Él necesitaba gozar de el banquete completó.  Ese hermoso chico sería suyo.









Una parte de su mente le advertía que cualquier relación sexual que tuviera con su cautiv era una completa locura. Complicaría la situación y el no necesitaba más complicaciones.

Otra parte de su mente escuchaba el clamor de su cuerpo excitado y deseoso de él chico.  Y argumentaba que una relación sería beneficioso,  ya que un cautivo feliz se convertía EB cómplice y además Jae era una compañía muy hermosa.





Yunho decidió tratar de seducirlo. Pero no porque Jae tuviera algo especial o fuera su tipo.  El prefería las mujeres.  Pero era algo práctico y por supuesto que era extremadamente agradable.  Entró en el auto y miró que él joven hacía una mueca de dolor. Y contenía la respiración al acomodarse.









 -Qué sucede?





 - Cuando salí de el auto y después cuando me tirarte a la nieve me lastime la cadera y la pierna. - ccontestó Jae con amargura y furia consigo mismo por recordar ek beso y sentir las sensaciones que sintio. - Supongo qe eso te llenará de preocupación y de remordimiento.





 -Asi es. - contestó Yunho con suavidad. Jae apartó la mirada absolutamente decidido a no creer una mentira.  Él hombre era un asesino convicto y no debía y necesitaba olvidar el beso.









 Estamos perdidos por todos los malditos demonios!!  Que puede haber allá arriba más que un campamento de explotación forestal desierto.?  -La voz de Jaejoong temblaba de tensión nerviosa.
















 Acababan de abandonar la ruta para tomar un camino inclinado que subía la montaña en una interminables series de curvas. Curvas que lo hubieran puesto nervioso en el verano: en este momento con la nieve lisa y la mala visibilidad lo ponían con los pelos de punta.  Y cuando pensó que era imposible que el camino empeorará,  llegaron aún sendero muy angosto,  tan angosto que las ramas de los pinos golpeaban el auto.









 -Ya sé que estas cansado.- Dijo Yunho - sino creyera que cuando encontraras la ocasión saltarias d el auto hubiera manejado yo.









 Desde el beso,  doce horas atrás.  Yunho lo taratava con cortesía que a Jae le resultaba mucho mas alarmante que su anterior furia.  Ya que no podía desprenderse de a idea que Yunho había cambiado sus planes... Y él usoque tenía para él. Ignoró todos sus comentarios durante el vaiaje y esta no fue la excepción.









 -El mapa dice que vamos en direccion correcta.  Pero no había ninguna indicación sobre un camino que subiera en linea recta.  Este es un auto no un avión....










 Yunho solo sonreía al verlo hablar e ignorarlo.  Era muy lindo tratando de no ponerse nervioso.






 -Espero que él que te dio el mapa y las indicaciones supiera lo que hacía.





 -Enserio? - bromeó Yunho. - Supuse que tendriamos que esperanzas de que nos hubieramos perdido.









 -Me encantaría que tú estuvieras perdido- dijo Jae ignorando su tono divertido- pero no tengo intenciones de perddrme contigo y.... - se interrumpió alarmado al ver el angosto puente de madera.  No iba a cruzar eso. - Ese puente no es seguro  . El arrollo esta crecido.






 -No tenemos alternativa- Jaejoong escucho y miro a su estupido acompañante. Frenó de golpe.









 -No pienso cruzar ese maldito puente.






 Yunho no había llegado hasta allí para rendirse y regresar.  Además era imposible tratar de dar la vuelta. Vió qye el puente estaba limpio de nieve,  como si lo hubieran limpiado.  Supo que su amigo había cumplió con el trato. El arrollo crecido arrastraba grandes ramas.









 -Baja de el auto- ordenó Yunho después de algunos segundos de silencio.






 -En una hora estare congelado. Que me baje?  Eo es lo que quieres?  Moriré. Obligarme a manejar hasta aquí para matarme así.  Este era el plan?







 Durante todo elk día ninguno de los comentarios molestos habían podido apagar ek buen humor de Yunho.  Pero en ese momento las palabras y el significado de ellas molestaron a Yunho.  Jae pudo ver que Yunho apretaba los dientes cuando le habló casí enb un grito.








 -Bájate de el auto!! -repitió - Yo lo manejaré para cruzar el puente.  Si resiste.  Lo puedes cruzar después a pie y subir al auto en la otra orilla.








 No fue necesario que le repitiera nuevamente.  Jaejoong casí cayéndose se bajó y se cubrió con su suéter.  Pero el alivió que debía sentir por estar fuera de el coche donde estaba su cautor se convirtió en otra cosa.  En esas sircuntancias era absurdo. Al verr que a Yunho posesionarse detrás de el volante.  Se sintió culpable pir haber abandonado el auto,  avergonzado pir su cobardía y preocupado por la suerte que podía correr Yunho.  Y eso fué antes de verlo inclinarse hacía el asiento trasero y le dió su chaqueta diciéndole:








 -Si el puente no soporta,  busca un lugar donde el arrollo es angosto y que te permita pasar a pie.  En la arte superior de la montaña hay un casa cob teléfono y comida en abundancia.  Puedes llamar pidiendo auxilio y esperar allí a que pasé la tormenta y que te rescaten.







Yunho había dicho< Si el puente no resiste? >Sin entender nada y estremeciendose Jae se dio cuenta que él hombre estaba arriesgando su vida sin la menor preocupación.  Si el puente no resistía él y elk pesado auto moriría al caer alarrollo helado y crecido. Jaejoong se aferro a la puerta para impedir que la cerrara.







-Si caes al agua te tiraré uba soga o algo- pero no lo djo terminar.  Yunho cerro la puerta y Jaejoong se estremeció cerrando los ojos.  Escucho el auto avanzar y Jaejoong contuvo la respiración y empezó a orar desordenadas oraciones y camino hasta la oirilla y vio las turbulentas aguas. Era seguro que Yunhoi moriría y él pir uba extraña razón no soportaba la sola idea.








-Espera Yunho- grito
















Capitulo 8








Perfect




 Viajaron en silencio durante una hora.  Solo intercambiaron un comentario sobre el mal clima,  pero Jaejoong miraba por algún letrero que le indicará que había un lugar para comer y después de tanto pudo ver uno. 




 -Sé que no querrás entrar a un restaurante,  pero yo no estoy muerto de hambre- dijo con un tono agradable y amigable- el cartel anuncia que dentro de poco llegaremos a un restaurante de comida rápida. Podríamos pedir algo de comer en el mostrador para autos. 




