Perfect
Jaejoong observaba como el hombre alto arreglaba su auto. Era un poco extraño que alguién se ofreciera ayudarlo, pero le agradecía ya que él solo no hubiera podido.
Ja
-Hacia donde va? - pregunto Yunho aún sacando la goma pinchada.
-Fuera de la ciudad, rumbo a Tsuda- contestó Jaejoong admirando como podía hablar tan bien con él.
Tenía una voz agradable, suave y profunda. Su cabello castaño oscuro y muy abundante solo un poco sucio y mal cortado. Jaejoong se pregunto como se vería sin esos anteojos de motociclista. Es muy guapo concluyo. Pero no era su aspecto ni su estatura lo que ponían nervioso a Jaejoong, erá algo mas, algo difícil de saber. Dejó de pensar en el asunto y tomando un poco de café inició la conversación.
-Trabajas por aquí?
-Ya no. Se suponía que mañana debía empezar un nuevo trabajo, pero debo estar allí a las siete de la mañana sino quiero que se lo den a otro. -Término de poner el neumático y luego señalo una bolsa para que Jae la viera y agregó - se suponía que un amigo me pasaría a buscar hace dos horas para llevarme parte de el trayecto, pero me imaginó que debe haber pasado algo que le impidió venir.
-Y hace dos horas que esperas aquí afuera? - Jae pregunto con sorpresa.
Yunho no contesto y Jae pudo saber que estaría congelado y se obligo para contener la urgencia de agacharse y verlo a los ojos.
-Quieres un café?
-Me encantaría
En lugar de darle el suyo, Jaejoong corrio a ala cafetería.
-Cómo le gusta? Se lo iré a comprar.
-Puro estaría bien- contestó Yunho mirándolo irse.
Yunho miro al cielo y prácticamente habían pasado treinta o una hora desde que se escapó y aún no salía de la ciudad, necesitaba irse con rápidez. Ahora tenía la posibilidad de viajar con él chico delicado, sin importar a donde se dirigiera. Viajaría con él y después encontraría otro medió para llegar a la montañas de Kutchan, donde su destino lo esperaba.
Jaejoong salió de el lugar con el café humeante. Su salvador ya había terminado y la nieve ya estaba a cinco centimetros de el suelo. Vió que él hombre temblaba de el frío y pensó en el nuevo trabajo que lo esperaba siempre que lograra llegar. Cuándo el se puso de pie pudo notar que tenía jeans nuevos. Posiblemente los había comprado para impresionar a su fututo gefe. Jaejoong pensó que él hombre era alguién responsable. Hasta entonces Jaejoong jamás habría ofrecido llevar a un desconocido pero decidió que esa vez lo haría así que sonriendo se acercó a él.
-Por lo visto ya ha terminado- dijo Jaejoong entregándole el café y pensó en que él no aceptaría en ir con él asi que por si quería ir por su cuenta ofreció dinero- Me gustaría pagarle por su ayuda- al ver que él hombre negó con la cabeza agregó - Quiere que lo llevé?
-Le agradecería que me llevará - dijo Yunho sonriendo débilmente.
Cuándo se subieron al auto él se presentó como Alan y Jae como Kim Jaejoong pero para asegurarse de que no pensará nda más Jae empezó a llamarlo señor. Yunho se dirigió a él como señorito Kim.
Recién habían pasado diez minutos de el viaje y Yunho podía sentir que la tensión se desipaba y empezó a calmarse, pero al ver que Jaejoog manejaba demasiado despacio empezó a sentir que moriría. Empezó a hablar para distraerse. Lo miró y pudo ver el perfíl de Jaejoong era muy lindo y sus cabellos negros caín sobre su rostro hermosamente. Cuando Jae lo miró y sonrió Yunho pudo jurar que lo embrujo, no sabía si por los años en cárcel era que le hacían ver a un chico con deseo.
-Cuántos años tienes? - preguntó Yunho derrepente pero rápidamente se lamentó por la fata de tacto al preguntar.
-veinticinco - contestó Jae sin molestarse por su pregunta.
-Wow!! Esta usted muy joven- contestó Yunho nuevamente sin tacto al hablar. Jaejoong solo sonrió y Yunho trato de pensar antes de hablar.
-A que se dedica?
-Soy maestro.
-No parece usted maestro- sé dió cuenta que Jaejoong sofocaba una sonrisa. Desorientado por las reacciones de el chico preguntó.- Dije algo gracioso?
-No, para nada. Solo que es lo que dicen la mayoría de personas mayores.
Yunho no supo si estaba tratando de decirle viejo, o a que se refería pero no quería saber. Jae sonrió para si mismo sn saber si él hombre era agradable o simplemente le gustaba su compañia. La ciudad se esfumó y la noche empezó a caer. Yunho miro algo que le heló la sangre. Miro una patrulla que venía detras de ellos pero rápidamente los sobrepasó y él se tranquilizo.
-Debe haber un accidente más adelante - dijo Jae así que lo miró y dijo :
-Podemos irnos por una ruta alterna no quiero ser detenido en una noche ta fría
-Buena idea-dijo Yunho sonriendo
Al llegar a una gasolinera cerrada Yunho miro el teléfono público y le pidió a Jae si podía hablar y Jae sin ninguna molestia lo esperaría así que Yunho salió de el auto. Jaejoong miró el mapa de su acompañante y quiso ver si iban en dirección correcta y empezó a leer el mapa. Estaba marcada las montañas de Kutchan y una zona desolada. Jaejoong se preguntó si realmente iba a buscar trabajo. La radio que anunciaba el pronóstico de el tiempo fue interrumpida por un aviso urgente.
Jaejoong miró al hombre alto que hablaba por el teléfono y pensó que había algo familiar en él. Jae pudo ver que se había quitado los anteojos y sentía la necesidad de verlo. Yunho volvió la cabeza hacía jae y asutado fijo la vista a el mapa extendido.
<esta tarde apróximadamente a las cuatro, el convicto U-know Yunho a escapado de la cárcel >
Momentaneamente Jae reconoció los ojos que lo observaban y exclamó.
-Nooo!!!
Yunho en ese mismo instante corrió hacía el. Jae corrió hacía su auto abrió la puerta y entro. Yunho lo sujetó de la muñeca pero Jae lo empujó con las rodillas y empezó a correr por la nieve. Nadie había pr los alrededores él estaba pérdido en la nada con un asesino. Antes de que pudiera gritar Yunho lo alcanso lo sujeto y abrazo con fuerza.
-Quedese quieto y cállese la boca!!
Caminaron de regreso al auto, y Yunho saco el arma y amenazandolo le ordeno
-Suba al auto y nos vamos de aqui. -Jaejoong no obedeció así que Yunho lo subió a la fuerza y obligo a que manejará. Jaejoong pensaba que estaba en una de las películas de él hombre que lo amenazaba, las películas que veía junto a suañs hermanas. Justo ahora él era protagonista de una de esas películas.