Perfect
Con la cadera apoyada en el escritorio Jae sonreía mientras veía a las mujeres de entre veinte y setenta años a las que estaba enseñando a leer, apesar de no conocerlas hce mucho, ya habían conquistado con su esfuerzo y coraje el corazón de Jae. Faltaban solamente veinte minutos para estar donde sus padres y poder comer antes de irse de viaje. A regañadientes miro su reloj y dijo.
-bueno esto es todo por esta noche. Alguien tiene algúna pregunta para los deberes de la proxima semana?
Una chica de veinte años con timidez empezó a hablar
-Bueno, todas queremos decirle lo agradecidas que estamos con usted y que significa mucho para todas, me dejaron encargada de decirle ya que las demás no tienen el valor. Queremos que sepa que usted nos ha cambiado la vida, nos motiva que aunque usted es un hombre creé en nosotras.- miro a una de sus compañeras- Algunas no creían que usted nos enseñara y quisiera.- todas miraron a la chica y Jae la miro con una sonrisa.
-Por qué crees eso?
-Mi marido dice que soy una estúpida y que usted solo nos tiene lastima, que no Aprenderé nada porque usted solo nos esta engañando.
-Yo sé que todas pueden aprender y yo no estoy engañando a nadie. Y lo puedo demostrar.
-Como- preguntaron todas.
-Yo las entiendo, aunque sea un hombre pasé por lo que ustedes pasaron y por eso mismo las ayudaré. Yo sé que uno sé creé un tonto por no saber leer. Jamás les tendría lástima porque yo no quería compasión de nadie así que no lo haré.
-Es cierto?- preguntaron todas con las bocas abiertas.
-Es absolutamente cierto- Jae las miro con seriedad- por eso quiero enseñarles y demostrarles que las quiero ayudar. Déjenme ayudarle. Trataré de conseguirles lo que necesitan por eso necesito viajar a la ciudad.
-Yo confío en usted.- dijo una y luego todas empezaron a decirle lo mismo
La patruya de Krystal estaba estacionada frente a la casa y Suzy estaba hablando con su hermana. Jae detuvo el suyo a su lado para luego bajar. Suzy y Krystal lo abrazaron en forma de saludo y él se sentía feliz de tener unas hermanas hermosas y brillantes. Entraron juntos a comer con su familia, siempre que comía con sus padres y hermanas él se sentia muy feliz y recordaba cuando estaba solo en el mundo y agradeció por el maravilloso hogar que tenia.
-Oyeh!! Yunho- un susurro apenas audible- Qué vas a hacer si mañana comienza a nevar como lo pronostican en los medios mark se inclinó desde la cama de arriba y miró al hombre tendido en la cama inferior, que tenía la mirada clavada en el cielo raso- me escuchaste Yunho?
Yunho dejo de pensar en su huída y en los riesgos que eso con llevaba. Volvió la cabeza y miró a su compañero de celda. Un hombre delgado, de piel color oliva y unos treinta año, que conocía su plan de huída. Yunho habia pagado una fortuna a familiares de Mark para que le prepararán el camino de huida.
-No te preocupes, yo me encargaré de todo- dijo a la pregunta de su compañero.
La vida en la cárcel habia sido difícil al principió pero cuando casí mata al lider de la carece Yunho fue respetando, nadie tratadaba de meterse con él y lo ignoraban. Pero nunca se adaptó, cada mañana trataba de no pensar en su estadia y imaginarse algo diferente o se volvería loco. Yunho necesitaba salir sino moriría. Cerro sus ojos y penso en su plan. Estaba lleno de escombros y trambas. Pero Mark le aseguraba que su hermano le tenía el camino preparado para que nada saliera mal. El riesgo enorme pero no importaba. Solo tenía dos opciones: quedarse en ese agujero y permitir que se permitir que le destruyeran lo poco que le quedaba de cordura, o huir, arriesgar su vida. Sabia que aunque lograra escapar núnca lo dejarían vivir en paz.
Mark tenía una familia numerosas y durante el tiempo que tenia en la carcel lo habian adoptado como de la familia. Lo habian envuelto en su calidez. Le mandaban dulces y galletas cada semana. Los visitaban y hablaban con mucha amistad y siempre lo hacian olvidar en el lugar en el que se encontraba.
-Mi hermana y madre te mandan saludes y dicen que comas más- dijo Mark elevando la voz.
-Yo como lo suficiente. Pero me alegra que ellas esten bien.
-Buenos días Jaejoong- dijo la anciana vecina mientras veia Jaejoong metia su equipaje al auto.
-Buenos dias.
-Es una hermosa mañana. Me parece bien que salgas un momento- dijo la señora tratando de saber hacía donde hiba el joven.
-Solo estaré dos días fuera.- contesto Jae mientras terminaba de subir todo lo necesario a su auto- iré a la ciudad necesito obtener una ayuda para mis clases.
-Ten cuidado- advirtio la señora- Cualquiera puede tener intenciones de hacerte algi- empezó a reirse sin parar la anciana.
-No se preocupe, se cuidarme y regresaré antes de la tormenta.
-Jaejoong vive una aventura... Diviertete y trae contigo de la ciudad una hermosa chica oun guapo hombre- ella sonrio al ver su expresión- Ahora los jovenes no tienen una sola preferencia, así que vive Jae... Vive.
Yunho estaba pardo frente aún espejo mientras se arreglaba para llevar a cabo su plan de escapé, ese era el dia.