 Yunho miró su reloj y empezó a mover su cabeza en forma negativa,  así que Jae se apresuro a decir 




 -Necesito comer cada dos horas porque... - dudo por un instante buscando el terminó medico que él no padecía -hipoglucemia!!  Lo siento pero si no como algo me siento débil,  me desmayo  y... 




 -Esta bien.  PPararemos aquí. 




 Jaejoong salio de la autopista dirigiéndose al restaurante. Estaba muy feliz pero trato de no demostrar su júbilo. 



 -Que bien que comeremos es justo a tiempo.  Estoy tan mareado no podría seguir manejando por mucho más tiempo.  Llegaron al lugar donde ordenarian y ordenaron la orden.  Yunho no deseaba comer pero se dió cuenta que tenía mucha hambre pero la sonrisa de su cautivo le hacía pensar que era lo que tramaba. Era hermosa la sonrisa pero eso le incomodaba. 




 -Son $5.69- informó una voz -por favor diríjase a la ventanilla. 




 Jaejoong detuvo el auto en la ventanilla y vió a Yunho buscar dinero pero se apresuro a decir. 




 -Yo pagare. Yo invitó. -después de un instante de vacilación Yunho miró a su acompañante con desconfianza. 




 -Es muy amable de tu parte. 




 -Asi soy yo- habló como un loco mientras sacaba el billete de díez dólares que contenía una nota que advertía que estaba secuestrado. Incapaz de seguir mirándolo.  Desvío la vista y la clavo al joven que estaba en la ventanilla  que parecía que estaba aburrido. 










 Jaejoong tendió el billete y lo miró fijo con expresión implorante.  Vió el joven extender el billete y la nota cayó al piso.  El joven recogió el papel y miro a Jae. 








 -Ésto es suyo? - preguntó a los ocupantes de el auto sin leerlo. 





 -No sé - dijo Jae obligando a leerlo- que dice? - empezó a decir pero se obligó a no gritar cuando Yunho le agarro el brazo con una mano y le clavó la pistola en un costado. 







 -No te preocupes- dijo mirando al joven y le tendió la mano- esa nota es mia- el joven en la ventanilla solo sonrió entregándosela a Yunho.  Luego les entrego el pedido y el cambio.  Cuando sé alejaron no podía verlo y simplemente no dijo nada. 








 -Puto imbécil!!  Realmente quieres morir?  Me ests obligando a que lo haga. Estaciona el auto mientras comemos que todavía nos estan mirando. 








 Empezaron a comer pero Jae sentía la necesidad de gritar,  la comida se le atoraba en la garganta. Yunho le sujeto la muñeca con fuerza causándole daño,  pero no intento golpearlo ni matarlo.  Jae pudo sentir que él realmente no quería hacerle ningún mal.  Al terminar de comer Jae empezó a tranquilizarse y manejó por otro largo tiempo. Un tiempo después se detuvieron al encontrar otro teléfono y vió que él hablaba con enojo al regresar al auto Jaejoong se atrevió a preguntar. 







 -Malas noticias? - pero Yunho no contesto y simplemente ordeno que siguieran.  Yunho sabía que el silecio ponía nervioso a Jae pero no le diría que era muy buenas noticias. Ya que la policía lo buscaba en la dirección contraría. A pesar de lo que había hecho Yunho no estaba molesto con él,  somo quería hacerlo pasar un mal rato. Pero se dió cuenta que lo miraba frecuentemente con enojo. 







 -Qué te pasa? - preguntó Yunho. 





 -El problema es que necesito ir al baño. 




 -Más tarde.!! 




 -Pero... -Jae miró a Yunho y se dió cuenta que no importaba lo que dijera no cambiaria nada. 




 Una hora después Yunho habló y le ordeno desviarse y detenerse en un lugar seguro. Pero el lugar estaba muy transcurrido así que manejaron por media hora más y llegaron a una gasolinera y ordeno que bajara.




 -Camina lentamente -dijo cuando vió que Jae corría al baño. Lo tomó de el brazo y se pegó a él. Al llegar al baño lo soltó y le dió el paso. 






 -También me ayudaras a bajarme el pantalón? - preguntó con furia. 





 -Apresurate y no hagas ninguna estupidez - dijo ignorando completamente su pregunta. 






 -Cómo que?  Ahorcarme con papael higiénico?  Eres un maldito. 





 Jaejoong quiso cerrar pero Yunho no lo dejo.  Así que Jae trato de tranquilizarse. 




 -Te doy un minuto. Después de ese tiempo abriré la puerta Jae. 




 Bastardo,  además de asesino pervertido.  Pensó Jaejoong mientras terminaba de hacer lo que necesitaba y se lavaba las manos.  Al abrir la puerta. 







 -Bien,  ya se terminó el tiempo.  Llenaron el tanque de gasolina y continuaron viajando.  La noche cayó mientras escuchaban diferentes noticias sobre Yunho. Jaejoong miró que este se había quedado dormido así que estacionó el auto al ver camiones de caraga en lo que parecia un estacionamiento.  








 El plan parecía perfecto.  Escaparia y si Yunho se daba cuenta gritería y los hombres que manejaban los camiones le ayudarían a escapar y defenderse de el mountro de Yunho.  Estaba dispuesto a apostar su vida para poder lograr terminar todo ese infierno.  Lo miró de reojo para asegurarse que dormía. Estaba dormido se aseguró Jae. Levantó el pie de el acelerador y abrió lapuerta con lentitud. Cuando bajo Yunho se despertó. 








 -Que demonios.   !!- pero Jaejoong ya corria por el lugar lleno de nieve. 





 -Socorro!!  Que alguién ne ayude - grito Jae pero cayó al suelo por la nieve. Se puso de pié y siguió corriendo al ver a Yunho seguirlo.  - Ayuda!! - dijo al ver que un camionero lo veía pero al mismo tiempo que Yunho le tiro una bola de nieve y él nuevamente cayó pero se levantó al instante.  -Deténganlo... Es.... La fuerte risa de Yunho ahogo las palabras de Jaejoong .







 -Basta de tonterías Jae amor.  Estas despertando a todo el mundo- grito mientras se arrojaba sobre Jae.  







 Jae trato de gritar nuevamente pero tenía sobre él a el cuerpo fuerte y grande de Yunho.  Vió que yunho sonreía y era para engañar al camionero. Apartó la cara para tratar de gritar pero Yunho lo cayo con un puñado de nieve sobre su cara. Mientras tomaba sus muñecas. 








 -Si ese hombre se acerca,  lo mataré -Aferró la muñeca de jae con mucha fuerza- maldita sea Jae,  eso quieres?  Que maté a alguién? 








