Por Amor
DOCE AÑOS ANTES.
Jaejoong salió apresuradamente al finalizar las clases; era su cumpleaños número catorce y era la primera vez que alguien queria celebrarlo como un suceso muy importante. Corrió rápidamente hasta la salida de el colegió donde lo esperaba un joven sonriente y con sus manos dentro de los bolsillos de el pantalón; Jae se acercó feliz sintiéndose querido por primera vez, teniendo un amigo especial por primera vez, con ese joven estaba haciendo y sintiendo cosas por primera vez, Jaejoong jamás quería alejarse de él.
- Jaejoong te extrañé!! - dijo el joven abrazando lo muy fuerte el delgado y pequeño cuerpo cuerpo de Jaejoong.
- Changmin no.... pue..do res..pirarrrr- dijo casi ahogandose Jaejoong.
- Lo siento, es que te extrañé tanto; debería cambiarme de colegio para verte siempre que quiera- hablo Changmin mientras soltaba a Jae y lo miraba a los ojos- Bien, vamos a comer.
Jaejoong solo asintió sonriendo y camino al lado de Changmin sin percatarse que alguién los veia desde lejos.
- WooBin quién es ese joven que esta con Jaejoong? Porqué Nunca me has dicho que ese frecuenta a Jae?- preguntó EungSuk sin dejar de ver a su hijo que caminaba sonriente al lado de su amigo.
- No es nadie peligroso señor, es el hijo adoptado de los Shim- Contestó WooBin nervioso.
- Sabes que podrías perder tú trabajo por esto, pero si me traes a ese muchachito hoy mismo puedes ser él jefe de muchos de mis hombres y ser perdonado- sonrió EungSuk
- Señor... yo...- no pudo terminar de hablar Changmin porque fue interrumpido por EungSuk.
- Solo tráelo yo me encargo de él, o quieres que me encargué de ti?- concluyó EungSuk seriamente con tono de voz fuerte que le dejó claro a WooBin que no podía negarse.
La noche era fría pero en él corazón de Changmin sólo había calor, caminaba de regreso a la casa de Jaejoong; había sido una tarde especial de cine y juegos, asi que tenía que terminar muy bien aunque se estaba arriesgando a que los viera el padre de Jae pero no le importaba nada más que estar con Jaejoong; a sus quince años él sabía que Jaejoong era todo para él, Jamás lo dejaría aunque pudiera morir por estar con él; hace dos años que había sido adoptado por los esposos Shim, y nunca se había sentido bien ni querido pero al conocer a Jaejoong un día de lluvia dónde parecía que los dos sufrían, su cuerpo se estremeció y sintió una fuerte química hacía el chico con mirada pérdida; desde entonces eran siete meses y parecia que Jae y él se conocían de toda la vida.
- Min! Creó que debería caminar solo desde aquí - Dijo Jaejoong poniéndose enfrente de Changmin.
- Jaejoong... yoo... - Changmin quería decirle que lo quería que lo necesitaba, pero sus nervios lo traicionaban
- Si Min- contestó dulcemente Jaejoong
- Tú ... tú me... me gustas- hablo Changmin y volvió su cara hacía otro lado por la verguenza.
Jaejoong se quedo mudo y sorprendido por la confesión, sin saber que contestar y ver el nerviosismo de Changmin solo se acercó y lo abrazo.
En cuestión de segundos un carro paro su marcha frente a ellos que aún estaban abrazados y WooBin con otro sujeto salieron de el y sin darles tiempo para reaccionar Jaejoong y Changmin fueron agarrados y subidos al auto.
EungSuk están sentado en su despacho mientras leía cuidadosamente el documento que llegó hace unas horas; eran los documentos de nacimiento y adopción de Changmin, mientras leía su rostro cambio de color y sus facciones se hicieron duras, se puso de pie estéticamente.
- No puede ser ese mocoso!! Nooooo!- gritó muy fuerte mientras tomaba su celular y llamaba a WooBin.
WooBin Veía llorar y patalear a Jaejoong tratando de alejarse de él hombre que lo mantenía casi inmóvil, mientras él sujetaba a Changmin fuertemente; su celular empezó a sonar así que cuidadosamente tratando se Changmin no escapará contestó.
- No puedes traerlo aquí, debes matarlo por tí mismo y cuando termines con él mandas a tus hombres a terminar con los Shim- dijo EungSuk y luego término la llamada.
Jaejoong vió las demás escenas como si no existieran ya que sus ojoseestaban clavados a los de Changmin, parecía que los dos sabían que sería la ultima vez que se verían y las lágrimas que sus ojos derramaban salían desde los mas profundos sentimientos; lo último que vió Jae de Changmin fueron sus ojos llenos de miedo mientras era sacado de el auto para minutos después escuchar varios disparos que le anunciaron la muerte de Changmin.
Jaejoong Jamás olvidó ese día, su vida era horrible pero desde esa noche fría, su odió y rabia creció más que nunca y Jamás volvió a ser él mismo.