Perfect
La llamada esperada y por la que Jae oraba se dió una semana después y en el lugar menos esperado.
-Jaejoong- dijo la secretaría de el director al verlo entrar en la oficina de su jefe para entregar un reporte. -te llamó el señor Jung -Jae miró a la mujer antes de que el nombre hiciera impactó en su mente, se quedó mudo.
-Dijo algo de querer inscribir a su hijo en una de tus clases. Pero yo le dije que no habían vacantes.
-Pero por qué le diiste eso?
-Porque escuche de el director que no hay más vacanes. Pero de todas maneras dijo que te llamaría otra vez a las siete de esta noche. Le dije que pediría el tiempo que a esa hora todos los maestros no estan.
A las seis y cincuenta y cinco. Jaejoong miraba el teléfono de la escuela fijamente. Esperaba que Yunho volviera a llamar sino se volvería loco. Jaejoong vió al portero mirarlo desde lejos y eso lo ponía nervioso.
-Tiene trabajo que hacer joven Kim? - preguntó el portero cuando se acercó.
-Necesito terminar algo antes de irme. necesito tranquilidad y en mi casa no puedo estoy rodeado de muchas personas.
-Entiendo joven, estaré por aquí serca si me necesita- dijo para después alejarse mientras Jae miraba el reloj y eran las siete en punto.
Un minuto después de las siete el teléfono sonó y el casí siente que su corazón se detiene.
-Estas sólo? - la voz de Yunho era profunda pero fría y cortante.
-Si.
-Existe algo en este mundo que pueda decir o hacer para que cambies de parecer y no sigas con la loca idea de reunirte conmigo?
-Si. Si hhay- Jae no quería oír decirle eso, pensó en las palabras escritas en la carta y se negó a que su tono de voz lo pusiera triste. - dime que todo al que me escribiste en la carta era mentira.
-Esta bien-dijo Yunho. -Todo era mentiras. Mentí.- Jae apretó la el auricular de el teléfono.
-Bien. Ahora dime que no me amas- Jae oyó que respiró hondo y su voz cambio a dulce y suplicante.
-Jae no me hagas esto. Por favor!!
-Yo te amo tanto Yunho.!!
-No me hagas esto. No sigas-Jae sonrió al sentir que estaba ganando.
-No puedo evitarlo. No puedo dejar de marte. Solo hay una solución y estoy dispuesto a aceptar y tu decides.
-Pero eso no es....
-Reserva tus excusas. Tendrás que arrodillarte después para que no te deje, para que te deje dormir alguna noche y para que ya no te de más hijos. Entonces te arrepentiras de estas excusas.
-Basta de decirme eso Jae. No sigas.
-Que estoy haciendo, que no siga qué?
Yunho respiró y luego permaneció en silenció y Jae empezó a sentir miedo en pensar que no le contestaría más. Segundos después habló cómo si se sacará las palabras desde lo más profundo.
-Nunca.... Núnca dejes de quererme.
-Lo prometere ante algún juez, monje o lo que digas. -eso hizo reir a Yunho como hace mucho que Jae no escuchaba y pensaba que nunca más escucharía.
-Estas hablando de algo como una boda?
-Si.
-supuse que insistirias en eso también. -Jae sabía que estaba jugando así que siguió el juego.
-No quieres casarte conmigo?
-Desesperadamente!!!
-En ese caso dime cómo llegar hasta donde estas?
-Esta bien-dijo después de una pausa Yunho- Me encontraré contigo dentro de una semana en el aeropuerto de china. Te mandaré la información con alguién. Lo sabrás cuando te lo diga exactamente. Somo necesito que llegues a china dentro de cinco días y esa persona llegará a tí. La policía puede seguirte así que debes inventar algún motivo o asegurarte de perderlos en la frontera.
-Por qué dentro de cinco días? No puede ser mañana?
-Jae!! Necesito preparar muchas cosas antes. Espero entiendas. Si aalguién te sigue durante mucho tiempo es mejor que no hagas nada y esperes a que te contacte nuevamente.
-Quién vendrá a verme? A quién mandaras?
-No tengo la más mínima idea. Pero cuando lo hagan no preguntes nombres.
-Entiendo. Y no creó que me vigilen más. Hace unos días que se fueron los oficialas de el pueblo.
-Cómo te sientes?
-Muy bien. Por qué?
-No tienes vómitos o mareos? -Jaejoong sintió culpa pero trato de no pensar.
-Soy un hombre fuerte. Creó que tú bebé me ama y no quiere causarme molestias. Y sobre todo se que quiere que sus papás se reunan y se aman mucho.
-No empieces después puedes arrepentirte. -Yunho sabía que estaba refiriéndose a amarse no precisamente con sentimientos.
-Puedes prometermelo?
-Mi Boo te extraño tanto. - suspiró con fuerza- sabes que no podrás despetirte de tu familia y que jamás los volveras a ver? Sabes que núnca aceptaran que estemos juntos por muchas razones?
-Lo sé.
-Estas dispuesto a hacerlo?
-Si. Yo te amo.
-Que estupidez empezar una vida juntos arracandote de las personas que te aman. Es como invitar una maldición.
-No digas eso. -Jae no quería hablar más sobre eso. -Dime que haces en este momento además de hablar conmigo?
-Estoy en un curto de hotel sentado en la cama.
-Te alojas en ese hotel?
-No. Solo tomé la habitación para poder hablar contigo.
-Quiero imaginar que estoy contigo. Describeme tu dormitorio.
-Jae- Yunho habló con tono fuerte y ronco. -Estas tratando de volverme loco de deseo por tí?
-Puedo hacer eso?
-Sabes que puedes hacer cualquier cosas conmigo.
-Pero con solo hablar de dormitorio?
-Somo hablar de cualquier cosa. Escucharte es tan excitante.
Jaejoong se río en voz baja y cerro los ojos disfrutándo de el momento.
-De que tamaño es?
-Mi dormitorio?
-Tu dedo anular. -Jae sonrió al pensar tener en su dedo una anillo de matrimonio.
-seis y medió creo. Y el tuyo?
-No sé. Grande supongo.
-Y de que color es Yunho?
-Mi dedo?
-No. - sonrió Jae mientras siguió hablando- tu dormitorio.
-Tonto!! -dijo Yunho pero le contesto- Duermo en una barco... Paredes de madera, una lámpara de bronce, una cómoda pequeña y, colgando de la pared una fotografía tuya que recorte de el periódico.
-Me iras siempre ntea de dormir?
-Casí no duermo Jae. Bien voy a colgar. Cuando lo haga sigue hablando tratando de hablar sobre trabajo o algo para decimular.
-Esta bien- Jae no deseaba dejar de hablar pero debía hacerlo.
-Necesito decirte algo antes.
-Si?
-Todo lo que decía en la carta es cierto. Te amo Jaejoong.
Yunho colgó y Jae podía sentir que todo estaba mejorando para los dos. No importaba nada más que lo que ellos dos sentían, que fueran felices. Dejo la escuela pero sin darse cuenta que otra persona lo observaba desde la oscuridad.