 Incapaz de hablar Jae sollozo y movió la cabeza de forma negativa. Yunho respiró con hondo y hablo. 








 -Se acerca,  esta casí aquí. Bésame.  Y que parezca real,  porque sino lo mataré. - antes de que Jae pudiera decir algo Yunho lo besó. Jae vió al camionero que los veía con desconfianza. -Maldita sea Jae abrázame. 








 Jaejoong sentía la boca de Yunho sobre la suya y también el arma que le clavaba en la costilla.  Tenía una muleca libre podía escapar o tratarlo,  pero alguién moriría. Asi que Jae se obligo a abrazar a Yunho. Yunho sabía que algo malo pasaria si él reacionaba en el último momento así que en su último intento Yunho apoyo la boca junto a la oreja de Jae y pronunció una palabra que no decía muy frecuente. 






 -Por favor!!- la abrazó casí temblando- por favor Jae.!! 




 Al escuchar la suplica de su secuestrador,  Jae tuvo la sensación de que el mundo se había vuelto loco. Segundos después Yunho lo veo y separando sus bocas dijo:




 -Yo no maté a nadie.  Te lo juró -la suplica y el temblor en el cuerpo de Yunho hicieron lo que el enojo y amanezas no lograron.  Jae vaciló y pensó que lo que escucahaba era cierto. 






 Jaejoong inexplicablemente cerro su ojos,  pensando en que no deseaba que nadie muriera y que necesitaba sacrificarse él nadie mas.  Abrazó más fuerte a Yunho y aceptó su beso. Yunho sintió que el cuerpo bajo de él se suavizaba. Sintió que Jae abría su boca para darle paso a su lengua. Sintió unos dedos realizarse en sus cabellos que lo acariciaban. El beso empezó a ser profundo y sin que ninguno de los dos se diera cuenta,  se besaban de verdad y con pasión. Las manos de Jae se deslizaron por el pecho de Yunho y este otro lo abrazó pegandolo a su miembro ya despierto. 








 El camionero se acerco y empezó a reir.- creó que no necesitan mi ayuda verdad?  A menos que me dejen participar- se reía el hombre. 







 Yunho se alejo un poco de Jae y dijo en voz alta- Este hombre es mio.  Si quiere busque el suyo - temino de decir y vió las mejillas rosadas de Jae y sus ojos húmedos y nuevamente lo beso.  El beso fue caliente que los dos pensaron en poder derretir la nieve que estaba bajo de ellos. Mientras el camionero se alejaba. 























jueves, 30 de junio de 2016

Capítulo : 7








Perfect 



 Jaejoong manejó durante un tiempo sintiendo que sus manos temblaban,  llegaron a un pequeño pueblo y constantemente miraba por la ventana viendo las personas que actuaban normales mientras él era amenazado con una arma y estaba asustado. Jaejoong miró a él hombre que iba a su lado y pudo ver que animadamente meneaba su cabeza al ritmo de la música que sonaba en la radio. Para él todo era normal y si Jaejoong se lo hubiera encontrado sin conocerlo juraría que pensaría que es alguién normal. Pero no era asi.  A su lado viajaba un asesino prófugo que lo amenazaba. Podía tratar de huir o pelear con él,  pero no estaba seguro de el resultado.  



A su lado Yunho notó que Jaejoong miraba inquietamente a las personas y autos. Percibió el pánico cada vez mayor y supo que en cualquier momento el miedo lo llevaría a hacer algo desesperado.






-Tranquilicese!- ordenó




-Dice que me tranquilice!! - derrepente el miedo de Jae llegó a su límite y pasó a la furia. Lo miró echándo fuego por los ojos- Es usted estúpido?  Cómo pretende que me tranquilice si esta sentado justo a mi lado mientras me esta apuntando con una arma?  Me quiere explicar? 




Tiene razón pensó Yunho y antes de que él chico pudiera hacer algo malo para los dos decidio que sería conveniente para ambos que él joven se tranquilizara.







-Sólo le pido que mantenga la calma -pidió. Jaejoong torció los ojos y miró hacia adelante.









Jaejoong penso en escapar,  necesitaba salir de allí,  pero pensó nuevamente en todo lo malo que podía pasar.  Él podía escapar pero y si por dispararle a él,  otras personas resultaban heridas? Pensó en sí Yunho tendría el arma completamente cargada y si sería capaz de masacrar a personas inocentes.  Pero él habló con voz tranquila y condescendientes que utilizan lo adultos al hablar con niños histéricos.







-No te sucederá nada Jae.  Si hace lo que le digo.  Le aseguró que estará bien. Yo necesito llegar a mi destino y usted tiene un auto.  Es así de simple. A menos que esté auto sea muy importante para usted que este dispuesto a arriesgar su vida por él. Lo único que debe hacer es manejar sin llamar la atención.  Si algún policía nos detiene habrá disparos y usted estará en el medio. Así que pórtate como un buen chico.







-Si quiere que me tranquilice -habló jae sin poder soportar su tono de superioridad- Deje que yo empuñe esa arma y ke enseñé a tranquilizarce! - notó que Yunho hizo una mueca de molestia pero no hizo ningún movimiento.  Jaejoong empezó a creer que no tenía intenciones de hacerle daño. Esa posibilidad tuvo un efecto de placer y rabia por todo loque ya le había hecho vivir hasta ese momento- Es más -continuó diciendo con enojo- no me hable como si fuera una criatura y no me llame Jae!  Me trataba de señorito Kim cuando yo creí que era un hombre decente. De no ser por esos malditos jeans.  Malditos jeans - por un momento Jae sintió frustración pir haber creído que se había comprado jeans nuevos para su nuevo trabajo y él haberlo creido Jae se sintió como un imbécil.







Yunho miró al chico en un tranquilo silencio. No dijo nada pero en su interior se sentía impresionado por la inesperada demostración de valentía de el joven.  Miró de nuev hacia adelante con medía sonrisa y pensando en que gracias a Jaejoong no estaba aburrido ni pensando en esconderse.  Gracias al bello chico llegaría a su destino,  gracias a Jae.  No,  señorito Kim.  Se corrigió interiormente. Pero su instante de diversion se terminó al recordar que él lo dijo sobre no ser buena persona y se dió cuenta que él era un profugo.







Por lo visto.  Jaejoong era a su vez una bendición y una desgracia en sus planes.  En lugar de maldecir al destino por haberlo obligado a cargar con él  y la amenaza que eso significaba pensó en disfrutar de él y tratar de que el chico se tranquilizara. Recordó él último comentario de él y empezó la conversación.







-Que pasá con mis jeans?







-Qué? - Jae lo miro completamente confundido







-Usted dijo algo con respecto a mis jeans.. "Malditos jeans "- Qué tienen de malo mis jeans?







Jae contuvo una carcajada.  Mientras él pensaba en sobrevivir a él hombre solo le interesaba la moda.







-Que quiso decir? - insistió Yunho.







Jaejoong estaba apunto de mandarlo a la mierda.  Pero una idea cruzó por su mente.  Podía pelear con él o tratar de que él hombre confiará en él y así ante un descuidó huir.  Así que se obligó a responder con calma.







-Noté que sus jeans eran nuevos.




 -Y que tiene eso que ver con que por eso usted me haya ayudado.




 -Cómo no tenía auto y dió a entender que estaba sin trabajo.  Supuse que debía encontrarse en un mal momento. Después habló sobre viajar para conseguir un nuevo empleó - Jae se canso de hablar,  era estúpido él debía concluir lo que había pasado. de



 Yunho se sorprendió.  El joven había mostrado un poco de bondad. Bondad a la que Yunho no estaba acostumbrado así que se sintio emocionado y miro detenidamente al chico.  Sus bellos ojos y sus labios.  Era lindo.El tiempo paso y Jae condujo por un tiempo más hasta que habló.



 -Ya estamos muy lejos de la ciudad.  Hasta donde piensa que manejé?



 -Siga manejando- dijo Yunho con una sonrisa.




 -Que siga manejando? - exclamó Jae con ataqué de furia - miré pedazo de miserable!  No pienso ir hasta kutchan-Yunho acababa de obtener su respuesta. Jaejoong sabía hacía donde iba. -Me niego a hacerlo.  No puedo!!.



 -Si señorito Kim.  Si puede.  Y lo hará.




 -Vete al diablo!! - exclamo Jae con enojo. -llévate el auto y déjame aqui.  Jamás diré nada de tí.




 -En las peliculas las personas siempre dicen eso.  Resulta que es mentira. - dijo Yunho trantando de ser lo más tranquilo que podía.




 -Pero esta mierda no es una película!!!




 - Sin embargo tiene que admitir que es una promesa absurda.




 -No puedo seguir con esto.  No puedo.




 -Comprendo que estes asustado.  Pero teprometo que jamás te haria daño.  A menos que tú mismo crees la oportunidad para que algo malo suceda. - suspiro y agregó - No quiero que usted sufra ningun daño.




 -Quiere que creá que usted no quiere matarme?  No se puede confiar en un asesino.




 -No.  Pero no tiene de otra la voz de Yunho cambio y sin mas ordeno. - basta de carlas empieze a manejar.



 Jaejoong estaba perdido.  Sentía que no había nada que pudiera hacer.  Así que trato de tranquilizarse y pretender estar en un libro de los que tanto le gustaban. Y de rrepente quería hablar con él hombres su lado así que hablo.




 -Señor U-Know.  Le agradezco por no quererme hacer daño.



 -Qué le sucede? - preguntó Yunho sin comprenderlo. -En que piensa?




 -En un libro. En una novela de misterio.



 -Comprendo-dijo nada más.  Jaejoong le dirigió una mirada y se sorprendio al encontrar una sonrisa calida y hermosa.



 -Eres un joven completamente fuera de lo normal Jae. Me llamó Yunho.  Dime Yunho.



 -Bien,  ya que vamos a estar juntos por un tiempo me gustaría que hablaramos cómo amigos y me cuentes cosas de tí - dijo Jae tratando de ser normal.




 -En serio?  Hablas en serio?




 -Cómo fué tu vida en la cárcel? Dime que sucedió mientras vivias en ese ambiente.




 Yunho estaba aterrorizado con la voz tranquila y dulce con la que hablaba Jae. No entendía cómo podia tener tantos cambios de tono de voz.  Núnca había conocido mujer u hombre como Jae.  Jae sonrió.  Poniendo nervioso a Yunho.




 -No piensas decirme nada?  Por ejemplo : he escuchado a muchas personas que se consideran inocentes.  Tú lo eres?




 -No creó que mi respuesta te importe. Todos los convictos dicen que lo son




 -Si.  Lo sé. Pero quiero saber si tú realmente lo eres? - insistió Jae esperando que dijera que si para tratar de creerle.




 -El jurado dijo que era culpable.




 -El jurado se ha equivocado muchas veces.  Dime lo que es. Aunque creo que ellos tratan de ser objetivos.  Dime que crees?




 -Me declararon culpable por rico y famoso.  Yo los estudie en el transcurso de el juicio. - gritó con furia. - Todos esos malditos santurrones querían ver caer a alguién desde lo alto y mostrar que ellos pueden contra cualquier.   Malditos. -Jae sintió miedo al escuchar la voz ronca y molesta.  Así que trato de hablar con tranquilidad.




 -Pero no eres culpable.  Verdad? Solo no había como probar quién mató a tu esposa verdad?




 -Pero eso ya no importa.  A nadie le importa.




 -A mi si me importa.




 -Si realmente te importa.  No yo no la maté - Dijo Yunho mirando a los ojos de Jae que lo estudiaban.





 -Bien.  Te creó - Dijo Jae sin estar seguro.  Yunho solo sonrió y miro que frente a ellos había un lugar donde poder llamar por teléfono.




 Mientras Yunho bajo de el auto y fué a llamar por teléfono.  Jae anotó en un papael rápidamente algo y pensó en un plan,  tenía un plan para escapar de ese hombre.



















martes, 28 de junio de 2016

Capítulo : 6








Perfect 





 Jaejoong observaba como el hombre alto arreglaba su auto. Era un poco extraño que alguién se ofreciera ayudarlo,  pero le agradecía ya que él solo no hubiera podido.
 Ja




 -Hacia donde va? - pregunto Yunho aún sacando la goma pinchada. 




 -Fuera de la ciudad,  rumbo a Tsuda- contestó Jaejoong admirando como podía hablar tan bien con él. 




 Tenía una voz agradable,  suave y profunda.  Su cabello castaño oscuro y muy abundante solo un poco sucio y mal cortado. Jaejoong se pregunto como se vería sin esos anteojos de motociclista.  Es muy guapo concluyo.  Pero no era su aspecto ni su estatura lo que ponían nervioso a Jaejoong,  erá algo mas,  algo difícil de saber.  Dejó de pensar en el asunto y tomando un poco de café inició la conversación. 




 -Trabajas por aquí? 




 -Ya no.  Se suponía que mañana debía empezar un nuevo trabajo,  pero debo estar allí a las siete de la mañana sino quiero que se lo den a otro. -Término de poner el neumático y luego señalo una bolsa para que Jae la viera y agregó - se suponía que un amigo me pasaría a buscar hace dos horas para llevarme parte de el trayecto,  pero me imaginó que debe haber pasado algo que le impidió venir. 




 -Y hace dos horas que esperas aquí afuera? - Jae pregunto con sorpresa. 




 Yunho no contesto y Jae pudo saber que estaría congelado y se obligo para contener la urgencia de agacharse y verlo a los ojos. 




 -Quieres un café? 




 -Me encantaría 



 En lugar de darle el suyo,  Jaejoong corrio a ala cafetería. 



 -Cómo le gusta?  Se lo iré a comprar. 




 -Puro estaría bien- contestó Yunho mirándolo irse. 




 Yunho miro al cielo y prácticamente habían pasado treinta o una hora desde que se escapó y aún no salía de la ciudad,  necesitaba irse con rápidez.  Ahora tenía la posibilidad de viajar con él chico delicado,  sin importar a donde se dirigiera.  Viajaría con él y después encontraría otro medió para llegar a la montañas de Kutchan,  donde su destino lo esperaba. 




 Jaejoong salió de el lugar con el café humeante.  Su salvador ya había terminado y la nieve ya estaba a cinco centimetros de el suelo.  Vió que él hombre temblaba de el frío y pensó en el nuevo trabajo que lo esperaba siempre que lograra llegar. Cuándo el se puso de pie pudo notar que tenía jeans nuevos.  Posiblemente los había comprado para impresionar a su fututo gefe.  Jaejoong pensó que él hombre era alguién responsable.  Hasta entonces Jaejoong jamás habría ofrecido llevar a un desconocido pero decidió que esa vez lo haría así que sonriendo se acercó a él. 




 -Por lo visto ya ha terminado- dijo Jaejoong entregándole el café y pensó en que él no aceptaría en ir con él asi que por si quería ir por su cuenta ofreció dinero- Me gustaría pagarle por su ayuda- al ver que él hombre negó con la cabeza agregó - Quiere que lo llevé? 




 -Le agradecería que me llevará - dijo Yunho sonriendo débilmente. 




 Cuándo se subieron al auto él se presentó como Alan y Jae como Kim Jaejoong pero para asegurarse de que no pensará nda más Jae empezó a llamarlo señor.  Yunho se dirigió a él  como señorito Kim. 




 Recién  habían pasado diez minutos de el viaje y Yunho podía sentir que la tensión se desipaba y empezó a calmarse,  pero al ver que Jaejoog manejaba demasiado despacio empezó a sentir que moriría.  Empezó a hablar para distraerse. Lo miró y pudo ver el perfíl de Jaejoong era muy lindo y sus cabellos negros caín sobre su rostro hermosamente. Cuando Jae lo miró y sonrió Yunho pudo jurar que lo embrujo, no sabía si por los años en cárcel era que le hacían ver a un chico con deseo.  




 -Cuántos años tienes? - preguntó Yunho derrepente pero rápidamente se lamentó por la fata de tacto al preguntar. 





 -veinticinco - contestó Jae sin molestarse por su pregunta. 




 -Wow!!  Esta usted muy joven- contestó Yunho nuevamente sin tacto al hablar.  Jaejoong solo sonrió y Yunho trato de pensar antes de hablar. 




 -A que se dedica? 




 -Soy maestro. 




 -No parece usted maestro- sé dió cuenta que Jaejoong sofocaba una sonrisa.  Desorientado por las reacciones de el chico preguntó.- Dije algo gracioso? 




 -No,  para nada.  Solo que es lo que dicen la mayoría de personas mayores. 




 Yunho no supo si estaba tratando de decirle viejo,  o a que se refería pero no quería saber. Jae sonrió para si mismo sn saber si él hombre era agradable o simplemente le gustaba su compañia. La ciudad se esfumó y la noche empezó a caer. Yunho miro algo que le heló la sangre. Miro una patrulla que venía detras de ellos pero rápidamente los sobrepasó y él se tranquilizo. 




 -Debe haber un accidente más adelante - dijo Jae así que lo miró y dijo :




 -Podemos irnos por una ruta alterna no quiero ser detenido en una noche ta fría 



 -Buena idea-dijo Yunho sonriendo 




 Al llegar a una gasolinera cerrada Yunho miro el teléfono público y le pidió a Jae si podía hablar y Jae sin ninguna molestia lo esperaría así que Yunho salió de el auto.  Jaejoong miró el mapa de su acompañante y quiso ver si iban en dirección correcta y empezó a leer el mapa.  Estaba marcada las montañas de Kutchan y una zona desolada.  Jaejoong se preguntó si realmente iba a buscar trabajo.  La radio que anunciaba el pronóstico de el tiempo fue interrumpida por un aviso urgente.




 Jaejoong miró al hombre alto que hablaba por el teléfono y pensó que había algo familiar en él. Jae pudo ver que se había quitado los anteojos y sentía la necesidad de verlo.  Yunho volvió la cabeza hacía jae y asutado fijo la vista a el mapa extendido. 



 <esta tarde apróximadamente a las cuatro, el convicto U-know Yunho a escapado de la cárcel >




 Momentaneamente Jae reconoció los ojos que lo observaban y exclamó. 




 -Nooo!!!




 Yunho en ese mismo instante corrió hacía el.  Jae corrió hacía su auto abrió la puerta y entro.  Yunho lo sujetó de la muñeca pero Jae lo empujó con las rodillas y empezó a correr por la nieve. Nadie había pr los alrededores él estaba pérdido en la nada con un asesino. Antes de que pudiera gritar Yunho lo alcanso lo sujeto y abrazo con fuerza.




 -Quedese quieto y cállese la boca!!




 Caminaron de regreso al auto, y Yunho saco el arma y amenazandolo le ordeno





 -Suba al auto y nos vamos de aqui. -Jaejoong no obedeció así que Yunho lo subió a la fuerza y obligo a que manejará.  Jaejoong pensaba que estaba en una de las películas de él hombre que lo amenazaba,  las películas que veía junto a suañs hermanas.  Justo ahora él era protagonista de una de esas películas.






















lunes, 27 de junio de 2016

Capítulo: 5








Perfect





 -Buenos días Yunho- dijo YoungMin cuando Yunho llamó a la puerta de la residencia del director de la cárcel, hubicada cerca de la penitenciaría- Veo que tú aspecto EA tan sombrío y desagradable como siempre. Antes de irnos- agrego- Llevaré a mi lindo perr a dar su caminata.-mientras hablaba le entrego la correa a Yunho a ka que estaba atado el enorme perro.



-Yo no soy su maldito criado-dijo Yunho con molestia y una molesta sonrisa se extendió por el rostro de YoungMin.



-Asi que se esta cansando de mis bondades y de la libertad que se le consede por su buena conducta? Quiere pasar un tiempo en mi sala de conferencias. Yunho?




Yunh se maldijo por permitir que justamente en ese día que tenía tanto que perder se notará el odio que le inspiraba ese hombre. Se encogió de hombros y tomó la correa.




 -No especialmente- contestó



 Aunque YoungMin medía un poco más de un metro setenta. Tenía un ego gigantesco y una.amabilidad que ocultaban una conducta sádica y psicópata que todo el mundo conocía. Tal.vez con la excepción de las autoridades de la cárcel. La sala de conferencia de la que el hablaba era su manera de dominar el cuarto aprueba de sonidos,  sonidos. Los pricioneros que le causaban algún desagrado eran arrastrados allí, pataleando y sudando de terror. Al salir los llevaban a la enfermería, a encarcelamiento solitario o a la morgue.




 A YoungMin le producía placer ver a un hombre retorcerse de dolor; en realidad no fué el buen comportamiento de Yunho lo que decidió a nombrarlo su chófer, fué su vanidad.  La fascinación de que Yunho tuviera que estar a su servicio y, hiciera todo lo que le ordenará. Yunho consideraba que era algo agradable e irónico que en definitiva la vanidad de YoungMin ke proporcionaría la posibilidad de huir.



 Al llegar a el destino vieron que el maldito de YoungMin se perdía en la vereda con las notas en su portafolio para su conferencia. Yunho se bajo de el auto sin prestar atención a el viento helado que le hacía temblar. Pero se preocupó por la nieve que empezaba a caer con fuerza. Cinco minutos más empezaría el plan de huída. Ignorando el problema de el tiempo Yunho hablo con rápidez.




 - Ya sabes lo que tienes que hacer Mark- dijo mirándolo- no te apartes de el plan, Y por favor no modifiques una palabra de tú versión. Si haces lo que te he dicho terminarán considerandote un héroe en lugar de un complice.





Mark tenía que comprarle productos necesarios a YoungMin y la lista fue arrebatada de sus manos, Yunho la tiro dentro de el auto y lo cerro con llave. Con rapidez empujo a Mark para cruzarse la calle y cuando estuvieron al otro lado le dijo:





-Cuándo llegues al autoby descubras que la puerta esta cerrada ve al almacen de siempre, y pregúntale al encargado si haa visto alguién parecido a mi. Cuándo te digan que no, ve a la librería y has el mismo procedimiento. Cuando te respondan que no nuevamente dirigete a el edificio donde esta YoungMin, dile a todo el mundo que deben informar de un posible intento de huída. Cuando se den cuenta que no estoy empezaran a buscarme y es posible que te consideren un heroe y salgas antes de la  semana que viene.





Mark le sonrió y solo asintió.




 -Deja de preocuparte por mi y ponte en marcha- Yunho asintió y se giró para irse pero después luego giro y le habló a Mark.




 -Mark!! Te voy a extrañar




 -Si, lo sé. Soy difícil de olvidar- bromeó y eso fué lo ultimo que hablaron.




 Yunho camino por la aceras con rapidez pero sin demostrar nada que pareciera sospechoso, tratando de no desviarse un ápice de su plan. Cinco minutos más tarde estaba a varias cuadras de distancia, caminaba hasta su primer destino: el baño de hombre de el servicio de la calle. Llegó al baño y entró en el cerrandocon seguro. Buscó entre la basura. Si alguién lo había baseado su suerte se había acabado. Ero ahí estaban, las dos bolsas de nailon. Abrió la primera bolsa mientras se desabrochaba la cama con la mano que no ocupaba. Sacó un jeans y un seter negro, una chaqueta y unos anteojos y por último unas botas. La otra bolsa tenía un mapa de su destino, una pistola calibre 45, una caja de balas, una navaja.




 Además de todo eso habían dos sobres en cada uno habían 25,000 y un pasaporte a nombre de Alan, pasajes aéreos a diferentes partes. Salió de el baño y en la esquina tracera de el edifcio estaba el auto que lo esperaba para poder irse lejos de ahí pero vió unos policías revisar el auto y se oculto; no regresaría a la cárcel así que se alejó y mientras el dueño de el puesto de periodicos no vió, tomó uno y subió rápidamente a un autobús. Sostuvo el periódico frente a su cara. Durante lo que le pareció una eternidad el autobús subió y bajo personas con lentitud y desesperado cuándo el autobús se quedo parado en un gran tránsito. Yunho no le quedo de otra que bajarse.



 Caminó por las afueras de la ciudad y por horas caminó saliendo de la ciudad. No podía seguir caminando así que empezó a pedir que lo llevarán a camiones pero no obtuvo ayuda. La nieve se le pegó en el pelo y cada vez era más difícil caminar.  Cuando llegó a lo que parecía un café y pudo observar una mujer sola en un auto y en el otro.extremo a una madre con sus dos hijos. Yunho maldijo en voz baja al comprobar que ambos autos pertenecían a mujeres, y que no era probable que accedieran a llevarlo. Pensó en robarlos pero se dijo que era una.locura.  pero tenía que salir de ahí rápidamente y si las.amenazaba con el arma era posible que se fueran y él pudiera irse. Pero no era algo que deseaba hacer.




 Frente a él vió a un policía salir de la cafetería y subirse a su auto así que se oculto detras de.un auto y penso.en lo mejor. Yunho.sacó su navaja y pincho la goma. Al ver que él policia solo observó y Yunho supuso que había sacado la conclusión que revisaba su auto. El policía se fué no sin antes Yunho escuchará que avisaban de él y su escapé.



 Adentró de el café Jaejoong tomó su bolso. Su visita para obtener la ayuda había sido más que exitosa y estaba feliz. Pagó el café y salió de.el.lugar. Al salir de el lugar vió como el policia veia hacía su auto pero luego se fué sin ninguna expresión en su rostro. Distraído camino hasta su auto viendo a la patrulla alejarse. Pero al llegar y verlo agachado se asustó y retrocedió. Vió al hombre ponerse de pié y era muy alto y con voz alarmada pregunto:




 -Qué esta haciendo? -se vió en los anteojos de el desconocido.




 Yunho sonrió y ahora su mente había creado un plan, al ver que el auto era de un chico. Indicó con la cabeza la goma que estaba obviamente pinchada y dijo:




 -Pensaba en ayudarle a cambiar la goma, siempre que tenga las herramientas.




 Jaejoong miró la llanta y se arrepintió de hablarle con un poco de desconfianza.




 -Lamento haberle hablado así, pero me sobresaltó. Estaba distraído mirando la patrulla que salió con rápidez.




 -Ese era mark, el policía que vigila esta área- improvisó Yunho con tono amable, hablando cómo si el policia fuera su amigo. - recibió una llamada urgente y tuvó que irse. Sino me hubiera dado una mano con su goma.




 Desaperecio todo temor de Jae le sonrió al hombre gigante que tenía frente a él.




 -Es muy amable de su parte- dijo abriendo el baúl en busca de las herramientas- Aquí estanb las herramientas- dijo bajandolas y Yunho se apresuto a ayudarlo al verlo tan delicado. Sus manos se rozaron y Jae se alejó instintivamente al sentir una corriente. Yunho solo sonrioy empezó a hacer su trabajo.











viernes, 24 de junio de 2016

Capítulo 4







Perfect



 Con la cadera apoyada en el escritorio Jae sonreía mientras veía a las mujeres de entre veinte y setenta años a las que estaba enseñando a leer, apesar de no conocerlas hce mucho, ya habían conquistado con su esfuerzo y coraje el corazón de Jae. Faltaban solamente veinte minutos para estar donde sus padres y poder comer antes de irse de viaje. A regañadientes miro su reloj y dijo.




 -bueno esto es todo por esta noche.  Alguien tiene algúna pregunta para los deberes de la proxima semana?





 Una chica de veinte años con timidez empezó a hablar




 -Bueno, todas queremos decirle lo agradecidas que estamos con usted y que significa mucho para todas, me dejaron encargada de decirle ya que las demás no tienen el valor. Queremos que sepa que usted nos ha cambiado la vida, nos motiva que aunque usted es un hombre creé en nosotras.- miro a una de sus compañeras- Algunas no creían que usted nos enseñara y quisiera.- todas miraron a la chica y Jae la miro con una sonrisa.





 -Por qué crees eso?




 -Mi marido dice que soy una estúpida y que usted solo nos tiene lastima, que no Aprenderé nada porque usted solo nos esta engañando.




 -Yo sé que todas pueden aprender y yo no estoy engañando a nadie. Y lo puedo demostrar.




 -Como- preguntaron todas.




 -Yo las entiendo, aunque sea un hombre pasé por lo que ustedes pasaron y por eso mismo las ayudaré.  Yo sé que uno sé creé un tonto por no saber leer. Jamás les tendría lástima porque yo no quería compasión de nadie así que no lo haré.




 -Es cierto?- preguntaron todas con las bocas abiertas.





 -Es absolutamente cierto- Jae las miro con seriedad- por eso quiero enseñarles y demostrarles que las quiero ayudar. Déjenme ayudarle. Trataré de conseguirles lo que necesitan por eso necesito viajar a la ciudad.





 -Yo confío en usted.- dijo una y luego todas empezaron a decirle lo mismo





 La patruya de Krystal estaba estacionada frente a la casa y Suzy estaba hablando con su hermana.  Jae detuvo el suyo a su lado para luego bajar. Suzy y Krystal lo abrazaron en forma de saludo y él se sentía feliz de tener unas hermanas hermosas y brillantes.  Entraron juntos a comer con su familia, siempre que comía con sus padres y hermanas él se sentia muy feliz y recordaba cuando estaba solo en el mundo y agradeció por el maravilloso hogar que tenia. 






 -Oyeh!! Yunho- un susurro apenas audible- Qué vas a hacer si mañana comienza a nevar como lo pronostican en los medios mark se inclinó desde la cama de arriba  y miró al hombre tendido en la cama inferior, que tenía la mirada clavada en el cielo raso- me escuchaste Yunho?




 Yunho dejo de pensar en su huída y en los riesgos que eso con llevaba. Volvió la cabeza y miró a su compañero de celda. Un hombre delgado,  de piel color oliva y unos treinta año,  que conocía su plan de huída. Yunho habia pagado una fortuna a familiares de Mark para que le prepararán el camino de huida.




 -No te preocupes, yo me encargaré de todo- dijo a la pregunta de su compañero.




 La vida en la cárcel habia sido difícil al principió pero cuando casí mata al lider de la carece Yunho fue respetando, nadie tratadaba de meterse con él y lo ignoraban.  Pero nunca se adaptó, cada mañana trataba de no pensar en su estadia y imaginarse algo diferente o se volvería loco. Yunho necesitaba salir sino moriría. Cerro sus ojos y penso en su plan. Estaba lleno de escombros y trambas. Pero Mark le aseguraba que su hermano le tenía el camino preparado para que nada saliera mal. El riesgo enorme pero no importaba. Solo tenía dos opciones: quedarse en ese agujero y permitir que se permitir que le destruyeran lo poco que le quedaba de cordura, o huir,  arriesgar su vida. Sabia que aunque lograra escapar núnca lo dejarían vivir en paz. 




 Mark tenía una familia numerosas y durante el tiempo que tenia en la carcel lo habian adoptado como de la familia. Lo habian envuelto en su calidez. Le mandaban dulces y galletas cada semana. Los visitaban y hablaban con mucha amistad y siempre lo hacian olvidar en el lugar en el que se encontraba.




 -Mi hermana y madre te mandan saludes y dicen que comas más- dijo Mark elevando la voz.





 -Yo como lo suficiente. Pero me alegra que ellas esten bien.




 -Buenos días Jaejoong- dijo la anciana vecina mientras veia Jaejoong metia su equipaje al auto.




 -Buenos dias.




 -Es una hermosa mañana. Me parece bien que salgas un momento- dijo la señora tratando de saber hacía donde hiba el joven.




 -Solo estaré dos días fuera.- contesto Jae mientras terminaba de subir todo lo necesario a su auto- iré a la ciudad necesito obtener una ayuda para mis clases.




 -Ten cuidado- advirtio la señora- Cualquiera puede tener intenciones de hacerte algi- empezó a reirse sin parar la anciana.




 -No se preocupe,  se cuidarme y regresaré antes de la tormenta.




 -Jaejoong vive una aventura... Diviertete y trae contigo de la ciudad una hermosa chica oun guapo hombre- ella sonrio al ver su expresión- Ahora los jovenes no tienen una sola preferencia, así que vive Jae... Vive.




 Yunho estaba pardo frente aún espejo mientras se arreglaba para llevar a cabo su plan de escapé, ese era el dia.























Capítulo3








Perfect





 Yunho se instaló debajo de un árbol desde donde veía todo lo que sucedía sin que nadie lo pudiera observar. Vióa Sulli entrar en la casa rodante de Tony. Yunho no entendía el motivo para que con tanta frecuencia su vida le parecieratan frustrante y carente de sentido, sin propósito ni una gratificación profunda. Y sin embargo recordóque no siempre fué así.




 Cuando llegóa Japón en el camión de Charlie, consiguió trabajo como peón de carga de los estudios Empire, le parecióun triunfó. Un mes después, el director de una película de segunda categoría decidióque necesitaba algunos extras y reclutóa Yunho. Varios días después éldirector lo mandóa llamar el director.




 -Yunho muchacho tienes algo que nosotros llamamos presencia, fotografíasmuy bien, te robaste una escena con solo permanecerparado en una esquina. Si sabes actuar te incluiré en el reparto de una película que empezaremos hoy a filmar.




 Despuésde un ttiempo pensóen regresar donde su abuela con dinero y hacerle pagar por todo, pero a los veinticinco años cuando ya había obtenido la fortuna que deseaba y también había madurado para entender que hacer algo así seríaestupido. Construyó mansiones, compro yates y conjuntos de autos. Se había acostado con mujeres hermosas y hombres muy lindos, pero nunca tomaba nada en serio. No podíasalir a las calles sin que sus fans lo persiguieran.




 Una mañana  despertó y ya no podía seguir tolerando todo aquello. Estaba arto de el sexo, necesitaba encontrar a alguiéncon quién compartir algo másque sexo.  Dirigir una pelicula lo hizo volver a tener un sentido.  Su primera película Sulli fué la protagonista y luego de terminar y ganar premios celebraron la noche desnudos en la cama de Yunho y Sulliparecia una mujer bondadosa y luchadora; queríatener hijos cosa que él era lo que más deseaba y aunquele parecía una buena mujer no podía hablarle de su pasado ni de sus problemas. Tiempo después Sulli pareció olvidarse de los hijos y la familiaque planearon tener y se empecinaba con hacer más películas y obtener más dinero. La pasiónque habia entre ellos se término y con ello el matrimonió también.




 Un ruido hizo que Yunho dejará de recordar y miro por encima de su hombro.





 -Todo esta llisto para las gravaciones- dijo un camaragrafo.





 -Bien, iréa revisar los últimos detalles.





 -Luces... - grito el asistente de dirección.




 Todo estaba listo, Sulli y Tony estaba listos y había un silenció en el set. Sulli teníaque buscar a su amante pero necesitaba terminar con él pero Tony no dejaría que ella terminará lo que tenían, asíque al tratar de obligarla a estar con él ella se defenderia y le dispararía a su amante matándole. Yunho les habló antes de empezar a grave.




 -Sabes lo que tienes que hacer,  Tony?




 -Si- cOntesto y empezaron a rodar. Al empezar la escena donde el trataba de forzarla Tony estaba nervioso y se reflejaba en la camara asi que enojado Yunho grito.




 -Corte!!!!- y todo se detuvo y empezaron una vez más y cuando lo habían hecho tres veces más Yunho quiso cambiar el guión.




 -Sí ella lo desprecia sería mejor que él disparé primero y mate a su amante, sería más emocionante y él al ver lo que ha hecho se suicida.




 Todos aplaudieron y celebraron la idea de Yunho porque era estupendo el cambió de guión.




 -Acción- gritó Yunho. Empezaron la última escena y todo parecía perfecto y al llegar la escena de el disparó todos esperaron que fuera perfecto y al escuchar el sonido ensordecedor de el arma todos se quedaron en silenció y el cuerpo herido de Sulli cayó al suelo y empezó a desangrarse; todo el mundo empezó a correr y volverse loco y Yunho no entendía nada. Sulli había muerto.




 Los policías ya habían interrogando a todos pero no le preguntaban nada a Yunho, y eso resultaba muy sospechoso para Yunho. Durante el siguiente día los medios de comunicación habían transmitido variedad de motivos sobre la muerte de Sulli y Yunho caminaba pensando como solucionar todo. En el fondo Yunho tenía conciencia y sabía que la policía pensaría que él tenía muchos motivos para matarla.




 Dos días después de la muerte de Sulli Yunho contestó una llamada a la puerta de suite de el hotel y se topó con dos detectives.




 -Señor U-Know Yunho- empezó a hablar uno de ellos...




 -Por qué pierden el tiempo conmigo? Exijo saber quién la mató y el proceso que llevan- dijo Yunho con desesperación.





 -Señor Yunho, queda Usted arrestado por el asesinato de su esposa.





 Yunho dejo de pensar y solo sintió que era llevado hasta la cárcel sin poder decir nada, todo había terminado para Yunho, ahora solo necesitaba limpiar su nombre yVVolver a su vida de lujos y olvidar todo lo que estaba sucediendo. La vida estaba dándole la espalda otra vez y él solo tenía que luchar por superar los problemas.




 -El jurado a encontrado al detenido Culpable.- fueron las palabras que Yunho escucho antes de perder las últimas esperanzas de salir libre.




 Antes de ser llevado a prisión Yunho había entregado a su mejor amigo Changmin todo poder de su fortuna y sabía que estaría en buenas manos  miró a Changmin desde donde estaba y con una sonrisa se despidió de él porque no lo vería por el resto de su vida ya que había sido condenado a cuarenta años de cárcel.





 -Cuidado señorito Kim!- gritaron los demás maestros mientras Jae jugaba fútbol con sus alumnos. La pelota lo golpeó en el rostro mandandolo al piso con fuerza y todos corrieron a su ayuda



 -Esta bien joven Kim?- preguntaron todos al ayudarle a ponerse de pie




 -Si, solo fue un pequeño golpe estoy bien- contesto Jaejoong.









 Jaejoong se había convertido en un maestro ejemplar y educado, todos en el pequeño pueblo lo saludaban como si se tratará de un angel, todos lo miraban con cariño. Durante toda su vida allí, jaejoong había hecho ayuda comunitaria, había sido el mejor de la escuela y se convirtió en creyente de Dios. Todos en el lugar sabían que él hijo de los Kim era él perfecto hijo.




 Jae ademas  de ser profesor de tercer año en primaria, también ayudaba en la clinica de el pueblo sobre todo a personas especiales; también enseñaba a leer a personas adultas y todo eso le daba satisfacción. Jae necesitaba ir a  la cuidad  a visitar una persona que le daría los ingresos para ayudar uno de sus alumnos. Asi que dentro de cinco días se aventuraria a salir de el pueblo que casi nunca salia.